Domingo, 23 Sep,2018

Opinión / JUN 21 2018

‘Big data’ para las personas

Las opiniones expresadas por los columnistas son de su total y absoluta responsabilidad personal, no compromete la línea editorial ni periodística de LA CRÓNICA S. A. S.

Nos encontramos inmersos en la denominada cuarta revolución industrial, caracterizada por la digitalización, la cuantificación de todo cuanto nos rodea, incluida la vida a todos sus niveles.

¿Quién es nuestra pareja perfecta? ¿Cuáles son nuestras preferencias a la hora de invertir? O ¿qué compraremos mañana? Parecían acciones imposibles de predecir mediante un algoritmo hace unos años. Sin embargo, somos testigos de excepción de la rapidez con la que las empresas digitales aciertan cada vez más con sus sugerencias o cómo una tarea tan compleja y aparentemente llena de matices como traducir un texto en internet va produciendo mejores resultados año tras año.

¿Qué se encuentra detrás de esa mejora? Solo información: una gran cantidad de datos que esas empresas disponen para que sus algoritmos ‘aprendan’ cuál es la ‘necesidad’ perfecta para cada individuo.

Los avances tecnológicos de la segunda mitad del siglo XX, como internet, la fibra óptica o el teléfono celular fueron la carcasa, el esqueleto que hoy hace posible que la inteligencia artificial funcione y que se esté convirtiendo en parte indispensable en nuestra vida.

Sin los datos para ‘entrenar’ a los algoritmos únicamente tendríamos la manera de capturar la información —sensores— y la forma matemática de combinarla —los algoritmos—, pero nunca habríamos alcanzado los niveles de éxito en su implementación que estamos logrando.

Entender qué diferencia a un ser humano sano de otro enfermo y, a su vez, comprender qué características son comunes a dos tipos de patologías aparentemente distintas es, también, una cuestión de datos. Datos que nos permitan entender qué sucede ‘dentro’ de nosotros —información molecular—, pero también cómo somos ‘por fuera’ —información fenotípica—.

Recoger información molecular cuantitativa para miles de individuos es ya una realidad gracias a técnicas fiables de biología molecular que nos permiten evaluar qué pasa dentro de nuestro organismo, donde conviven billones de células. Cada una de éstas contiene a su vez billones de bases de ADN, la molécula que codifica gran parte de la información acerca de cómo somos y cómo seremos.

Siempre me ha llamado la atención que casi simultáneamente Watson y Crick descubrieran la estructura de la doble hélice del ADN y turing, unos kilómetros más al norte, comenzara a utilizar el primer computador del mundo, ‘The Manchester Baby’.

Desde entonces, biología molecular y computación se han desarrollado en paralelo hasta converger a comienzos del siglo XXI con la compleción de la secuenciación del genoma humano.

El ADN es un código perfecto que determina cómo somos, una suerte de versión digital de nosotros mismos. Sin embargo, los sistemas biológicos son sistemas complejos en los que la suma de las partes no es igual al todo. La biología molecular ha desarrollado en los últimos años técnicas para cuantificar simultáneamente el comportamiento y las interacciones entre las decenas de miles de genes y proteínas que existen dentro de cada una de las células de nuestro cuerpo.

El desarrollo de bases de datos para almacenar toda esta información y ponerla a disposición de la humanidad ha sido una de las grandes tareas de los científicos dedicados a la bioinformática durante los últimos veinte años.

Estamos ante un momento excepcionalmente importante en el que todos esos datos moleculares que explican cómo es un individuo “por dentro” confluyen con las gran cantidad de datos que describe al individuo “por fuera”: datos de analíticas, pruebas de imagen, características socioeconómicas de los pacientes e incluso información acerca de sus hábitos nutricionales y de su estado anímico han sido almacenados por los sistemas de salud nacionales en grandes bases de datos a la espera de ser analizados.

Los algoritmos desarrollados y testados por aquellos que tradicionalmente han tenido acceso a grandes cantidades de datos (empresas tecnológicas, bancos, aseguradoras...) pueden ser ahora adaptados e implementados para responder a preguntas como qué individuos aparentemente sanos a día de hoy tienen un riesgo elevado de padecer un evento cardiovascular en los próximos cinco años a la luz de su estilo de vida pero también de su información molecular.

Este tipo de predicciones son ya una realidad y su impacto en la mejora global de la salud se verá reflejado muy pronto en las estadísticas. Países como Reino Unido o Estados Unidos están llevando a cabo un ambicioso plan de medicina de precisión recopilando información de todo tipo de un gran número de voluntarios, llegando al millón de participantes en el programa de Estados Unidos.

El análisis de todos estos datos por medio de algoritmos de aprendizaje máquina (machine learning) se traducirá en pautas específicas para mejorar la salud cardiovascular de forma personalizada.

Pese a su potencial, el uso de Big Data Biomédico se enfrenta aun a grandes retos que debemos resolver implicando a diversos actores: colegios de profesionales sanitarios, asociaciones de pacientes, gestores, abogados, científicos y también perfiles técnicos como los bioinformáticos requeridos para su implementación. Es por ello esencial promover foros multidisciplinares de intercambio de opiniones tales como el Hackathon Nacional de Salud que viene celebrándose en los últimos años.

Además de contribuir a mejorar la calidad y la esperanza de vida de la población, no es baladí el impacto económico que la medicina personalizada tendrá en la racionalización de los tratamientos, garantizando así la sostenibilidad de los sistemas nacionales de salud. Y todo esto se lo debemos a los datos.

NOTICIAS RELACIONADAS


COMENTA ESTE ARTÍCULO

En cronicadelquindio.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc. Lo que no está permitido es insultar o escribir palabras ofensivas o soeces, si lo hace, su comentario será rechazado por el sistema o será eliminado por el administrador.

logo-copy-cronica
© todos los derechos reservados
Powered by: rhiss.net