Domingo, 22 Sep,2019
Editorial / AGO 20 2019

Los verdaderos enemigos

Como era de esperarse, ya la agresión y la alevosía en versiones impublicables empiezan a colonizar las redes sociales y las diferentes candidaturas también comienzan a ser blanco de este tipo de publicidad miseria.

Los verdaderos enemigos

Los expertos en el manejo de noticias falsas y habilidosos en escalar calumnias e improperios entran en su cuarto de hora, siendo lo más grave que haya campañas que aprueben o permitan este tipo de prácticas como parte de sus estrategias. Dañar al otro, nunca será la mejor estrategia en términos de democracia y de mensaje final. Tomar la calumnia o el desprestigio como elementos superiores o más importantes que la difusión de un buen Plan de Gobierno, dice mucho de la textura moral de la cual está hecha una aspiración.

La expectativa por ganar no puede volverse una ráfaga de tensiones en la cual todo vale con tal de obtener el propósito final. Las trapisondas y el maquiavelismo al cual hacíamos alusión en días pasados, solo degrada más las prácticas que hoy muchos censuran. Es bíblico: “De la abundancia del corazón habla la boca”; de manera que si los pronunciamientos que emanan de determinada campaña recogen ese tipo de información o desinformación queda desnaturalizado el sentido y el valor tanto del tono como del mensaje de la campaña.

La gente no quiere saber quién es más hábil para golpear o hacer quedar mal al otro, al contrincante, la gente espera las mejores propuestas, alternativas y soluciones ante los verdaderos enemigos de la contienda: el desempleo, la inseguridad, el microtráfico, la corrupción, la politiquería, los problemas estructurales de la salud, la educación, el deporte, el agua, el medio ambiente, la infraestructura, el saneamiento básico y otra serie de asuntos que tocan y afectan diariamente al ciudadano y a su familia.

Esos son los verdaderos enemigos. No es cómo derroto al adversario, sino cómo soy capaz de comunicar genuina y orgánicamente que se está preparado y en capacidad de derrotar los verdaderos contrincantes y enemigos de la gente. Los enemigos además pasan por el grueso ropaje de la desconfianza, la desesperanza y el desánimo. Solo si hay aspirantes que sean capaces de mirar a los ojos de la comunidad y sin parpadear advierten que están sinceramente dispuestos a luchar por la defensa de los intereses y los derechos de quienes por años han perdido el aliento por culpa de la corrupción sistemática, el desgreño ramplón y la mentira vestida desde la fina coquetería del engaño electoral.

Sobre esos enemigos sociales, económicos, ambientales y también morales, es que se requiere conocer las promesas y propuestas. Debe invertirse más tiempo en la formulación de la esperanza y menos o ninguno en las estrategias para frenar o bloquear al otro o a la otra que también aspira ocupar el mismo cargo.

Hoy, la realidad del Quindío y su capital Armenia, requieren una oferta política blindada por la solvencia moral de querer servir y no servirse, de gestionar y no robar, de emprender y avanzar en prospectiva y no caer en el arrullo de la anomia y del dejar hacer dejar pasar. Los enemigos en esta apuesta son la pereza, la cultura del atajo, los negociados pactados desde los patrocinios de campaña, las hipotecas electoreras convenidas con plata y logística con aspirantes a concejos y a la asamblea. Otro horrendo enemigo es la compra de votos. Ese enemigo infame que siempre como el maligno trata de seducir el hambre y las carencias de la gente más vulnerable.

Los enemigos en la contienda son los graves problemas de la gente, no los contendores que aspiran al mismo cargo o a la misma dignidad. Eso sí, lo que haya que señalar o denunciar frente alguno de ellos o de ellas que sea bajo el sagrado argumento de la prueba como para que los organismos de control, vigilancia y justicia no tengan la excusas de caer en el voto de la impunidad.

 

NOTICIAS RELACIONADAS


COMENTA ESTE ARTÍCULO

En cronicadelquindio.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc. Lo que no está permitido es insultar o escribir palabras ofensivas o soeces, si lo hace, su comentario será rechazado por el sistema o será eliminado por el administrador.

logo-copy-cronica
© todos los derechos reservados
Powered by: rhiss.net