Museo del Terremoto
No se ha hecho el museo Terremoto del Eje Cafetero por la negligencia, el egoísmo y el espíritu politiquero de administraciones para las que los intereses particulares han estado por encima de los afanes y necesidades colectivas.
La experiencia del Forec en la reconstrucción social y económica del Eje Cafetero resultó exitosa a pesar de quienes desde un comienzo se opusieron al modelo, por encontrar en él un muro para frenar la corrupción que inmediatamente sucedió la tragedia de hace 11 años, quiso aceitarse en aprovechamiento de la calamitosa situación. Los ladrones promotores de los saqueos al erario en Colombia intentaron ser parte del proceso de reconstrucción pero con la intención de robarse una buena tajada de los recursos que fueran apareciendo. No lo consiguieron y por esa razón fueron siempre acérrimos enemigos del Forec.
El Forec luego de un primer trabajo de las autoridades y líderes de la región identificó el número de víctimas, el grado de destrucción, la realidad en cuanto a sus damnificados y la cuantía estimada de las pérdidas ocasionadas por el terremoto. El gobierno en medio de una terrible situación fiscal declaró inteligentemente la emergencia económica y sacó de las ruinas a la región, la hizo resurgir con sus gentes de entre los escombros.
Según las evaluaciones académicas y de la banca multilateral el experimento del gobierno de Andrés Pastrana en 1999 fue exitoso, digno de ser replicado en cualquier parte del mundo. Por eso el presidente Uribe a raíz de las tragedias de Haití y Chile lo citó como paradigma nacional y esa fue la razón por la que sugirió su adopción en los países hermanos víctimas de situaciones similares o peores a las que dejó el sismo del 25 de enero de 1999 en 28 municipios de la región y con la mayor afectación en el municipio de Armenia.
Durante la reciente visita del ex presidente Pastrana a la capital quindiana se habló de la creación de un Instituto de Investigación de Desastres Naturales, organismo académico internacional importante para Colombia y el mundo, con sede en Armenia por haber sido la ciudad epicentro de las operaciones de la reconstrucción y por supuesto la más golpeada por el terremoto y del que se desprenda el museo que tendrá que ser mucho más que un atractivo turístico para la ciudad. El instituto pensado tendrá dentro de sus objetivos sociales, el promover la investigación y el desarrollo de temas relacionados con la educación para la prevención, el manejo de emergencias y el direccionamiento de la reconstrucción de zonas afectadas por un desastre natural, como lo sugirieron hace varios años en Armenia Diego Arango Mora y Álvaro Patiño Pulido el ex alcalde del terremoto de la ciudad.
Un instituto creado con todos los elementos de la academia en el mundo tecnológico de hoy, podrá ayudar desde Colombia al mundo. Diseñará y realizará eventos de capacitación para el manejo de desastres, pero además los proveerá para la educación en prevención y tendrá dentro de sus fines, asesorar a gobiernos nacionales y locales en la elaboración de planes de riesgo.
El Forec se creó por el gobierno de Andrés Pastrana con la participación de inteligencias nacionales como las de Jaime Arrubla, Juan Camilo Restrepo, Jaime Ruíz, Manuel Santiago Mejía, Jorge Cárdenas Gutiérrez, Luis Carlos Villegas, e igualmente con la participación de quindianos como Diego Arango Mora, María Mercedes Botero y del entonces alcalde de Armenia Álvaro Patiño, entre otros respetables ciudadanos del país. Factores esenciales para la financiación del modelo fueron estudiados y pensados por los parlamentarios quindianos de la época, César Augusto Mejía Urrea y Javier Ramírez Mejía.
Andrés Pastrana Arango le acaba de poner ganas a esta idea y la va ayudar a impulsar, entre otras cosas, porque existen en el Quindío instituciones como la Fundación para el Desarrollo que dirige Luis Fernando Velásquez Echeverri, para que mediante su capacidad interdisciplinaria ayude al proceso inicial. Para que se llegue al museo del Terremoto, como referente de la reconstrucción exitosa de la región cafetera.