Lunes, 12 Nov,2018

Opinión / AGO 31 2018

Decisiones de Fondo

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El Fondo Mixto para la Promoción de las Artes y la Cultura, por mucho tiempo, fue un baluarte de la gestión de recursos. Cuando fue inaugurado, acompañado por la empresa privada y con el liderazgo del departamento, fue una pieza fundamental de la cultura. Nació, en especial por el impulso del ministerio, con la idea también de facilitar la contratación del Estado a los artistas y sus procesos, cargada siempre con sus polisemias, subjetivas, que la hacen diferente.

El gobierno nacional, con su prurito de uniformarlo todo para que quepa en sus estándares, desechó luego la figura de los fondos, la desestimuló y le quitó oxigeno institucional. Los abandonó, como ahora pretende, así lo hizo el gobierno Santos, eliminar las ONGs, quitarles la excepcionalidad para que sean los pulpos financieros y empresariales, y sus fundaciones, los que permanezcan en el corral de la contratación del gobierno central y de las regiones.

El fondo mixto del Quindío fue un ejemplo durante años, hasta cuando a un gerente se le ocurrió prestarlo para hacer politiquería. Alquiló la historia del fondo, cambió su objeto social y lo puso a servir de cajero exprés de alcaldes y gobernadora que quisieran saltarse el muro de la transparencia en la administración de recursos. Operó recursos, en años pasados, hasta del alquiler del espacio público en algunos municipios.

Bien hizo el secretario de Cultura del Quindío, James González Matta, de arrebatarle el fondo a la politiquería. Sin embargo, no debe ahora el departamento, después de varios años de que los artistas esperaran la recuperación de este espacio institucional, pensar que el fondo mixto puede operar sin recursos del departamento o lanzarlo al desierto del apoyo de la empresa privada que, bien lo sabemos en el Quindío aporta poco, muy poco, al arte y a la cultura.

En este sentido, el señor secretario de Cultura y el gobernador del departamento deben tomar una posición clara frente al futuro institucional de fondo. ¿Quieren que sobreviva?

La única manera para garantizar la sobrevivencia del fondo mixto pasa por las manos del gobernador del Quindío y de su secretario de Cultura. Digo del gobernador porque en su decisión y convocatoria está que el fondo acceda a recursos, sede para operar, y que se hagan convenios, eso sí, limpios y sujetos a derecho, con esa institución.

Y digo del secretario de Cultura porque, en contrario a lo que él piensa, el fondo no es una organización civil más, como otra fundación, porque tiene aún prerrogativas jurídicas que lo hacen distinto y porque su debilidad administrativa lo hace vulnerable. Ponerlo a participar del martillo público, uniformarlo con las demás fundaciones, es ponerlo a competir con los mismos artistas y mandarlo, con un silbo, al fondo del abismo.

El notable acierto de la designación como gerente del gestor César Martínez sería un saludo a la bandera, si el gobernador y el secretario no toman como suya la causa del fondo. Se requiere convocar, por parte del departamento, a los alcaldes y a los empresarios para definir el futuro de esa entidad, sui generis en su arquitectura jurídica.

No podemos los quindianos, si la decisión es que el fondo superviva, lavarnos las manos con poquita agua, y dejar expósito a su gerente, huérfano del respaldo de todo el sector cultural.

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