Miércoles, 19 Jun,2019
Opinión / FEB 25 2019

Libertad de cátedra

Las opiniones expresadas por los columnistas son de su total y absoluta responsabilidad personal, no compromete la línea editorial ni periodística de LA CRÓNICA S. A. S.

Antiguamente se habló de libertad de cátedra para poder expresar que el conocimiento permanentemente se va descubriendo  creando y por tanto no es estático y no puede quedarse en viejas cartillas, hoy menos que nunca podría hablarse de restricciones a la actividad académica de información y formación en descubrir y crear.

Existen restricciones éticas y legales para todo aquel que vulnere la libertad de decidir o imponer a la fuerza o con estrategias el pensamiento o comportamiento de otros, excepto las reglas aceptadas por todos  y que están en la Constitución y la ley. O será un delito o un acto que merece mínimo sanción disciplinaria tratar de impedir la libre crítica y análisis de los estudiantes y el entorno, sobre su realidad. 

Esta semana tuve oportunidad de leer comentarios y el texto mismo del proyecto que pomposamente se describe en su art. 1 “…como destinatarios los docentes y directivos de las instituciones educativas en el territorio, y su régimen de sanción. Con el fin de preservar el orden legal, los derechos fundamentales, los valores humanos y la ética”. Recordé inmediatamente la lectura de Aparatos ideológicos del Estado de Louis Althusser, me quedó un sabor amargo al pensar que en pleno siglo veinte y uno se pueda condenar el pensamiento y tratar de acabarlo con el golpe rudo de la censura. Aclaro que no se puede hacer proselitismo, así está en las normas —estatuto único disciplinario—, esto parece más un mensaje salvaje y de amenaza al pensamiento.

Es bueno recordar cómo antes del incendio de la biblioteca de Alejandría por unos fanáticos religiosos, ya en el año 300 después de Cristo, la única mujer que accedió a dicho templo del saber y lo dirigió, Hipatia de Alejandría, enseñaba que la Tierra orbitaba al Sol y que su desplazamiento era elíptico. Pero fueron arrasados con la fuerza de las armas y condenada la humanidad a que a Galileo Galilei en abril de 1633 compareciese ante el santo oficio por blasfemar que la Tierra giraba alrededor del Sol. Y qué decir de la persecución al arte y el conocimiento durante cuatrocientos años después de las cruzadas, donde el apelativo menor para quienes aplicaban las ciencias naturales era el de brujos. Qué sería del mundo moderno si no hubiésemos perdido mucho conocimiento descubierto y destruido, y no se hubieran perdido tantos siglos de avance en las ciencias. 

A veces quienes detentan el poder le tienen miedo a la formación de los ciudadanos, y no quisiera pensar que es por miedo a que ellos sean mejores que ellos y les demuestren lo equivocados que están en un país inequitativo. Mas parece este texto salido de las cavernas para no permitir que el pensamiento crítico nos entregue mayor conocimiento, el mensaje evitar la  manipulación de las conciencias con ese instrumento no se logrará, al contrario crea desconcierto. El mensaje enviado es erróneo y oscurantista.

Por ello, hoy más que nunca se requiere de ayudar a formar ciudadanos  analistas simbólicos y con pensamiento crítico que ayuden a construir una mejor sociedad, pues la que tenemos sigue siendo excluyente.

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