Domingo, 23 Sep,2018

Opinión / JUL 08 2018

El servicio un don especial

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Todas las personas sin excepción en algún momento de su vida, han prestado un servicio a otros, es decir, le han colaborado en algo, incluso a resolver problemas materiales o económicos. Pero antes de continuar hablando del servicio como un don especial, es oportuna una definición, empezando por la parte etimológica: El servicio, viene del latín servitium, compuesto con la raíz del supino servitum, del verbo serviré (atender, cuidar, servir, ser esclavo, adaptarse a otro o a otra cosa). (Diccionario etimológico). Como servicio se denomina en líneas generales, la condición de servir, es decir, de dar o prestar apoyo o asistencia a alguien, valiéndose de un conjunto de medios materiales o inmateriales. Diccionario Real Academia.

En este artículo quiero hacer un reconocimiento muy especial a una persona de esta ciudad que lleva más de treinta y cinco años sirviendo a miles de ciudadanos quindianos, de cualquier parte del país y quizás de extranjeros, que informados por la gente, acuden a él y es nada más y nada menos que don Hernán, el sobandero de El Bosque; así se le conoce. Es aquel hombre humilde, con su delantal blanco y su habitual gorra y que sin haber pasado por una academia universitaria, sino con su conocimiento innato, empírico, cura a más de una persona sus dolencias musculares de espalda, piernas, brazos, fracturas, esguinces, niños descuajados como dicen popularmente. Todos los días se ve en el sector de El Bosque con una gran clientela atendiendo y narrando historias que conmueven a muchos. Cada uno llega contando una historia diferente que le ha cambiado la vida, gracias a las manos prodigiosas y bendecidas de don Hernán. Por ejemplo dicen: “Me iban a hacer una cirugía en el hombro, pero gracias a Dios la evité porque don Hernán me curó”. Lo llaman el sobandero, el bueno para curar, para aliviar males; y es que acompañada de la sobada, entrega a cada uno una bolsa llena de diferentes ramas prodigiosas, algunas para bebidas y otras para hacer una infusión con agua, sal, ajo, para hacerse unos baños en la zona afectada. Además utiliza según él para sobar, el sebo de cordero que calienta en un pequeño recipiente que sirve como relajante a los músculos. Lo más importante de don Hernán, es que es un hombre nacido para servir, porque hay quienes van sin dinero y los atiende igual; dice que no es el dinero lo que busca, sino servir a la gente desde ese don que Dios le dio; esa es su mayor satisfacción. Y es que lo que cobra es muy poco para tanto bien que produce su trabajo. Allí acuden personalidades que creen en su trabajo y tienen fe en él. No falta quien valora su trabajo y le da más de lo que él cobra, porque para muchos es algo simbólico. Amables lectores, servir es una vocación y esto es lo que se debe hacer para vivir felices procurando el bienestar de los otros. Si se toma el ejemplo de don Hernán y se hace el trabajo pensando más en el servicio que en lo material, los resultados de satisfacción, no se dejan esperar; por eso el servicio es un don especial.

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