Lunes, 12 Nov,2018

Opinión / AGO 13 2017

El control urbano

Las opiniones expresadas por los columnistas son de su total y absoluta responsabilidad personal, no compromete la línea editorial ni periodística de LA CRÓNICA S. A. S.

Es función de todos los entes territoriales hacer control urbano en sus municipios para verificar que los Planes de Ordenamiento Territorial y sus normas reglamentarias sean cumplidas por todas aquellas personas que adelantan cualquier tipo de actividad urbanística y de construcción.


El municipio de Armenia ha tenido esta oficina de control urbano como una cenicienta del Departamento Administrativo de Planeación, todas las administraciones se comprometen a fortalecerlas pero hasta el momento ninguna lo ha hecho. Para el fortalecimiento de dicha oficina la administración debería de destinar los recursos provenientes del impuesto de construcción que cancelan todas las personas que van a adelantar algún tipo de construcción y que en la actualidad está en aproximadamente mil millones de pesos ($1.000.000.000), recursos suficientes para que la ciudad cuente con una dependencia que garantice que las construcciones se estén ejecutando cumpliendo el Plan de Ordenamiento Territorial.

Las oficinas de control urbano están en la obligación de revisar todas las licencias de construcción que expiden las curadurías y si comprueba que alguna licencia no cumple con las normas del P.O.T., tiene la potestad de revocar dicha licencia y suspender la obra si ya se ha iniciado. Igualmente después de revisar las licencias está en la obligación de realizar visitas periódicas a las obras para verificar que lo aprobado en la licencia sea lo que se está ejecutando.

Lo que está pasando en estos momentos en la ciudad con varias obras de gran tamaño y de otras de poco tamaño se debe a la falta de una oficina que cumpla las necesidades de la ciudad en el control urbano. El municipio se vuelve responsable por la no aplicación del control urbano oportuno en estas obras y su correspondiente suspensión en el momento indicado (antes de que se ejecuten las obras), al igual que los curadores urbanos que están expidiendo licencias de construcción sin el debido cumplimiento de las normas del P.O.T., y el constructor que teniendo la obligación de conocer las normas no las cumplen. 

No podemos dejar que ahora que se están revisando con lupa las obras, solo se dé una sanción económica y que las obras continúen como si nada hubiera pasado, se necesitan sanciones fuertes para todos aquellos que están violando las normas urbanísticas de la ciudad.

En la ciudad se están adelantando varias obras con algunas infracciones a las normas urbanísticas como, edificios sin aislamientos laterales, el no respeto de los paramentos viales especialmente en la avenida Centenario, proyectos donde no se respetan los andenes en cuanto a sus niveles-lineamientos y en algunos casos ni los dejan; hay proyectos que por su complejidad se requiere de un estudio de movilidad y esto no lo están haciendo.

Es hora de actuar para hacer de Armenia una ciudad respetuosa con las normas urbanísticas y que sea ejemplo nacional e internacional en cuanto a la conservación y protección del medio ambiente.

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