Esta semana el empresario de la construcción más importante del país don Pedro Gómez Barrero anunció con claridad su decisión en el sentido de construir Unicentro en el lote propiedad de los empresarios quindianos Camú-Arango constructores situado en la avenida Bolívar donde existió la fabrica cervera Bavaria. Al empresario Julio Mario Santodomingo se le solicitó antes del centenario de la ciudad que vinculara su organización empresarial con una obra que le enalteciera en esta tierra y que la ligara a la ciudad aprovechando el hecho histórico coincidente, la fundación de Armenia y la de Bavaria en 1889. La justa petición no fue atendida. Al contrario, la empresa cerró la fábrica que hizo famosa a la Poker en Colombia y estrechó las posibilidades de que el lote más importante de la ciudad, 10 mil metros cuadrados en el punto equidistante de mayor identidad en la capital quindiana, se pudiera adquirir por el municipio o por empresarios privados con fines altruistas y de beneficio regional.
Una campaña política aprovechó ese bien y anunció que en el lote de Bavaria se levantaría el más novedoso proyecto en toda la historia de la ciudad. Esa fue una mentira inofensiva, quienes la dijeron sabían que el proyecto era un sueño, que la propiedad era ajena y que se trataba de una apariencia con fines meramente electorales.
Años después la tenacidad de la empresa Camú-Arango constructores en un gran esfuerzo financiero le compró a Bavaria y es precisamente este el lugar para el desarrollo de Unicentro Armenia. El 13 de septiembre le será presentado a la administración municipal y el 14 de octubre, fecha aniversaria, será el día del lanzamiento del proyecto general donde estará el Exito con cerca de 5 mil metros cuadrados de construcción, al que se vinculará Arturo Calle, entre otras importantes firmas comerciales del país.
Este es uno entre varios acaeceres locales que dibujan un panorama diferente para la ciudad a la que le hemos dedicado los frutos del esfuerzo hecho por empresarios de la región y por el diario La Crónica del Quindío como el medio escrito que deja constancia diaria de la cotidianidad local y que defiende sin renunciamientos los intereses colectivos de la ciudad y el departamento. Una noticia de interés para los cuyabros. Para los griegos la tierra es sagrada y Armenia lo es para nosotros. Foutel de Coulanges describe la patria de cada hombre como el suelo que su religión había santificado y en donde reposan los huesos de sus antepasados. Por eso nuestra constante preocupación por el desarrollo de Armenia, porque de ellos los mayores se están tomando referentes que habrá de conducirnos a la ciudad que merece más por su historia y porque lo puede.
Los empresarios quindianos que adquirieron el antiguo lote de Bavaria lucharon contra viento y marea para salvar su proyecto. La corrupción administrativa que hizo su tránsito en recientes pasados años cuando un cizañero del gobierno lo quiso echar todo a perder, no pudo alcanzar sus perversos propósitos porque resultó superior el proyecto empresarial que a la postre se impuso al provocador polémico creador de enemistades y promotor del mal.
Ayer el diario El Tiempo publicó un aviso comercial sobre el centro comercial Calima en Armenia como otro indicio de que se están activando mejores esperanzas para la ciudad. Se trata pues de esfuerzos y proyectos en ciernes que están trazando un destino mejor y más cercano al desarrollo. Por eso en el encuentro que se está convocando para el 17 de septiembre en el Quindío y para buscar correctivos a lo que se ha considerado una poca visión compartida de la región, tiene que estar el sector de la construcción exponiendo su propia percepción sobre el departamento que hoy tenemos y sus verdaderas posibilidades. Armenia y el Quindío merecen buenas noticias.