Domingo, 23 Sep,2018

Opinión / NOV 15 2015

El “Punto G” masculino o “punto P”

Las opiniones expresadas por los columnistas son de su total y absoluta responsabilidad personal, no compromete la línea editorial ni periodística de LA CRÓNICA S. A. S.

El “Punto G” de los hombres es menos conocido que el “Punto G” de la mujer; y la verdad es que sí existe; y se encuentra ubicado en la próstata, de ahí que en mi opinión debería llamarse “Punto P”. Se puede encontrar explorando el ano, a unos tres a cinco centímetros de la entrada, en dirección al pene. El “Punto G” de los hombres es considerado como la “zona del erotismo superior”, ya que su simple fricción lleva al varón a un éxtasis casi imposible de describir o expresar. Este abultamiento que se localiza en el ano, se corresponde con la próstata, la que tiene terminaciones nerviosas simpáticas y parasimpáticas; y si se estimula de forma adecuada, puede provocar el más inolvidable de los orgasmos, con el más grande de los contenidos eróticos e incluso puede potenciar la sexualidad masculina.

Si le pica la curiosidad trate de buscarlo sin disgustos y con absoluta disposición; no se esfuerce por tragárselo como un purgante a sorbos, dele tiempo al tiempo. La verdad, así como el gozar y disfrutar del “área G”, es un privilegio exclusivo de las mujeres, también los hombres pueden hacerlo con su “Punto P”; es que los caballeros tienen sus áreas erógenas, tanto externas como internas; y “el edén de los atrevidos” o “el rincón de los que gozan” está ahí a la espera de ser estimulado; sin embargo, debido a su ubicación, son muchos los hombres que se resisten a explorarlo. En una encuesta que realicé a 144 hombres de 21 a 45 años, sólo el 12% estaba dispuesto a experimentar este tipo de prácticas. Si usted no es de los que osaría tal aventura, o sino se siente lo suficientemente libre de prejuicios, entonces no lo intente, pero tampoco se justifique con falsas respuestas que lo pongan a salvo de sus propios temores o desaciertos. Hoy es difícil imaginarse qué escasos son los hombres que no exploran más allá de su clásica sexualidad.

Es de esperar, que en una sociedad machista como la nuestra, que los hombres no se sientan cómodos con este tipo de exploración, por lo que es necesario dejar en claro que se trata de una práctica sexual aceptable y sana; por lo tanto, de ninguna manera hay que considerarla perversa. Si existe resistencia por parte del hombre para practicar esta técnica de placer sexual, es conveniente respetarlo, pero se hace imperioso hacerle entender que no tiene nada que ver con la homosexualidad.  invitación es a dejar de lado los prejuicios, y abrirle no solo las piernas al erotismo sino a la exploración.

NOTICIAS RELACIONADAS


COMENTA ESTE ARTÍCULO

En cronicadelquindio.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc. Lo que no está permitido es insultar o escribir palabras ofensivas o soeces, si lo hace, su comentario será rechazado por el sistema o será eliminado por el administrador.

logo-copy-cronica
© todos los derechos reservados
Powered by: rhiss.net