Opinión / Agosto 12 de 2017 / Comentarios

Penes, cucas y arte

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Émerson Castaño González

A los artistas los oprimían porque expresaban con su pincel obras “degeneradas”. El régimen nazi hacia hogueras con los cuadros de Picasso y Van Gogh. Había censura a cualquier expresión obscena. Quienes pintaran penes y cucas tenían que ser localizados y ultimados. La purga contra el arte en la Segunda Guerra Mundial era implacable.


La historia del arte ha demostrado que ha hecho parte de ella la sexualidad. La libertad de expresión es la base principal del arte obsceno para garantizar su sobrevivencia. Sin embargo, no toda sociedad piensa que la obscenidad es arte. Y contradictoriamente, las paredes de dichas sociedades tienen esculturas masculinas y femeninas donde exponen los genitales. 

Umberto Eco, nos habla en su libro Historia de la Fealdad, de “Un marido engorroso” (el escroto negro (siglo XII-XIV), una escultura masculina de espaldas que en medio de sus piernas sobresale un pene gigante. La descripción exacta: “mi marido tiene una polla más negra que el hierro y un escroto más negro que el hábito de un monje o de un sacerdote, y es peludo como un oso, y además nunca vieja bolsa de usurero estuvo tan hinchada como su escroto”.

Imagínese qué puede pasar que haya este tipo de esculturas en cualquier espacio de la gobernación del Quindío, de inmediato ordenarán descalificar a todo aquel que intente transgredir la “correcta moral” y “las buenas costumbres”. Quizás, moverán cielo y tierra con fines de evitar que continúen “exposiciones vulgares” que pueden afectar la divina institucionalidad administrada por “dioses pequeños del poder” que nunca se han masturbado.

La libre expresión de lo oculto, de lo que tiene hombres y mujeres en medio de las piernas, se coacciona. Como la coacción que padeció el artista quindiano Jorge Gustavo Valencia por exponer sus cuadros. Censurada, “abominable”, dizque porque exponía penes en orificios. 

El Quindío requiere salas de exposición de arte libre. Sin censura. Un movimiento de arte libre. Así como históricamente fue el movimiento de ciudadanos en el municipio Circasia que creó el cementerio Libre porque la curia les prohibía la entrada al cementerio central a suicidas y ciudadanos que pertenecían al partido Liberal.

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