El Deportes Quindío siempre es un tema que preocupa, y se ha vuelto constante que ello se genera por la falta de contrataciones, lo que es indispensable para ajustar a una escuadra que requiere de refuerzos en cada una de sus líneas y que además necesita de herramientas para que el cuerpo técnico le saque el mejor rendimiento a su conjunto.
Pues bien, ya estamos en la segunda semana de trabajos de pretemporada y como siempre: nada de contrataciones, a lo que se suman los roces en el interior de la corporación, como lo develó ayer en su columna nuestro colaborador Danilo Gómez.
Desde antes de que arribara a Armenia, el actual estratega ‘Pecoso’ Castro en 2010, ese ha sido el problema, pues las directivas no quieren invertir y se mantienen en que mientras no haya taquilla, aficionados y recaudo no se harán contrataciones, así el equipo semestre a semestre se tenga que debatir entre la mitad de la tabla del torneo y las peligrosas posiciones del descenso.
Ya lo hemos dicho: Deportes Quindío está en una penosa situación para este segundo torneo de 2012 y si no se hace algo desde esta pretemporada sucederá lo inevitable: regresar a la no deseable B.
Hemos sido respetuosos con el trabajo del equipo y sabemos que han dado lo que tienen, por ello se ha exigido que gestionen refuerzos de talla para engranar la juventud y la experiencia, lo cual daría oportunidades para ser protagonistas y lo mejor: alejarnos del descenso.
En este sentido, hemos destacado los conocimientos y la labor del estratega Castro, que con lo poco que ha tenido ha alcanzado varios logros, empero hay que ser serios y sinceros, puesto que la actual situación no permite posiciones tibias.
Se ha conocido de problemas en el equipo, que algunos jugadores no tienen compromiso y hasta se ha ventilado que el ‘Pecoso’ ha perdido autoridad. En el fútbol siempre se ha dicho que son los jugadores, —no sabemos porqué no se erradica ello—, los que ponen, mantienen o quitan a los entrenadores.
‘Pecoso’ es un hombre honesto y como pocos vive el fútbol. No obstante, entre la hinchada se ha empezado a decir que ha perdido ambición, que se ha acomodado a las ‘tacañas’ directrices de las directivas y que el equipo ya se le salió de las manos.
Una prueba sería lo develado ayer sobre la división que existe y que tuvo una ‘erupción’ el fin de semana. Llamamos al análisis para que el ‘Pecoso’ se haga y le haga un bien al Deportes Quindío. Que recupere su liderazgo, su ambición y que exija a las directivas, —leer Hernando Ángel—, que le garanticen las herramientas para conformar un conjunto que luche, se sacrifique y sea protagonista, pues nadie en el Quindío quiere estar en la B.
Si ello no se logra y para bien de su prestigio es mejor dar un paso y buscar otros horizontes.
Entre tanto es también hora de retomar la discusión que el pasado 3 de junio expuso otro de nuestros destacados colaboradores, el exmagistrado Jorge Arango Mejía quien se preguntó: ¿Por qué no recuperar el Deportes Quindío?
A la luz del derecho y del Código Civil, el jurista expuso el tema del comodato que ostenta Ángel y la posibilidad de adelantar una labor para que el municipio y la región retomen, —miremos cómo sí se pudo con el servicio de aseo—, el destino del equipo del cual es dueño.
Finalmente, bien lo dice Arango Mejía y permítanos replicar un párrafo: “Deportes Quindío no da prestigio al departamento ni a Armenia, ni cumple su tarea fundamental: formar jugadores de la región. Por el contrario, a los quindianos se les cierran las puertas, solamente abiertas para los jugadores de segunda que mantiene Ángel en sus equipos. A pesar de sus esfuerzos, el ‘Pecoso’ Castro, un excelente entrenador, nada puede hacer sin buenos jugadores. Esperemos: ¡no hay mal que dure cien años!”.