Sabado, 17 Nov,2018

Opinión / JUN 27 2018

Acelerando el desarrollo infantil

Las opiniones expresadas por los columnistas son de su total y absoluta responsabilidad personal, no compromete la línea editorial ni periodística de LA CRÓNICA S. A. S.

Muchas veces menos es más, posiblemente cuando hablamos de desarrollo infantil nos podemos dar cuenta que es mejor ir paso a paso que acelerar algo para atrofiar y frustrar.

Me aterra ver como los colegios están llevados a una peligrosa competencia por sacar una puntuación en las pruebas Saber y se olvidan de las múltiples teorías y posturas del desarrollo infantil. En la actualidad desde las Neurociencias tenemos posturas muy claras sobre la educación, asumiendo la importancia de permitir el desarrollo paso a paso y entender que los niños requieren zonas de desarrollo bien constituidas y conexiones neuronales bien consolidadas para pasar al siguiente escalón.

¿Quién dijo que los niños deben saber leer y escribir en transición? Pareciera que cada vez nos volvemos más neuróticos por temas de aprendizaje como si esto fuera lo más positivo para nuestros hijos, algunos papás están muy preocupados porque sus hijos preescolares aún no leen ni escriben, en ocasiones piensan que tienen un retraso o no lo van a lograr.
Cuando analizamos lo anterior desde el desarrollo Neuropsicológico infantil, necesitamos entender que en el cerebro de los niños se dan conexiones neuronales que requieren de todo un proceso paulatino donde se fortalecen unos mecanismos que preparan al niño para el aprendizaje de los procesos productivos, inicialmente se fortalecen los mecanismos espaciales desde el gateo, la marcha y la posibilidad de construir simbólicamente los espacios del cuerpo y del mundo que los rodea (juegos, lúdica, trabajo en arenero, plastilina, arcilla, texturas), se consolidan los mecanismos de retención visual y auditiva como procesos de memoria por medio de la interacción con el mundo y la estructuración del lenguaje, se fortalecen los mecanismos de regulación donde el niño posibilita la concentración en la actividad, se deben favorecer los mecanismos de movimiento que permiten tener fluidez en el movimiento del lápiz a la hora de escribir, entre otros.

Cuando permitimos este desarrollo teniendo en cuenta la experiencia lúdica y la importancia de los espacios experienciales y experimentales, permitiendo que nuestros niños jueguen y se diviertan en el proceso, vemos como un día sin darnos cuenta mágicamente están leyendo y escribiendo.

Leer y escribir es un proceso mágico que requiere de un componente importante de diversión y requiere de una maduración cerebral que no es arbitraria, no saltemos las zonas de desarrollo por tener “mejores puntuaciones” como colegio, ni por querer tener “hijos más brillantes”.

NOTICIAS RELACIONADAS


COMENTA ESTE ARTÍCULO

En cronicadelquindio.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc. Lo que no está permitido es insultar o escribir palabras ofensivas o soeces, si lo hace, su comentario será rechazado por el sistema o será eliminado por el administrador.

logo-copy-cronica
© todos los derechos reservados
Powered by: rhiss.net