Editorial / AGOSTO 02 DE 2021

7 meses, 117 asesinatos

En el Quindío no pasan 2 días sin que muera alguien de forma violenta. La estadística de 2021 en cuanto a homicidios supera la de 2020. 

7 meses, 117 asesinatos

Casi todos los días muere alguien de forma violenta en el Quindío, lamentable presente para un territorio que todavía sigue siendo visto como un lugar apacible, aunque la realidad sea otra, principalmente por cuenta del narcotráfico. La estadística que lleva este medio de comunicación da cuenta de, por lo menos, 117 asesinatos ocurridos en territorio quindiano en lo que va corrido del año, cifra que supera la registrada en el mismo periodo del año pasado. Es necesario recordar que en 2020, por este tiempo, las cuarentenas marcaban el día a día y eso redujo casi todos los indicadores de violencia en el país, menos la intrafamiliar, que se disparó. 

Armenia, Calarcá, Circasia, Quimbaya, Montenegro y La Tebaida son los municipios con las cifras más negativas en cuanto a homicidios. Aunque sería complejo definirlo con precisión, la presunción es que la mayoría de estos crímenes tienen origen en los ajustes de cuentas entre bandas dedicadas al comercio de alucinógenos y el control del territorio para el expendio de los mismos. También la intolerancia para resolver conflictos ha puesto varios muertos, pero el pico de esta pandemia de asesinatos en esta parte del país lo define el maldito negocio del tráfico de drogas. Según reporte oficial, apenas 42 homicidios se han podido esclarecer este año y las capturas por este delito fueron 72, campea la impunidad. 

Las estadísticas de la Policía en el Quindío en cuanto a vigilancia y operativos para combatir el narcotráfico en esta jurisdicción, dejan ver que los uniformados están atentos. Pero está claro que la acción policial no es la solución para una problemática creciente. Este año, según el comandante de la Policía del departamento, han incautado 10 toneladas de drogas ilícitas, mientras que en 2020 fueron 12 las toneladas de alucinógenos arrebatadas a los delincuentes. Faltan 5 meses para terminar esta vigencia, por eso hay razones, y de peso, para pensar que el narcotráfico cada vez se siente más cómodo pasando por el Quindío o distribuyendo sus dosis acá. 

Lo otro que contribuye notablemente al aumento de tan lucrativo negocio es la comodidad que quienes se dedican a esta actividad ilícita experimentan. Aunque las autoridades no han parado de dar golpes contra las bandas que trafican con drogas, en los estrados judiciales hay tantas garantías para el que infringe la ley que el temor a delinquir se perdió hace mucho tiempo. Con el delincuente se negocian condenas, se le dan más garantías que a las víctimas, para zafarse de un proceso penal basta con acomodar cualquier artículo o la negligencia de un juez, pero para llegar a una sala de audiencias se necesitan meses de seguimiento y operativos con decenas de hombres. 

Mientras para quien cultiva, transforma y venda drogas ilícitas haya tanta laxitud y complicidad por parte de quienes administran justicia, el negocio seguirá, como en efecto pasa, creciendo como espuma aunque para hacerlo todos los días tenga que morir alguien de forma violenta, como está pasando en este, otrora considerado uno de los departamentos más tranquilos de Colombia.


COMENTA ESTE ARTÍCULO

En cronicadelquindio.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc. Lo que no está permitido es insultar o escribir palabras ofensivas o soeces, si lo hace, su comentario será rechazado por el sistema o será eliminado por el administrador.

copy
© todos los derechos reservados
Powered by: Rhiss.net