Viernes, 23 Ago,2019
Opinión / ABR 15 2019

Obras inconclusas

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Las obras paralizadas representan riesgos por deterioros y colapsos —cuando se trata de edificaciones que se dejan a la intemperie por largos años—, la mayoría de las veces sin soluciones de continuidad con demandas por parte de los constructores, detrimento patrimonial y perjuicios para la comunidad.

El Congreso de Colombia tramita un proyecto de ley que ordena el inventario de todas las obras inconclusas del país, incorporar los presupuestos para su terminación en el plan de desarrollo con lo cual se busca dar fin a las llamadas obras eternas. En un plazo de 2 años habrá una definición sobre las que pueden continuar, otras que deben demolerse y los valores reales para culminarlas.

Según el contralor nacional son 890 obras a lo largo y ancho del país paralizadas y sin presupuestos definidos para terminarlas. Los proyectos se atrasan por problemas financieros, valores mal determinados, falta de recursos, diseños inadecuados, contratistas incumplidos, falta de planeación y compromiso por parte de las autoridades —alcaldes y gobernadores— que no se obligan a continuar obras iniciadas por sus antecesores.

Las obras paralizadas representan riesgos por deterioros y colapsos —cuando se trata de edificaciones que se dejan a la intemperie por largos años—, la mayoría de las veces sin soluciones de continuidad con demandas por parte de los constructores, detrimento patrimonial y perjuicios para la comunidad.

En Ibagué hay 11 obras suspendidas destinadas para los juegos deportivos nacionales, hubo colapso del estadio y hay funcionarios y contratistas detenidos por corrupción, dineros perdidos comprometidos en estos escenarios; en Neiva problemas con el estadio de fútbol. Varias carreteras entre ellas la Ruta del Sol; Bogotá el comando de la Policía y varios hospitales; el túnel de La Línea que va camino de convertirse en otro elefante blanco si falla el interés por parte de autoridades, parlamentarios y veedurías de los departamentos vecinos Tolima y Quindío.

El aeropuerto de Palestina paralizado hace varios años con promesas de todos los gobiernos, sin presupuesto. La Posada Alemana requiere una definición por parte del gobierno central, puede entregarlo al departamento del Quindío para realizar allí una gran obra destinada al turismo, un hotel o un parque temático, el teleférico a Salento puede tener una terminal en este sitio, incluido un gran parqueadero.

El puente helicoidal de Versalles en Calarcá donde han ocurrido —según la alcaldesa— 14 accidentes en 8 meses, necesita una intervención por parte del Invías, algún problema hay allí, puede ser falta de señalización o mala ejecución de los peraltes.

El teleférico de Buenavista bate todos los records, tantos años sin definiciones, o se arregla o se demuele. En Armenia el eterno tema de las obras de valorización, el malecón del mirador de La Secreta, las obras de La Estación con enredos jurídicos y contractuales.


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