Viernes, 03 Abr,2020
BLOG / CIUDADANíA / ENE 20 2020 / Comentarios

Mitigación de la crisis climática

Las opiniones de los blogueros son de su estricta responsabilidad y no representan la opinión de este portal.

En nuestra entrega anterior, analizamos algunos aspectos relacionados con la crisis climática, antes cambio climático. En esta oportunidad, estaremos referenciando algunos ítems puntuales conducentes a la mitigación de la crisis climática, es decir, a la reducción de sus efectos en el planeta; ciertas acciones deben partir desde los diferentes Estados o países, pero su fundamento está en nuestra actuación individual.

Desde mediados del siglo XX, la comunidad científica mostró los indicios de gases de efecto invernadero, pero como siempre, no fue escuchada.

A nivel internacional, las Naciones Unidas han implementado una plataforma en pro de la biodiversidad, pero sus resultados han sido muy paquidérmicos hasta el momento. Todo parece indicar que hay muchas cumbres climáticas y poca acción. Se debe propender por el cambio de la energía fósil a la energía limpia o renovable, menos automotores, más bicicletas. El cambio climático es real y urgente, no es una invención, pero falta voluntad política mundial.

El gobierno de Donald Trump de los Estados Unidos, uno de los países más contaminantes, niega el cambio climático, pero este es un reto global imparable que no tiene fronteras.

Existen más de 20 satélites que monitorean la tierra de forma permanente, pero la comunidad científica debe hacer mejor y mayor difusión de los efectos del cambio climático.

Los académicos dicen que si a la gente posee datos, puede discutir y exigir mínimas condiciones de vida. China ha empezado a utilizar la energía eólica y Suecia está impulsando la utilización de energía limpia. En varios países se están sembrando árboles para contrarrestar la acción del clima, como el kiri de origen chino, que consume más CO2 por sus hojas grandes, y que además de bello, se da en diferentes climas, floración, altura, etc.

En el caso de Colombia, los efectos de la crisis climática han sido más visibles en la costa Atlántica y sus zonas aledañas. Se han realizado algunas acciones que han llevado a la adquisición de conciencia sobre la siembra de árboles y la construcción de parques, y Nuestro Ejército Nacional y algunas organizaciones ambientalistas han resuelto optar por el repoblamiento de frailejones en los páramos, en especial en la región del Sumapaz. Pero como se indicó anteriormente, no son lo suficientemente contundentes, por cuanto nuestra cultura sigue siendo reactiva.  

Las corporaciones autónomas regionales, que son las autoridades encargadas del tema, no han desarrollado actividades bien definidas y contundentes que comprometan en buena parte a los diferentes estamentos de cada sector.

En nuestro país hay un Plan Maestro de Erosión Costera, que si no se aplica, para 2040 muchos kilómetros de costa serán destruidos; en tal virtud, se deberían impulsar los sistemas de desalinización para disponer del agua de los mares como potable —el caso de Abudabí es un buen ejemplo—.

Se debe regresar a la permacultura que no es otra cosa que recuperar los campos cultivados, el verde de las plantas, huertas caseras, pan coger, etc., y la generación de los ecosistemas marinos y terrestres: el problema es que nadie quiere hablar de cambio climático.

Una acción trascendente es la de bajar la contaminación del plástico de un solo uso. Y se han empezado acciones muy timoratas sobre este particular, pero que no salen de ser solo marcos normativos. Está el ejemplo del impuesto al consumo de bolsas plásticas que se venden en las tiendas y supermercados, ¿ese dinero sí se está destinando para los fines que inicialmente se indicó? Se dice que para el 2050 en el mundo habrá más plástico que animales.

Algo que podemos hacer es involucrarnos a organizaciones regionales, nacionales e internacionales para buscar un futuro más promisorio de cara a las futuras generaciones. La naturaleza sufre un irrefutable problema relacionado con el clima, la economía, la salud, el desarrollo sostenible, la política, etc., pero no estamos preparados para la variabilidad climática y nos esperan tiempos difíciles. 

Es oportuno recordar una estrategia para la conservación del medio ambiente y desde luego, contribuir a contrarrestar la crisis climática: reciclar, reducir, reutilizar, y le agregaría otra: rechazar.

 

NOTICIAS RELACIONADAS


COMENTA ESTE ARTÍCULO

En cronicadelquindio.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc. Lo que no está permitido es insultar o escribir palabras ofensivas o soeces, si lo hace, su comentario será rechazado por el sistema o será eliminado por el administrador.

logo-copy-cronica
© todos los derechos reservados
Powered by: rhiss.net