Martes, 18 Jun,2019
Opinión / OCT 04 2018

Construyendo país

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Hoy, se conmemora el 204 aniversario del cuerpo de ingenieros militares del Ejército Nacional. La fecha se instituyó como homenaje al natalicio del prócer Francisco José de Caldas considerado el padre de la ingeniería civil y militar en Colombia.

Caldas fue geógrafo, botánico y astrónomo, entre otros. Nombrado por Antonio Nariño capitán del cuerpo de ingenieros en 1811. En su transición de ciudadano científico a ingeniero militar, adelantó trabajos de elaboración de rutas para las tropas. En 1812, adhirió a la causa federalista contra Nariño. Eran tiempos de enfrentamientos entre federalistas y centralistas, la llamada Patria Boba.

Promovido a teniente coronel por Antonio Baraya, acompañó a los federalistas en su aventura hacia Santafé. La derrota, en enero de 1813, selló el fracaso de la causa rebelde. Caldas huye a Antioquia donde es recibido por Juan del Corral presidente de ese Estado. Le encargan fortificar varios pasos, entre ellos el del río Cauca para detener una eventual invasión realista. 

Fue nombrado director de la maestranza de artillería e ingeniero con el grado de coronel. Acompañado de varios artesanos de Rionegro y Medellín, se dedicó a la fabricación de fusiles, cañones y otros elementos de guerra. Fue director del curso militar del cuerpo de ingenieros de la República de Antioquia. En su inauguración, Caldas pronuncia un discurso que se considera como la primera cátedra de la ingeniería colombiana. Podríamos seguir detallando cientos de tareas cumplidas que hacen del sabio y prócer un referente para la ingeniería colombiana. 

Pero en realidad, las líneas de esta columna son un homenaje a los soldados de ingenieros militares de todos los tiempos. Desde Caldas, su inspirador, pasando por quienes participaron en el proceso de independencia, y los comienzos de la república, hasta aquellos que en la actualidad continúan dejando huellas de progreso, desarrollo y seguridad. 

En el siglo pasado, los ingenieros militares dedicaron su esfuerzo a la construcción de carreteras, puentes, caminos veredales, aeropuertos, escuelas, puestos de salud, alcantarillados y campos deportivos. Pero además, combatieron sin tregua a los grupos armados ilegales.

En el presente siglo, han desarrollado capacidades diferenciales. Sus avances, reconocidos internacionalmente, les ha permitido llevar progreso a las poblaciones más vulnerables y apartadas del territorio nacional. Hoy, concentran sus esfuerzos en la atención y prevención de desastres, la gestión ambiental, desminado militar y humanitario, construcción y mantenimiento de vías, entre otros. Todo ello, enmarcado en parámetros de eficiencia y profesionalismo.

Los ingenieros militares han seguido a trote acompasado el proceso histórico del Ejército Nacional. Su labor continuará reflejándose en obras que llevan progreso y desarrollo, siempre fieles al mandato del sabio Caldas: “Vosotros sois la esperanza, no la frustréis”.

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