Jueves, 20 Sep,2018

Opinión / JUL 25 2018

El drama que nos caracteriza

Las opiniones expresadas por los columnistas son de su total y absoluta responsabilidad personal, no compromete la línea editorial ni periodística de LA CRÓNICA S. A. S.

Siempre que veo las problemáticas de mis pacientes pienso en el drama que se evidencia detrás de su problema, a veces me pregunto ¿De dónde viene tal drama?

En ocasiones también analizando lo que pasa pienso que debemos analizar un poco las creencias y las influencias culturales, estas a través de múltiples formas hacen que en nosotros se de una voz interna negativa que afecta nuestras emociones.

Uno de los fenómenos influenciadores a analizar es la estructura de los novelones latinos: donde hay un hombre ­—protagonista— afortunado por tener una familia acomodada que le hereda las empresas y negocios, este se enamora de una mujer pobre —protagonista— que ha crecido en los suburbios, cuya familia tiene múltiples problemáticas, la familia del hombre no quiere que este tenga una relación con una mujer pobre, porque no es de su misma clase social, en la mayoría de los casos tratan de imponer una pareja de su misma condición —la villana— que termina siendo la mala, tiene actitudes malvadas que dañan a los protagonistas, la antagonista se une con la mamá del hombre —suegra malvada—, que aparentemente tiene sus mejores intensiones con su hijo pero que no le importa realizar planes para acabar con el amor que ha nacido genuinamente de parte de su hijo hacia esta persona pobre.

Esta típica estructura del novelón nos ha ido generando diferentes pensamientos y creencias que nos afectan día a día, las novelas no solo son vistas por los adultos, se ven en familia, sin embargo tampoco es correcto pensar que solo hacen daño a los niños, en realidad todos podemos vernos influenciados e identificados por este tipo de dramas, creando parámetros de vida y filosofías de vida similares a ellas.

Sufrimos por lo que le pasa a la protagonista, nos identificamos con ella y adquirimos una idea completamente irracional:

El amor es sufrimiento.
Las suegras son malas.
Debo encontrar una pareja perfecta.
Si tiene dinero es un buen partido o mi pareja debe tener dinero.

Los finales de las novelas son también fuente de múltiples ideas irracionales y negativas, en la mayoría de los casos “el amor triunfa”, la buena siempre gana, los protagonistas logran estar juntos y la niña pobre logra ser rica, la villana termina mal, “tiene su castigo”, la mamá termina aceptando y dándose cuenta de los valores de la niña pobre; en el capítulo final se ve la boda llena de felicidad y reconciliación, todas las personas que están ahí se encuentran felices y su felicidad perdura para siempre, se da la creencia:

Si me sacrifico por amor, algún día tendré mi recompensa
Volvemos a entender el amor como sacrificio.

El matrimonio es la felicidad
Ponemos en el matrimonio la expectativa de felicidad completa e interminable.

Hay gente mala que debe pagar
Pensamos en verdad que en el mundo hay personas malas y buenas.


[email protected]

NOTICIAS RELACIONADAS


COMENTA ESTE ARTÍCULO

En cronicadelquindio.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc. Lo que no está permitido es insultar o escribir palabras ofensivas o soeces, si lo hace, su comentario será rechazado por el sistema o será eliminado por el administrador.

logo-copy-cronica
© todos los derechos reservados
Powered by: rhiss.net