Lunes, 25 Mar,2019
Opinión / DIC 02 2018

Educación con propósito liberador

Las opiniones expresadas por los columnistas son de su total y absoluta responsabilidad personal, no compromete la línea editorial ni periodística de LA CRÓNICA S. A. S.

Las teorías educativas avanzan para anticipar, vislumbrar y realizar otros mundos, dar lugar a otras realidades, abrirse a nuevos horizontes, imaginados, deseados y ocultos.  En un tiempo fugaz, la educación cuestiona los modelos políticos, económicos y sociales y genera la posibilidad de elegir entre dos o más alternativas. La educación no consiste solo en el adiestramiento del  individuo en oficios y labores rutinarios, también le proporciona fortaleza de espíritu y capacidad de acción para transformar su modo de vida y ajustarlo a lo que debería ser un ideal y un destino propio. Lo primordial de la educación se encuentra en ofrecer una amplia gama de ofertas, abrir puertas y crear las oportunidades suficientes para que el individuo de acuerdo a su vocación y capacidades desarrolle todo lo que en potencia pueda dar de sí. 

Las democracias tienen ineludible compromiso con la educación, porque los hombres, en una sociedad libre, saben que no hay un destino final inmutable, ni escrito en las estrellas, como se diría, sino una realidad cambiante en necesidades y dinámicas cada vez más exigentes en aprendizaje y en procesos adaptativos a los mundos de la ciencia y la tecnología. Somos testigos de cambios asombrosos y sorprendentes, como los describe Roger Penrose en su libro La nueva mente del emperador. Pero a medida que el futuro viene a nuestro encuentro, los problemas se hacen más relevantes y de impacto superior, pues es tanto el desarrollo del conocimiento y de la técnica que hay temor aciago por la presencia de fuerzas cuya finalidad es el control de las conciencias —vigilar el cuerpo y el alma- y el despliegue de poderes en burocracias que anticipan una realidad tenebrosa y esclavizante. 

Una educación liberadora denuncia y se opone a toda forma de condicionamiento humano, como negación de libertades y sofisticación en instrumentos de represión, propaganda y manipulación que contienen falsedad, miedo y abandono del individuo que renuncia a su libre albedrío y al ejercicio de la voluntad. Esto se observa todavía en el dominio y explotación de sistemas económicos que privilegian a unos pocos a expensas de una mayoría, a la que le niegan oportunidades y reprimen en su condición laboral y en sus expectativas vitales. Es notorio en “los errabundos modernos”, los migrantes y desplazados, sin patria y sin tierra, obligados a ir a otra parte en busca de hospitalidad y de un mínimo de ayuda. La educación tiene por propósito fundamental despertar la empatía por el prójimo y contribuir a cuestionar las ataduras que afligen y envilecen. La premisa básica es que no solo de un oficio vive el hombre, también requiere alas de libertad.

NOTICIAS RELACIONADAS


COMENTA ESTE ARTÍCULO

En cronicadelquindio.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc. Lo que no está permitido es insultar o escribir palabras ofensivas o soeces, si lo hace, su comentario será rechazado por el sistema o será eliminado por el administrador.

logo-copy-cronica
© todos los derechos reservados
Powered by: rhiss.net