Lunes, 23 Sep,2019
Opinión / AGO 22 2019

De película

Las opiniones expresadas por los columnistas son de su total y absoluta responsabilidad personal, no compromete la línea editorial ni periodística de LA CRÓNICA S. A. S.

Al llegar a la casa tiene que realizar las tareas de la escuela, pero su sentir está en las labores que se ha impuesto por el placer de ayudar a vivir a sus amigos, sus queridos. Puede deberse al significado que encierra llamarse Hanna. Nombre de origen hebreo que significa compasión; y eso es lo que le sobra cuando se dedica a cuidar, alimentar y ayudar a crecer a su tropa.

Hanna es hija de Adolfo y Teresa. Nació en Guacamaya, Tolú, Sucre. El próximo 1 de septiembre cumplirá 8 años, aprendió a caminar al lado de varios animales; ahora corre por la playa con ellos, grita para llamarlos a comer y a las 6: 00 PM acuesta a varios, en la ramada de palos y techo de palma, construida por su padre en el patio de la casa. Hanna vive feliz en Guacamaya, las ambiciones de niña la convidan a reír y ver pasar los días entre el sol, el aire y la playa; nada en el hermoso mar de su pueblo, recoge conchas para hacer collares y pulseras, y pasea a sus protegidos. Se identifica plenamente con el nombre hebreo Channah, etimología de Hanna, que significa servicial y generosa.

Precisamente el 26 de julio pasado —fecha en que se celebra el santoral de santa Ana, derivación de Hanna— se apareció en la casa con Simba, un cachorro que le regalaron unos vecinos al paso de la escuela Alegría, donde cursa segundo grado. A la pregunta de su mamá “¿pero niña, qué trae en el bolso?, le respondió: “es un regalo, va a ser el rey de la casa”. Hacía poco había gozado la película el Rey León y no encontró otro nombre más apropiado para su consentido, peludo y amarillo perrito.

Los 4 pericos y las 3 cotorras ya las acostó. Los 4 patos con sus 3 paticos los encerró en el improvisado corral, al pie de la cocina, y salé a correr con el gato y su “Negra”, perra pronto a parir. Sube a Simba en su bicicleta y vuela por entre palmeras, al arrullo del viento, levantando polvo por la carretera destapada de Guacamaya. Sudorosa toma agua y le ofrece a Simba. Lo carga y aprieta contra su pecho y él la mira agradecido. Hanna sueña que lo acompañará en la aventura de convertirse en el rey de los animales de su pueblo; sin pensar que puede sobrevivir a la tragedia de Hamlet, –famosa obra escrita en verso y prosa por William Shakespeare entre 1600-1601 –, que se corresponde con una parte de la película y que desconoce, por ahora. Está segura que Simba es su personaje real y, posiblemente, si los cineastas de Disney se enterasen de su vida, Hanna podría ser una heroína más de la película el Rey León.

Mami, mami, son ocho”, grita Hanna. “Negra”, su perra, los tuvo esa madrugada que salimos de Mi Refugio, la casa que nos alegró la vida por cinco días..

 


COMENTA ESTE ARTÍCULO

En cronicadelquindio.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc. Lo que no está permitido es insultar o escribir palabras ofensivas o soeces, si lo hace, su comentario será rechazado por el sistema o será eliminado por el administrador.

logo-copy-cronica
© todos los derechos reservados
Powered by: rhiss.net