Miércoles, 21 Nov,2018

Opinión / MAY 09 2018

Petro: populismo y populacherismo

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A pesar de que invoca al pueblo el populismo es la negación de este. Si uno analiza los discursos de Jorge Eliécer Gaitán, por ejemplo, la palabra pueblo obedece a esa connotación cultural a la cual alude en España Antonio Machado, el campesino, el artesano, el obrero que aún no es proletario en el sentido marxista, el campesino de las fotos de Ramos o Matiz, el campesino de Pedro Nel Gómez como correspondía a los planteamientos políticos del liberalismo de la Generación de 1939 y la llamada “Revolución en marcha”. Rojas Pinilla y sus secuaces no invocan al pueblo sino al populacho como horda: en “El día del odio” describió magistralmente Osorio Lizarazo a esa masa aterradora en que el pobre sumido en la miseria se hunde en las periferias de Bogotá. Y si somos exactos en 2018 ya no existen ni el obrero ni el proletario y la cultura campesina se distorsionó convertida en ideología a conveniencia del Partido Comunista y las FARC. Una cosa es el populismo histórico de Luis Carlos Prendes y otra el populacherismo oportunista de Chávez y por supuesto de Maduro, una caricatura de una caricatura.
 

Mariátegui, el gran pensador marxista, ya nos previno de los desafueros de este populismo donde se niega la visión universal de la cultura para quedarse en un identitarismo regresista o sea en un disfrazado totalitarismo de las etnias. Desde su aparición, la guerrilla del M19 se caracterizó por estar entregada a la retórica de un confuso fascismo. ¿Cuál es y dónde está el rostro de los campesinos, de los obreros a los cuales supuestamente las Farc o el Eln “daban voz”? ¿Matar a nombre de cuál causa? Matar como demostración íntima de que se está atacando un orden establecido, esta es su raíz leninista. Y esta es la demostración de una lacra: el aventurerismo revolucionario que deviene en demagogia electorera. Y en una inconfesada secreción: el resentido exrevolucionario cuya frustración se disfraza de entusiasmo.

¿De dónde vienen Aída Avella o Ángela María Robledo partenaire de Iván Cepeda? La habilidad histórica del Partido Comunista para infiltrarse en muchos movimientos ha sido proverbial. ¿Petro en el papel de idiota útil? Por esto el petrismo es peligroso para una democracia que busca afirmar su racionalidad y darle la energía necesaria a su defensa de las libertades. Un partido es la convergencia de ciudadanos libres que buscan la verdad y la justicia. Una montonera, como lo demostró el peronismo, sólo puede conducir a más anarquía en nombre de un terrible sentido mesiánico de la historia siempre presente en quienes buscan a un demagogo que los conduzca hacia lo peor tal como el inolvidable Mark Sennet, rey de la comedia cinematográfica lo predijo: “Es algo natural que a la gente le encante ver que lo malo empeore”. ¿Por qué sus seguidores se niegan a analizar el desastre urbano, la corrupción que el gobierno Petro hizo en su alcaldía de Bogotá? ¿Nadie recuerda las movilizaciones forzadas de empleados y militantes para supuestamente demostrarle un respaldo popular? La masa no piensa. Por esto jamás votaría por Petro.

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