Lunes, 24 Sep,2018

Opinión / SEP 11 2018

Nefasta reforma tributaria

Las opiniones expresadas por los columnistas son de su total y absoluta responsabilidad personal, no compromete la línea editorial ni periodística de LA CRÓNICA S. A. S.

Las reformas tributarias se presentan en casi todos los gobiernos, cuando empiezan a analizar y definir las necesidades para el funcionamiento del Estado para el año siguiente. Lo 'normal' es que siempre hacen falta recursos. Eso es lo que han denominado el déficit o hueco fiscal y dicen que para el año entrante es de 25 billones de pesos. Ese fenómeno es producto de la corrupción a todos los niveles del Estado y de la aplicación del desastroso modelo económico del libre comercio, con el cual cada vez compramos más y vendemos menos, lo que produce una balanza negativa de pagos —en 1990, comienzos de la apertura económica o libre comercio, Colombia importaba 470 mil toneladas de productos agrícolas. En 2017 se importaron cerca de 14 millones de toneladas—.
 

En todos los gobiernos se recurre a la misma fórmula: tapar el hueco con mayor deuda externa, con recortes al presupuesto para la inversión social y con impuestos, entre otras medidas. La deuda externa que tenía Colombia en 1990 era de 14 mil millones de dólares y en enero de 2018 la cifra llegó a los 124.375 millones de dólares, es decir 373.125 billones de pesos al cambio actual. Esta es la causa de que el rubro del presupuesto para atender la deuda externa sea cada año más abultado.

El ministro Carrasquilla, recordado por ser uno de los más retardatarios del gobierno de Álvaro Uribe, neoliberal declarado, entre sus 'logros' están haber privatizado a Telecom, Ecogas, Banco Cafetero, Granahorrar y propuso vender a Ecopetrol, y enajenaron el 20%.

Para esta reforma tributaria anunció generalizar del cobro del Impuesto al Valor Agregado, IVA, a toda la canasta familiar, incluidos los productos básicos. El doctor Carrasquilla ya había planteado esta propuesta cuando fue ministro de Hacienda del primer gobierno de Álvaro Uribe, pero la Corte Constitucional la tumbó. Con esas medidas la canasta familiar se hace cada vez más inalcansable para los sectores populares. Para tener acceso a ella se necesita un ingreso de dos salarios mínimos. 

Ha propuesto reducir el impuesto de renta a los grandes empresarios, dizque para recuperar su competitividad. Y ampliar la base de contribuyentes con quienes ganan desde $1,9 millones, para pasar de 2 millones y medio que lo pagan a 4,5 millones de personas.

Estas propuestas del ministro Carrasquilla han creado un ambiente de indignación muy grande que, con el resultado de la consulta anticorrupción, donde once millones setecientos mil colombianos aprobamos combatir a los corruptos, es indicio de que el gobierno del presidente Duque no la va a tener fácil para imponer esa reforma. Además, porque si no se robaran cincuenta billones de pesos al año, no habría necesidad de imponer reformas tributarias. 

[email protected]

NOTICIAS RELACIONADAS


COMENTA ESTE ARTÍCULO

En cronicadelquindio.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc. Lo que no está permitido es insultar o escribir palabras ofensivas o soeces, si lo hace, su comentario será rechazado por el sistema o será eliminado por el administrador.

logo-copy-cronica
© todos los derechos reservados
Powered by: rhiss.net