De niño escuchaba mucho decir a los adultos, “así no va a llegar a ningún Pereira”, pero este dicho popular también ha aplicado para iniciativas de grupo, donde se exclama con particular frecuencia: “así no vamos a llegar a ningún Pereira”. Fuimos muchos los que crecimos con ese referente y en cierto modo se convirtió la Perla del Otún como en esa hermana mayor que da buen ejemplo.
Así se nos convierta en un karma, tenemos que admitir que hay mucho que aprender de la ciudad vecina, pues en condiciones similares, características parecidas y antecedentes comunes, nos lleva una ventaja considerable en materia de desarrollo. Dicen que los pereiranos dejan sus diferencias en el aeropuerto Matecaña porque llegan a Bogotá juntos, unidos, a buscar proyectos e iniciativas. Nuestros líderes al contrario, verifican que los vuelos sean diferentes para no verse las caras y en la capital de la República cada uno por su lado.
La semana anterior en Pereira varios jóvenes salieron por las principales calles de esa ciudad a protestar pacíficamente por el incremento en las tarifas de transporte público de pasajeros. La movilización fue en bicicletas promoviendo el uso de vehículos alternativos de transporte, pensando en una ciudad más humana, donde el tema de movilidad incluye a todos los actores y sectores. Que no solo se inviertan millonarios recursos para beneficiar a los dueños de las empresas de buses o los inversionistas del sistema masivo de transporte.
Fue muy bonito ver a los muchachos haciendo uso de su legítimo derecho a la protesta, dejando sentada su posición y haciéndole entender a las autoridades locales que no están de acuerdo con los reajustes en los pasajes.
En Armenia, la situación siendo peor, seguimos quietos, estáticos, sin reaccionar. No entiendo por qué somos tan pasivos y dejamos que los dueños de los grandes negocios hagan lo que quieran con nosotros sin que se deje sentado un precedente. La alcaldesa prometió revisar el tema del reajuste pero a la fecha nada de nada, y al parecer nos vamos a ir así sin reversa alguna.
¿Por qué no nos hemos movilizado? ¿Dónde están los jóvenes? ¿Qué nos hace diferentes a los vecinos? Armenia tiene sobre el papel un proyecto de ciclo-ruta que diseñó el ex secretario de tránsito Juan José Gómez Bustamante, donde se traza una ruta para bicicletas desde Jardines de Armenia hasta el museo Quimbaya. Esperamos que la alcaldesa actual siga promoviendo el tema, con decisión y pensando en una ciudad más justa e incluyente.
Hagamos las cosas bien, copiemos todo aquello que nos sirve como experiencia positiva y demostremos que como región podemos salir adelante. No promovamos la envidia, el rencor y el deseo ferviente de que al otro le vaya mal. Dejemos de ser tan pasivos y hagamos valer nuestros derechos. Aceptemos el reto de trabajar en equipo y dirimir las diferencias de manera civilizada. Es más, debería ser un propósito de todos poner a los pereiranos a decir: “nos falta mucho pa’ cuyabro”.
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