Miércoles, 20 Mar,2019
Opinión / FEB 07 2019

El sentido de la vida

Las opiniones expresadas por los columnistas son de su total y absoluta responsabilidad personal, no compromete la línea editorial ni periodística de LA CRÓNICA S. A. S.

Hace una semana, un amigo perdió la batalla contra el cáncer. Bastó un mes, desde que le fue diagnosticada la enfermedad, para ver cómo se iba apagando la vida. Sin embargo, durante su estadía en el hospital en medio de dolorosos exámenes, pinchazos y esfuerzos médicos por contener el mal, dedicó su tiempo para animar a sus amigos e invitarnos a enfrentar con valor la adversidad.

No recuerdo cuántos mensajes nos hizo llegar, lo cierto es que en ninguno de ellos habló de su mala suerte, tampoco maldijo su existencia, ni se quejó por las dificultades para comer o respirar. En nuestro último diálogo, me dijo que quizás lo que más le afectaba era la posibilidad de dejar sin padre a su pequeño hijo. Lo demás, me decía, pierde sentido cuando la vida se escapa a cuentagotas pasando apenas los cincuenta años. Y tenía razón mi buen amigo, pues al final vida es lo único que tenemos.

Pero esta reflexión, además de una invitación al autocuidado y prevención, es un llamado urgente a continuar ese viaje interior en búsqueda del sentido de la vida. ¿Quién soy?, ¿qué deseo?, ¿qué siento?, ¿qué he venido a hacer aquí?, son algunas de las preguntas que deberíamos hacernos con frecuencia. Y en esa tarea, procurar apoyo a otros para encontrar su rumbo y evitar que caigan en abismos emocionales que terminen en decisiones desesperadas. No soy un experto en el tema, tan solo uno de tantos padres preocupados que lee con frecuencia noticias sobre suicidios. Me pregunto, ¿qué lleva a algunos a luchar por aferrarse a la vida mientras otros quieren acabar con ella? 

En el caso de los niños y jóvenes que experimentan soledad, vacío e incomprensión, muchos adultos piensan que son cosas de la edad. Sin embargo, ninguna señal puede desestimarse pues normalmente es el reflejo de que algo grave está sucediendo. 

El sicólogo Thomas Joiner, de la universidad Estatal de Florida, experto en el tema del suicidio, ha dedicado gran parte de su carrera a intentar averiguar el porqué de esta conducta. Por ello, recurrió a los testimonios de supervivientes y decenas de investigaciones para explorar las mentes. Tras sus estudios, identificó tres factores de riesgo: una creencia genuina, aunque irracional, de haberse convertido en una carga para quienes le rodean; una sensación de soledad y aislamiento; y la inusual capacidad, contraria al instinto de conservación, de hacerse daño.

Viktor Frankl, un afamado siquiatra austriaco, sobreviviente de varios campos de concentración nazis, escribió El hombre en busca de sentido. En su obra, afirma que en realidad no importa lo que esperemos de la vida, sino lo que la vida espera de nosotros. Algo que describió mi amigo en una sencilla frase: “No me encuentro bien, pero no tengo ningún afán por morirme”.

NOTICIAS RELACIONADAS


COMENTA ESTE ARTÍCULO

En cronicadelquindio.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc. Lo que no está permitido es insultar o escribir palabras ofensivas o soeces, si lo hace, su comentario será rechazado por el sistema o será eliminado por el administrador.

logo-copy-cronica
© todos los derechos reservados
Powered by: rhiss.net