Sabado, 17 Ago,2019
Opinión / JUL 21 2019

El utilitarismo 1

Las opiniones expresadas por los columnistas son de su total y absoluta responsabilidad personal, no compromete la línea editorial ni periodística de LA CRÓNICA S. A. S.

El origen de la doctrina utilitarista se encuentra en el debate que enfrentó durante el siglo XVIII a los filósofos del sentido moral en cuanto ensayaban de dar un fundamento natural a la satisfacción personal que se experimenta al propiciar el  bienestar de los otros. Es el comienzo de la sociedad moderna y el fin de la época feudal y monárquica.

Es el desarrollo material, tecnológico, científico e industrial que va a producir cambios en la sociedad y en la mentalidad de los individuos, es  el descubrimiento de otros continentes con sus minerales que daría lugar a una economía mercantil independiente del  Estado. 

El punto de partida es que el bien moral constituye una realidad que se comprende desde lo más elemental de la naturaleza humana y su inclinación “natural” al placer y al sufrimiento: “La naturaleza colocó a la humanidad bajo el imperio de dos amos, la pena y el placer. Ellos nos indican lo que debemos hacer y determinan lo que hay que hacer. Por una parte, el criterio del bien y del mal, por otra, la cadena de causas y efectos que están ligados a este pedestal —J. Bentham—. 

En este contexto surge el eslogan de la libertad de comercio del “dejar hacer, dejar pasar” ya que el individuo es libre de producir su propio bienestar o felicidad, de saber lo que más le conviene y cuyas razones deben  ajustarse a las consecuencias de lo que  hace. Este utilitarismo expresa un deseo de libertad económica y política impulsando diferentes formas de expresión humana y formas de gobierno de carácter democrático. 

Su pretensión es regular los problemas sociales a partir de estas cuestiones: qué  principios guían los comportamientos individuales, cuáles son los objetivos gubernamentales,  cómo conciliar los intereses individuales y de las colectividades,  cómo los intereses individuales concuerdan con los de la sociedad. Se afirma que no puede haber conflicto entre el interés individual y la colectividad, y sus propósitos serán idénticos si sus acciones están basadas en la “utilidad”. Proceso que abarca todo el conjunto humano: religioso, económico, educativo, administrativo, judicial.

El utilitarismo hace de lo útil, es decir, de lo que sirve a la vida y al bienestar el principio de todos los valores respecto al conocimiento y la acción. Es un sistema en que la noción de la justicia, lo útil, el beneficio y la mayor felicidad son principios del derecho y la moral. El utilitarista se preocupa por el bien mayor desligado de  cálculos e intereses personales. Sin embargo, desde una perspectiva utilitarista y mercantilista, la cultura, la educación y el arte son menospreciados y la obsesión por lo rentable termina por disecar el espíritu.


COMENTA ESTE ARTÍCULO

En cronicadelquindio.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc. Lo que no está permitido es insultar o escribir palabras ofensivas o soeces, si lo hace, su comentario será rechazado por el sistema o será eliminado por el administrador.

logo-copy-cronica
© todos los derechos reservados
Powered by: rhiss.net