Sabado, 17 Nov,2018

Opinión / JUN 23 2018

Ellos ríen

Las opiniones expresadas por los columnistas son de su total y absoluta responsabilidad personal, no compromete la línea editorial ni periodística de LA CRÓNICA S. A. S.

Me siento muy cómodo al escribir esta columna; por fin puede decir que la elección presidencial del pasado domingo fue una confrontación entre la derecha y la izquierda. Algunos se atreven a decir que ya nos parecemos a Europa. Pero no me interesa discutir si es verdad tal parentesco. Lo verdadero, lo cercano a nosotros, lo que hemos vivido en carne propia, es constatar el triunfo de la derecha.

A ellos, es decir, a la derecha, les reconozco su capacidad de influenciar en las mentes más débiles para hacerles entender que sus vidas —tal como las llevan— es algo natural. Es lo que Dios siempre ha querido para ellos. Dios nunca los va a desamparar, les dicen. Es tanto el poder que ejercen en las personas, que les hacen creer que tienen trabajo, y luego les hacen repetir: “El lunes hay que madrugar a trabajar”.

Se les debe a ellos también los derechos de autor de un laboratorio experimental donde el miedo es el instrumento clave para conducir los cuerpos de hombres y mujeres sin que ellos se den cuenta. Han sabido construir el miedo.

Han sabido impregnar en millones de personas que se olviden de sí mismo, porque hay un vector externo más eficiente para el logro de sus objetivos. La pérdida del poder ciudadano desintegra cualquier democracia y alimenta las dictaduras que tienen el objetivo de llevar su poder omnímodo hasta el control de las cortes de justicia. Es lo principal.

Y, de eso se trata, del control de las cortes de justicia. Luego, no era el tema de Venezuela. El caso venezolano, solo es un instrumento de miedo.

La derecha ha dado un gran paso para consolidar su proyecto, y seguirán abriendo trocha hasta destruir los acuerdos de paz. De ello estén seguros porque desde un principio habían manifestado dicha intención.

Volveremos a la guerra planeada desde Bogotá, una especie de laureanismo del siglo XXI. Y no será enviando chulavitas a matar liberales, porque la oligarquía liberal se rindió ante ellos, es la acción de jueces, magistrados —una especie de poder oscuro desde la administración de justicia— con serías direcciones de poner en marcha los cambios que exige el patrón.

No vendrán entonces los verdaderos cambios que siempre históricamente ha demando el pueblo colombiano, al contrario, es el inicio de la construcción de una dictadura disfrazada de democracia con fines concretos de judicializar y acribillar al ‘enemigo del régimen’. Tengo incluso temor de ver la libertad de prensa amenazada cuando empiecen las represalias contra periodistas. Y no es delirio de persecución.

Tambores de guerra ya se empiezan a escuchar. Y la izquierda no puede caer en enfrentamientos internos, se debe consolidar la unidad. Porque cuando se discute asuntos superfluos, ellos ríen. 

NOTICIAS RELACIONADAS


COMENTA ESTE ARTÍCULO

En cronicadelquindio.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc. Lo que no está permitido es insultar o escribir palabras ofensivas o soeces, si lo hace, su comentario será rechazado por el sistema o será eliminado por el administrador.

logo-copy-cronica
© todos los derechos reservados
Powered by: rhiss.net