Para no generar una polémica innecesaria sobre la tesis del parlamentario Taborda Castro del partido de la U, optemos por aceptar su llamado participando con espíritu constructivo en un plan de propuestas que después de debatidas con juicio entre la institucionalidad regional, se puedan convertir en iniciativas parlamentarias de justificado estudio en el Congreso de la República. De pronto tiene razón el nuevo congresista quindiano y quizá sea válida la idea, para que en los cuatro años del periodo constitucional del Congreso que inició actividades el pasado 20 de julio, surjan propuestas para la prosperidad del departamento.
El Quindío no ha logrado experimentar procesos de dinámica modernización para poder encarar los desafíos del mundo de ahora, a pesar de que debiera haberse dado pasos superiores en ese sentido. El miedo a las cifras que hay que manejar en proyectos de envergadura, ha sido uno de los inconvenientes naturales provenientes del patrimonio humano de la región. ¿De dónde vamos a sacar los recursos para esa obra?, se han preguntado no pocas veces dirigentes de la región cuando han surgido algunas ideas superiores a las de la vieja y enana costumbre.
Ha faltado un estudio sociológico sobre la mentalidad de los quindianos en materia de riqueza. La propiedad de un pequeño predio rural, de una casa y de un carro, ha sido toda la vida suficiente para que el declarante de esos bienes sea considerado riquísimo, y por muchas décadas esa fue una costumbre de nuestra sociedad. “Está muy rico” decían, refiriéndose al propietario de dos fincas en las faldudas tierras de la zona cordillerana del Quindío. La decadencia económica cafetera del país bastó para que se demostrara que no había tal riqueza colectiva. Había riquitos, pero no los ricachones que muchos creíamos. La inmensa mayoría de los quindianos perteneció a una clase media alta que vivió bien y que no es otra que la misma que hoy vive apretada, aparentando ante los estratos altos, lo que no se tiene y evitando dejar ver todo aquello de lo cual se carece.
Pero volviendo al presente político, económico y social hay que decir que la principal aproximación y tal vez la única de características tecnológicas para el desarrollo socioeconómico y laboral de una sociedad moderna, lo representa en Armenia Parquesoft, iniciativa para la que aportó un edificio la Cámara de Comercio de Armenia. El proyecto es mucho más ambicioso de lo que se tiene hasta ahora y busca convertir un importante sector céntrico de la capital quindiana, en una zona para el desarrollo de la tecnología, una forma indispensable para la competitividad que está en proceso, que ha empezado a mostrar que se pueden dejar atrás los vacíos y superar los desequilibrios sociales.
Hay que aceptar la invitación del representante Libardo Taborda y de los nuevos parlamentarios del Quindío, hasta ver si es cierto la existencia de mejores intenciones políticas en esta época. Esa demostración de grandeza y de interés en mejores municipios, en un departamento soportado en más finas estructuras, se va a ver en su real dimensión cuando la actual clase política participe en el proceso electoral para elegir el próximo gobernador del departamento, alcaldes para los doce municipios del Quindío y concejales y diputados.
Se tiene que reactivar la institucionalidad regional y hacer entre los sectores público y privado del Quindío, el esfuerzo necesario para salir del estado de pobreza y de subdesarrollo económico, político y social. Aceptemos el llamado y que los dirigentes políticos entiendan que hay que salir del esquema politiquero y comprometerse en la lucha contra todas las formas de corrupción establecidas en la región.