Sabado, 17 Nov,2018

Opinión / AGO 30 2018

El origen de nuestros males

Las opiniones expresadas por los columnistas son de su total y absoluta responsabilidad personal, no compromete la línea editorial ni periodística de LA CRÓNICA S. A. S.

Nos preguntamos por el origen de nuestros graves males y por la peor enfermedad que nos aqueja; la corrupción. Los elementos importantes para determinar el grado de desarrollo de un país son el índice de desempleo, de corrupción, desigualdades económicas, la seguridad jurídica de las instituciones, entre otras, en este sentido nos siguen surgiendo interrogantes; siendo que riqueza es sinónimo de desarrollo, por qué un país tan rico como el nuestro está sumido en el atraso; por qué tenemos una educación tan precaria, o por qué la salud sigue siendo un rentable negocio para los dueños de las EPS mientras cada vez se muere más gente sin atención en las puertas de los hospitales; también saltan interrogantes como porqué en pleno siglo XXI se mueren los niños de hambre mientras la justicia sigue siendo para los de ruana, y nos sigue llenando de indignación al saber que un político corrupto que se ha apropiado del erario, cuando se le condena va a purgar la pena en cárceles de lujo o en grandes fincas de su propiedad.

La influencia del clientelismo, la falta de transparencia, la degradación de la política, el excesivo individualismo, la indiferencia ante la corrupción en las instituciones y ahora también la campaña de exterminio contra quienes piensan diferente y alzan su voz para protestar o defender los intereses de los demás, lleva implícito un fenómeno de degradación de las instituciones…

En el Quindío hemos tenido que transitar tres largas décadas en las que ninguno de quienes han dirigido los destinos de la ‘Ciudad Milagro’ se salva de tener a sus espaldas la tacha de la corrupción, la manipulación, las investigaciones, la imputación de cargos o el estar tras las rejas, producto de la corrupción; ni se diga en las corporaciones públicas, concejos y asambleas departamentales que se han convertido en un peligro para el bien común, algunos inescrupulosos aforados en contubernio con los dirigentes de turno se dedican a asaltar el erario, al punto que no se salvan ni los recursos para la alimentación de los niños, por solo citar un ejemplo de tan abominable conducta delincuencial de quienes por constitución deberían ser los abanderados del bienestar de los ciudadanos. 

Hay que ponerle fin a tan aberrante flagelo, dejando de lado la indiferencia y la apatía por parte de los ciudadanos. Emprendiendo un modelo de departamento afianzado en el apoyo a los nuevos liderazgos y en los valores de honestidad, transparencia, responsabilidad y sentido de pertenencia, con el compromiso de que el cuidado de lo público debe ser el valor más sagrado; será el cimiento hacia la consolidación de un Quindío competitivo, con inclusión social y prosperidad para todos.


Germán Guzmán 
www.vencealcorrupto.com

NOTICIAS RELACIONADAS


COMENTA ESTE ARTÍCULO

En cronicadelquindio.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc. Lo que no está permitido es insultar o escribir palabras ofensivas o soeces, si lo hace, su comentario será rechazado por el sistema o será eliminado por el administrador.

logo-copy-cronica
© todos los derechos reservados
Powered by: rhiss.net