Lunes, 19 Ago,2019
Opinión / MAY 23 2019

Los latidos se resisten en Urpecv

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En la carrera 12, frente a la Clínica del Café, se encuentran las letras Urpecv y no se entiende el significado, menos la trascendencia de sus tareas. Mirar el número 0N-26 parece un gimnasio. 

Se piensa que es bueno porque está lleno de gente sobre las máquinas de hacer ejercicio. Hay una sala con sillas donde se espera el turno para la cita. Los de rehabilitación cruzan directamente al salón de máquinas. Urpecv es fiel a prolongar la vida de los pacientes una vez salen de una exitosa intervención o de un tratamiento intensivo. Cumplida la tarea del personal médico, ahora la vida está en manos del propio paciente, de la entereza para asistirse,  y de la fidelidad con sus terapias en tal institución.

La Unidad de Rehabilitación y Prevención de la Enfermedad Cardio-Cerebro Vascular, Urpecv, presta el servicio único de monitoreo por telemetría cardiaca en el Quindío. Sobre la banda, mientras se camina, este aparato determina si hay isquemia o arritmia y detalla    la frecuencia cardiaca. Hoy, seis mujeres y cinco hombres dispuestos en bandas, elípticas y bicicletas estáticas, siguen el ritmo del ejercicio físico, todos en recuperación por infartos. Una señora cuenta que hace siete meses asiste a las sesiones y que sus padres murieron por lo mismo. Los infartos lideran el ranking de la muerte en Colombia —más que los homicidios, ¡increíble!—, según el Dane entre 1979 y 2017 fallecieron 845.694 por enfermedades isquémicas cardiacas. Es como si el corazón de todos los quindianos y la mitad de Risaralda se hubiera paralizado al tiempo durante este período.

“No asisto todos los días porque no dispongo de los $6.000 del copago. Además no tengo dónde alojarme porque viajo desde Quimbaya”,    dice otra mujer de mirada profunda y blusa de colores. Tose repetidamente, conectada a mangueras de oxígeno. Triste realidad de un sistema de salud que cada vez más incumple. Y no por el monto que deben pagar los usuarios. Las deudas con Urpecv de Saludcoop, $220.000.000, y Cafesalud, $140.000.000, podrían matarla, igual que lo han hecho con puestos de salud, hospitales, clínicas y consultorios.

Hoy enfrentan la alta deuda de Medimás. No hay pago y las dudas sobre la situación financiera futura de Urpecv crecen porque tal empresa se encuentra en proceso de liquidación. Lo perverso de las EPS en quiebra resulta ser que arrastran al final a aquellas instituciones que trabajaron honradamente por un servicio que esperaban fuera pagado.      

Al terminar la sesión de caminar en la banda, se sube a la elíptica. Los demás pacientes se alternan entre bicicletas y la máquina múltiple de pesas. Pronto Urpecv cumplirá 15 años de servicio al Quindío a través de más de 2.340 sesiones de rehabilitación y prevención promedio por mes. Durante la hora de ejercicios los números de presión arterial, oxigenación y pulso tomados cada 15 minutos no revelan ningún síntoma de alerta. El corazón del paciente se fortalece y los latidos de Urpecv se resisten a morir.


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