Domingo, 17 Dic,2017

Opinión / NOV 09 2017/ Comentarios

Una carta por la ciencia

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Guillermo Salazar Jiménez

"La carta llegó cuando el Congreso ya aprobó el presupuesto y quedan apenas nueve meses de gobierno."


La carta llegó tarde pero su contenido es valioso. Trece premios nobel, ocho de física, tres de medicina y dos de química, suscribieron una carta dirigida al presidente Juan Manuel Santos donde le solicitan mayor presupuesto para investigación, porque “hemos discutido con nuestros colegas colombianos cómo una mejor educación y un esfuerzo renovado en ciencia y tecnología ayudarían a Colombia a convertirse en un país cada vez más desarrollado”. La carta llegó cuando el Congreso ya aprobó el presupuesto y quedan apenas nueve meses de gobierno. Inicialmente pretendieron rebajarlo en 41%, pero las presiones sociales obligaron a la adición de $119.000 millones, lo que permitió disponer, en 2018, de $339.000 millones para ciencia, tecnología e innovación. Desde el 24 de agosto los investigadores se tomaron las calles para protestar por la drástica reducción presupuestal, seguidos el 4 y 12 de octubre por los estudiantes universitarios para exigir presupuesto adecuado para la educación superior.

Aún con tal adición el presupuesto es bajo si tenemos en cuenta, según datos del Banco Mundial, que Estados Unidos invierte en investigación y desarrollo, por habitante al año, 1.560 dólares, Japón 1.385, España 608, Brasil 473, México 188, Argentina 130 y Colombia 1.54 dólares. Con casi dos dólares será imposible generar ciencia, menos desarrollo. Tienen razón aquellos trece nobel cuando afirman que “las consecuencias serán devastadoras e irreversibles, porque la ciencia y la educación son esfuerzos de largo plazo que requieren ser respaldados de manera consistente”. Tal rezago financiero es complementario de los datos que muestran el desfase vivido frente a otros países que reconocen, con proyectos firmes y aportes financieros sostenidos en el tiempo, la importancia de la formación humana a alto nivel para generar el progreso social, económico y cultural demandado por los colombianos. Mientras Finlandia posee 7.000 investigadores por millón de habitantes, Brasil tiene 800 y Colombia apenas 180.

Según convocatoria de Colciencias, Resolución 0036 de 2017, para financiar capital humano de alto nivel, muestra que para formar un profesional con maestría en el país invierte $92 millones y otro en el exterior, durante dos años, $203 millones. A nivel de doctorado en el país invierte $255 millones y en el exterior, durante cuatro años, $446 millones. Como toda beca, estas sumas cubren lo mínimo para sostenimiento mensual del estudiante, apoyo a la matrícula, tiquetes aéreos y seguro médico. Según esos datos, implementar una política agresiva de formar no cuatro sino cien profesionales, a esos niveles, costaría casi $1.000 millones. Si así fuera, le quedarían a Colciencias $239.000 millones, es decir el 70% del presupuesto total aprobado para funcionar e invertir en otras acciones, lo cual exigiría del gobierno adiciones superiores para sacar adelante al país. 

Los firmantes de la carta defienden la educación y la ciencia como pilares del desarrollo y fundamentos esenciales de la paz; consideran a Santos como colega y ejemplo para el mundo. Igual que nosotros, reconocen casi imposible que a un nuevo presidente colombiano le otorguen otro premio nobel. 


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