Martes, 20 Nov,2018

Opinión / SEP 08 2018

Señor director

Las opiniones expresadas por los columnistas son de su total y absoluta responsabilidad personal, no compromete la línea editorial ni periodística de LA CRÓNICA S. A. S.

Mucha expectativa están causando los cambios que se han comenzado a dar en la Corporación Autónoma Regional del Quindío, CRQ. En primer lugar, fue elegido por su consejo directivo, el nuevo director José Manuel Cortés. Lo otro, es la renovación de una parte significativa de los contratistas que se encontraban bajo las órdenes de esta.

Como resultado del concurso nacional adelantado por la Comisión Nacional del Servicio Civil, Cnsc, a la CRQ se suman a su planta de base, 52 funcionarios de carrera administrativa. Esperamos que esto sea un paso para el fortalecimiento institucional y la disminución de la injerencia politiquera en los nombramientos. 

Pero más allá de estos dos asuntos puntuales, lo que se espera de la entidad es que asuma su papel de verdadera autoridad ambiental y que su aporte en la construcción de una sociedad en armonía con la naturaleza, sea visible y significativo.

Es necesario que el señor director, junto a sus subdirectores, se reúnan con las organizaciones sociales ambientalistas, para realizar un diálogo amplio, directo y respetuoso, con el fin de llegar a unos acercamientos que nos conduzcan a posiciones conjuntas sobre el territorio.

Son múltiples los conflictos que se vienen dando en el departamento, por el continuo deterioro ambiental que se presenta. La nueva dirección, aunque sabemos debe cumplir con el plan de acción 2016-2019, por el tiempo que le resta, a su vez suponemos que tenga sus temas prioritarios. 

El deterioro del patrimonio hídrico, como consecuencia de la incontrolada intervención humana en todos los espacios, debe ser revertido para garantizar el preciado líquido, imprescindible para la buena salud y bienestar en las comunidades.

Las quebradas urbanas merecen especial atención. No podemos seguir dándoles la espalda, mientras las convertimos en cloacas. Acabar con la propia vida en las llamadas microcuencas, es negarnos la posibilidad de vivir en armonía con nuestro entorno. Es cerrar la posibilidad de construir ciudades sostenibles y resilientes.

La presencia de agrotóxicos y minerales pesados en las aguas del río Quindío, debe llevar a la institucionalidad a la toma de medidas contundentes que conlleven al control de actividades causantes del detrimento de las aguas surtidoras de acueductos primordialmente. 

Como parte esencial de la protección y conservación del territorio es la ampliación y consolidación del Sistema Departamental de Áreas Protegidas, Sidap. El llevar a cabo programas, proyectos y acciones que conduzcan a su realización, con una coordinación plena entre la CRQ, la gobernación, las administraciones municipales y las organizaciones e iniciativas ciudadanas para la conservación, debe ser una tarea que hay que asumir inmediatamente.

Como el tema ambiental es complejo y de gran diversidad, y como en su gestión es de gran importancia y determinante el papel de la CRQ, seguiremos exponiendo nuestras preocupaciones respecto a sus responsabilidades.

Insistiremos en reiterar que el diálogo y la acción conjunta, nos conducirá a la resolución de problemas socioambientales que afrontamos. 

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