Importante misión formativa para los trabajadores de nuestra profesión, todavía en pañales en esta materia. ¿Quién podría aquí dictar una cátedra con base en la experiencia del terremoto del 25 de enero de 1999? La radio hizo mucho desde el punto de vista social, pero fue el medio que localmente le aportó más a la anarquía, sobre todo a través de frecuencias comerciales que a partir de unas horas, después del sismo, dieron comienzo a un trabajo político y de ahí en adelante todo fue malo —nada servía—, se azuzó a los angustiados damnificados, inclusive se instó a actos vandálicos. Un locutor de radio sugirió la toma de establecimientos en los que se estaban recibiendo alimentos y otras ayudas con destino a los damnificados.
En otros casos y por la viveza politiquera de parlamentarios colombianos como un señor Cáceres expresidente del Congreso y quien hoy está privado de la libertad por vínculos con el paramilitarismo, además de otros tintes propios de la corrupción política del país, vino a la pesca milagrosa del terremoto y hubo quien cayera o se facilitara para el juego y entonces montó un amplificar radial a su servicio con fines no sociales, sino simple y llanamente politiqueros.
“En río revuelto ganancia de pescadores”.
Por supuesto, casos se dieron y se vieron sobre la capacidad del medio radio para servir a comunidades en situaciones como las que el Quindío y 16 municipios más del Eje Cafetero, tuvieron que vivir por culpa de la tragedia.
El próximo sábado 11 de febrero y según invitación hecha por la sección cultural e informativa de la embajada de Estados Unidos en Colombia se llevará a cabo un curso virtual titulado: “Cómo cubrir desastres naturales y situaciones de crisis” curso ofrecido por el Centro Knight para periodismo en las américas (Knight Center for journalism in the Ameritas) y el centro virtual para el aprendizaje del periodismo (virtual journalism learning Center).
La invitación ha sido formulada a periodistas de América latina especialmente y con un objetivo fundamental, que los participantes conozcan las estrategias y todas las destrezas necesarias que hay que tener como recurso profesional para cubrir un desastre natural de cualquier índole, sea una inundación, una epidemia o un terremoto como el que nos tocó a los quindianos sin saber nada sobre cómo enfrentar para informar bien sobre semejante desastre.
La situación en los 28 municipios del Eje Cafetero fue dramática y el pasado 25 de enero la recordamos con personas de elevada formación y capacidad conceptual para tratar sobre asuntos tan particulares, como el relacionado con la influencia y el poder de los medios de comunicación en todo momento y especialmente tratándose de desastres naturales. 13 años después es entendible la importancia de una capacitación a periodistas y medios de comunicación en una materia tan especializada.
El entrenamiento será una enseñanza básica para cuando un periodista se tenga que ver enfrentado a informar sobre situaciones en las que el periodista es también víctima.
Cuando tampoco el periodista resulta capaz de evadir el miedo, porque sencillamente él está ahí, con la tragedia viva, con la amenaza al lado y sin saber cómo, ni porqué.
Resultará el evento especializado cuanto más importante, si se entiende que el curso o seminario hará demostraciones sobre el uso mejorado de las destrezas del periodista. Se ayudará a los periodistas a ser reporteros y para que puedan contar objetivamente las crónicas que surgen de un desastre natural. Se trata de una educación general que a todos nos conviene, porque para informar en tragedias de esta dimensión, nadie está lo suficientemente preparado.