Numerología electoral
Autor: Miguel Ángel Rojas Arias
El potencial electoral para las elecciones del domingo en el Quindío es de 405.000 personas aptas para sufragar. Si comparamos el censo electoral de 2005 proyectado a 2009, en el departamento somos 542.000 habitantes. Es decir, según el censo sólo 137.000 no podrían votar. Sin embargo, los menores de 0 a 17 años, que no pueden votar, según el Dane, suman 173.000.
En otros términos, la autoridad electoral está equivocada con relación al Dane en la media bobadita de 29.000 personas. Las cifras en este país y, sobre todo, en este gobierno, son absolutamente manipuladas. Lo que se demuestra es que en el Quindío somos muchos más habitantes de lo que dice el Dane. O, por el contrario, son muchos los muertos, 29.000, los que van a poder votar este domingo. Es un verdadero caos que deja en entredicho, con muchas dudas, la contienda democrática del 14 de marzo.
Hace cuatro años, para Cámara de Representantes votaron en el Quindío 168.060 ciudadanos, en un censo electoral de 375.447, lo que representó un 44.76% de sufragantes. Si ponderamos las cifras al día de hoy, con un potencial de 405.000, teniendo en cuenta que el porcentaje de votación no va a variar, quiere decir que deben de votar este domingo 181.278 personas, para que se cumpla una abstención del 55.24%, que fue la de las elecciones pasadas. De esta cifra hay que restarle el 14,5% que fueron los votos nulos y las tarjetas no marcadas, para decir que por los partidos inscritos y la opción del blanco van a votar este domingo 154.993, y las tarjetas no marcadas y los votos nulos van a sumar 26.285 sufragios.
Si dividimos 154.993 en nueve partidos participantes, a cada uno le tocaría de a 17.221 votos, es decir, ninguno tendría el umbral. Éste, el umbral, fue en las elecciones pasadas de 23.926 sufragios, cifra que deben alcanzar los partidos, sumados todos sus candidatos, para tener derecho a curules.
Según las mismas cuentas, el umbral para el domingo debería de estar en 25.807. En los pasados comicios tres partidos obtuvieron el umbral, cada uno logró una curul: Liberal, la U y Cambio Radical. En las presentes puede pasar lo mismo, según se ve en el panorama de cada partido. Es casi seguro que Cambio Radical, que tiene una gran maquinaria, sacará el mayor número de votos, seguido por la U, dejando, esta vez, de último al partido Liberal. Y de cada partido, se nota que en Cambio Radical saldrá elegido Atilano Giraldo y en la U Libardo Taborda. En el Liberal habrá un cabeza a cabeza entre los tres candidatos, que se ven muy parejos. Pero también puede ocurrir el fenómeno de que el partido Liberal no logre el umbral, por ser, esta vez, el más débil de los tres. Si es así, y si miramos que el Mira, el cuarto partido en votación, la vez pasada puso 16.775 votos, tampoco podrá alcanzar el umbral, entonces Cambio Radical elegirá dos, a Atilano y al segundo de esa lista que puede ser María Eddy Segura o el señor César Londoño.
En Senado hubo la vez anterior 170.582 votos, los válidos sumaron 148.222. Si hacemos la misma operación de arriba, se puede decir que van a votar por los partidos, (sin contar los blancos que están sumados en los válidos, y por supuesto, tampoco los nulos ni las tarjetas no marcadas) 156.513. De estos, tradicionalmente, el 50%, es decir, 78.256 son votos para aspirantes de afuera, foráneos. Tendrán, entonces, que repartirse una cifra similar para los tres del Quindío: Juan Camilo, Amparo y Ricardo. Si se los reparten en cifras iguales, ninguno de los tres llega. Según el panorama, el más votado será Juan Camilo, que puede llegar a 40.000; luego Amparo que puede alcanzar los 30.000. Y el resto para Ricardo. Es decir, el hijo de la alcaldesa puede resultar elegido. Amparo lo podrá dependiendo de los votos que le pongan por fuera, que dicen que sumarán 5.000 ó 6.000. Y Ricardo repetirá Senado sólo si tiene por lo menos 20.000 votos por fuera, pues en la U, el último elegido lo podrá ser con unos 25.000 sufragios. Todo esto son sólo especulaciones, basadas en la exactitud de las cifras.