Sabado, 17 Nov,2018

Opinión / JUN 16 2018

Dos tigres con rayas y uno sin ellas

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Risaralda, Caldas y Quindío, omitieron la petición de unirse a la RAP del Pacífico, y tomaron la decisión de conformar la RAP Eje Cafetero.

En enero 11 de 2017, el gerente de Quindío Zona Franca Colombia, Andrés Mauricio Vásquez, junto con el gobernador, comunicaban a la opinión pública importantes proyecciones para el desarrollo del territorio en relación al tren del Pacífico: “Tenemos relación con el presidente de Ferrocarriles del Pacífico y nuestra intención es apoyar todo lo que sea ferroviario, pues es necesario para la zona franca y el tren llega aquí, lo que es una ventaja muy grande para nuestros usuarios”, dijo Vásquez. —Ver aquí ampliación de las declaraciones—. 

Ellos saben que sin la conectividad al puerto de Buenaventura, no son nada. Sin salida al Pacífico —al mundo— no hay progreso. Concepción y propuesta defendida por diferentes expertos en el tema de la capital de Risaralda que desde mucho antes venían haciéndole al gobernador Sigifredo Salazar Osorio, una vez se posesionó. Era prioridad que Risaralda se uniera a la RAP del Pacífico conformada por Nariño, Cauca, Valle del Cauca y Chocó. Cuatro departamentos poderosos. Meses después, el mismo gobernador, con participación de los mandatarios de Quindío y Caldas, el 30 de octubre 2017, envía una carta al coordinador de proyectos de desarrollo regional de la UTP, manifestando el propósito de contratar una universidad para generar un documento vector. Sin embargo, incumplieron la promesa de hacer un estudio en profundidad con universidades de la región. No hubo debate público. Todo lo hicieron los tres desde el escritorio. —Ver petición de la ciudadanía y carta del gobernador—. 

Entonces, Risaralda, Caldas y Quindío, omitieron la petición de unirse a la RAP del Pacífico, y tomaron la decisión de conformar la RAP Eje Cafetero. Tres alegres tigres y pobres de visión unidos. Pero lo más grave es que dicha unión no cumple con los principios de la ley orgánica de Ordenamiento Territorial, y así lo argumenta Hernán Roberto Meneses: “No es una región biofísica o biótica, dicho de otra manera, no es una bioregión desde el punto de vista ecosistémico. Las regiones tienen por objeto la gestión del territorio para mejorar los ecosistemas”. 

Con la RAP Eje Cafetero, dos tigres con rayas y uno sin ellas buscan fortalecer la sostenibilidad y la competitividad de dos sectores: cafés especiales y aguacate hass en Caldas, Risaralda y Quindío. Debe de estar feliz el secretario de Agricultura del cura. E igual, como ya se consumó el trío, nos queda desearles mucha suerte a sus 8 pequeños proyectos, de los que se pueden destacar 4: “Plataforma logística del Eje Cafetero”, “las concesiones viables del Eje Cafetero”, “la recuperación de la antigua Banca del FF de Caldas como una autopista de bicis para promover el turismo de naturaleza”, y el “sistema integrado de transporte de pasajeros entre Armenia, Pereira, Manizales y Cartago”. 

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