Domingo, 23 Sep,2018

Opinión / AGO 27 2018

Ahora más que nunca Armenia

Las opiniones expresadas por los columnistas son de su total y absoluta responsabilidad personal, no compromete la línea editorial ni periodística de LA CRÓNICA S. A. S.

Ahora resultamos enfrascados en una trifulca sin cuartel entre bandos que amenazan desfigurar el verdadero debate que debe producir esta crisis profunda que empaña el futuro de Armenia.

Tanta saliva y tinta derramada, amenazan ahora reducir el problema a los eventuales aciertos o desatinos personalistas del gobernador, a concejales inconformes y alcaldes interinos, a ternas en suspenso, a gavirias maliciosos… mientras tanto los contratos en espera de contratistas amañados. 

Si a ese panorama le agregamos la polarización entre uribismo y antiuribismo, las extremas de derecha y de izquierda, tan parecidas entre sí, que todo lo obnubilan, concentradas hoy en las pasiones de siempre que hacen perder toda cordura a la hora de los remedios y las soluciones, obstaculizando la necesaria visión de futuro compartido que necesita la sociedad en esta hora de definiciones estratégicas.

Hay algo cierto. En la ciudad pasamos por una debacle moral bicolor, como otras veces, que tiene en serios problemas jurídicos a las ‘jefas’ principales de dos partidos que han usufructuado con mezquindad el poder político en el Quindío en los últimos tiempos. Y esta es una oportunidad que pocas veces se presenta en este país de impunidades.

Y si continuamos en esta ‘Patria Boba’ de atender el estruendo de las peleas parroquiales del clientelismo, enfrascados en la disputa de quien se queda con la mayor tajada del poder local por el resto del periodo, vamos a desaprovechar una oportunidad única de romperle el espinazo a nuestro mayor problema: la excesiva influencia del dinero en la política. Cómo hacemos para que los próximos gobernantes que lleguen a dirigir los destinos de los cuyabros y los quindianos no sean consecuencia del dinero de los negociantes de la política, usufructuarios privados de los recursos públicos.

Necesitamos crear un clima de entendimiento entre quienes, reconociendo las distancias ideológicas, no participan de esos focos de corrupción en que se ha convertido la práctica política en el Quindío, para crear un gran acuerdo alrededor de ideas —no de personas— centrado en un programa que apunte a solucionar los graves problemas de la capital del departamento, con objetivos posibles y metas realistas, dejando por fuera el caudillismo de quienes tiene la fuerza del dinero pero no la razón.

Llegó la hora de pasar la página, de darle cabida y otras perspectivas. Un acuerdo amplio, producto de un ejercicio en el que se pueda acercar diversas visiones de ciudad, si no queremos que aparezcan, otra vez, con más fuerza los negociantes privados, mercenarios del poder dispuestos a remplazar a quienes privatizaron la política y hoy están tras las rejas.

El problema más que ellos, somos nosotros, si continuamos divididos, otra vez, en grupos irreconciliables, nos vuelven a ganar los terceros y habremos desaprovechado esta oportunidad histórica.

 

NOTICIAS RELACIONADAS


COMENTA ESTE ARTÍCULO

En cronicadelquindio.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc. Lo que no está permitido es insultar o escribir palabras ofensivas o soeces, si lo hace, su comentario será rechazado por el sistema o será eliminado por el administrador.

logo-copy-cronica
© todos los derechos reservados
Powered by: rhiss.net