Domingo, 15 Sep,2019
Opinión / JUL 27 2019

¿Más miedos?

Las opiniones expresadas por los columnistas son de su total y absoluta responsabilidad personal, no compromete la línea editorial ni periodística de LA CRÓNICA S. A. S.

¿Cuáles miedos atemorizan más durante la noche, los del día o los nocturnos? Cuando llegan los miedos al anochecer, ¿es mejor apagar la luz de la alcoba o encender todas las luces de la casa? De los incontables miedos que se nos vienen encima, ¿podremos espantar siquiera uno solo, intentando sonreír? 

¿Saben los miedos que la embriaguez es un refugio momentáneo, y por lo tanto esperan pacientes hasta cuando salgamos de ella o la copa se nos quiebre? ¿Cómo saben los miedos que uno sigue fatalmente solo, aunque esté acompañado? ¿Por qué, si siempre llegan sobrevolando, los miedos parece que arrastraran pesados los pies cuando se nos aproximan? ¿Quién dio a todos nuestros miedos la dirección exacta del lugar donde más miedo tenemos? ¿Saben nuestros miedos que poseemos, por igual, miedo de quedarnos callados y miedo de gritar? ¿Por qué las oraciones acrecientan los miedos? ¿Cambiamos de nombre a los miedos, para que no nos sigan causando miedo? ¿Regresarán mañana los miedos de esta noche, o hay otros nuevos esperando turno para aterrorizarnos de distintas maneras? Si me duermo, ¿mis miedos se quedan afuera o entran y se transforman en pesadillas? ¿Por qué mis miedos eligen la noche y no el día, como con otras personas? ¿Quién selecciona por mí y para mí, los miedos que debo soportar durante el día y los miedos que afronto durante la noche? ¿Cambiarán mis miedos cuando esté muerto o serán mayores y más insistentes? ¿Hacia dónde huyo en la muerte y a quién llamo para que me defienda de ellos, cuando lleguen todos los miedos de la vida y de la muerte a asediarme? ¿Le tienen miedo mis miedos, a la poesía que escribo para detener mis miedos? ¿Por qué cambian tanto de color mis miedos y sin embargo siguen siendo del mismo tono? ¿Por qué cuando intento bautizar a mis miedos solo aceptan adjetivos? ¿También hoy viene la palabra miedo antecedida por cien emes de infrecuente sonido? ¿Entre todos escribimos el pavoroso diccionario de miedos o solo yo soy el compilador? ¿Por qué cuando mis miedos me hablan, ninguno emplea vocales en sus palabras? Si olvidé restar y sumar, ¿cómo resuelvo la ecuación del miedo? ¿Alguien cerca o lejos, que me odia o extraña, esta noche está tejiéndome miedos con sus propios pavores? Siendo livianos mis miedos, ¿por qué dejan huellas sobre mi piel y pesan tanto en mis poemas? ¿Quieren mis miedos que hable de ellos a otras personas con miedos mayores? ¿Fueron los ladridos protectores de mis perros muertos, los que anoche espantaron ese miedo con rostro de mujer? 

¿Me defiendo de mis miedos con el Sutra del corazón, el Gayatri mantra o el sonido de las hojas del ceibo? 


COMENTA ESTE ARTÍCULO

En cronicadelquindio.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc. Lo que no está permitido es insultar o escribir palabras ofensivas o soeces, si lo hace, su comentario será rechazado por el sistema o será eliminado por el administrador.

logo-copy-cronica
© todos los derechos reservados
Powered by: rhiss.net