Miércoles, 14 Nov,2018

Opinión / AGO 01 2018

Estimulación positiva

Las opiniones expresadas por los columnistas son de su total y absoluta responsabilidad personal, no compromete la línea editorial ni periodística de LA CRÓNICA S. A. S.

Es muy importante reconocer que los niños como cualquier persona se va a guiar más por la estimulación positiva, es decir siempre que se den refuerzos positivos se está tratando de ganar conductas y este mecanismo resulta mucho más efectivo que tratar de extinguirlas.

Los refuerzos que ayudan a conseguir más conductas por parte de los niños son los positivos por su valor motivacional, es más fácil ganar una conducta positiva que perder una negativa, esto nos hace pensar en la forma en que fuimos criados y la tendencia que ha tenido nuestra cultura a decir siempre las cosas negativas de las personas antes que reconocer los bueno que tienen.

Si yo quiero que mi hijo gane una conducta, ejemplo, quiero que coma sus alimentos más rápido que de costumbre no debo decirle que es un lento y que está muy demorado, esta estimulación negativa puede hacer que él se vuelva mucho más ‘lento’ ya que estoy programando su conducta; lo que yo sugiero en estimulación positiva es reforzar mucho los avances que tenga el niño hacia la conducta objetivo, cuando le digo a mi hijo frases del estilo: hoy estás comiendo más rápido, felicitaciones te demoraste menos en la mesa, eres muy ágil a la hora de comer, estoy reconociendo su posibilidad de cambio y estoy permitiéndole llegar a su objetivo conductual.

¿Hay alguna diferencia entre el refuerzo y la recompensa?

Los refuerzos y las recompensas no tienen una diferencia de base, lo importante es que entendamos que un refuerzo no es un intercambio, recordemos siempre esto, yo no compro las conductas de mi hijo, refuerzo sus acercamientos para ayudarle en su camino.

Si pensamos en el proceso familiar como un tema contractual, estaríamos diciendo que cada miembro de la familia tiene un rol específico y con este un compromiso; los padres tienen el compromiso de dar afecto, alimento, vestido, salud, educación, vivienda, recreación. Si le pregunto a los padres lectores si cumplen esta parte del compromiso, estoy seguro que la mayoría contestarían que cumplen cada uno de los puntos; la pregunta ahí es: si ustedes cumplen cada punto del contrato ¿tienen que intercambiar la parte de sus hijos? Y la respuesta es ¡no!, así como ustedes lo hacen sin necesidad de un premio específico, sus hijos pueden esforzarse para cumplir con su parte del contrato que es el cumplimiento de las reglas de convivencia familiar, la posibilidad de autorregular la conducta y de cumplir con las tareas en el hogar y en el colegio.


​Neuropsicólogo
www.davidcubillos.com.co
Citas: 3217126990 - 7362260

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