l

Por Ejemplo / SEPTIEMBRE 01 DE 2023 / 5 meses antes

De la Violencia a la Paz

Autor : Por César Castaño, capitán (r) Miembro de las Academias de Historia Militar y del Quindío.

De la Violencia a la Paz

Con el ánimo de recuperar la paz y el orden público, la Junta Militar de Gobierno dispuso la activación civil y militar del Quindío para pacificar la región. 

La Violencia de mediados del siglo pasado se precipitó sobre Colombia al tiempo que, paradójicamente, iniciaba un periodo de crecimiento económico acelerado que estuvo marcado por enfrentamientos que incluyeron a diversos actores y a todo tipo de motivaciones, en medio de crímenes y atrocidades incalculables e insuperables.  

El Quindío, era epicentro de la producción cafetera y la riqueza por ella generada, como también el cruce de caminos entre el Tolima y el Valle del Cauca. En la región se desató una Violencia que afectó hombre por hombre, vida por vida, familia por familia, vereda por vereda, en una interminable cadena de horrores que muchas veces escondía propósitos de lucro (ocultos tras caretas partidistas). 

La escalada de Violencia y el clamor de los habitantes, motivó a la Junta Militar de Gobierno a disponer la activación de la Jefatura Civil y Militar del Quindío (octubre de 1957), con sede en Armenia, otorgándole poderes que permitieran pacificar la región (mando directo sobre Fuerzas Armadas, autoridades civiles y judiciales, entre otros). El área de responsabilidad incluía nueve municipios de Caldas y cuatro del Valle, dependiendo de las brigadas III (Cali) y IV Medellín).  

De aquellos días vale la pena recordar que mientras la situación de orden público recrudecía, continuaban avanzando las tareas de la junta pro - departamento del Quindío (constituida en 1951). Fue así como, en marzo de 1958, diez municipios de Caldas y cuatro del Valle firmaron un pacto de honor, como base de la campaña a escala nacional encaminada a la creación del departamento. Así mismo, se efectuó en Bogotá una reunión de personalidades de la región con el general Rafael Navas Pardo (miembro de la Junta Militar). En ella se entregó un texto que reclamaba, entre otros aspectos, el exagerado centralismo del gobierno caldense y la escasa apropiación presupuestal, además de proponer la centralización del mando de las tropas y la policía en Armenia, para lograr mayor efectividad.  

La Jefatura fue suprimida en julio de 1958 (debido a dificultades logístico-administrativas), contrariando los deseos de la población, de la dirigencia política y las corporaciones cívicas que exigían su continuidad. Un llamado de urgencia del diario El Tiempo, en su editorial (Contra la Violencia) del 5 de septiembre de 1958, reflejó nuevamente la angustia de las gentes del Quindío que clamaban por la paz en la región: “[…] en momentos en que todas las fuerzas vivas de la nación se unifican para la reconstrucción nacional, el drama de la violencia en el Quindío mantiene los más agudos relieves. […] se comprende, naturalmente, que no solo medidas de orden militar son indispensables para recobrar la paz y la seguridad social”.   

En 1961, se crea el Destacamento Operacional del Quindío el cual implementó (por primera vez) el plan Lazo, estrategia propuesta por el general Alberto Ruiz Novoa que permitió neutralizar temidos bandoleros y cuadrillas de la época. La clave estuvo en la integración de medidas militares con planes sociales y económicos (acción cívico-militar). En el Destacamento, convergían las jurisdicciones de las brigadas III, IV y VI (Ibagué). Sin embargo, eran evidentes las dificultades logísticas y operativas, además del mando y control. 

Por estas razones, mediante la resolución 877 del 12 de septiembre de 1962, el ministro de Guerra (general Ruiz Novoa), aprobó la disposición del 1 de septiembre (del Comando del Ejército) que activaba la VIII Brigada. En sus inicios, tuvo bajo su responsabilidad 32 municipios de Caldas, 19 del Valle y uno de Chocó (10.500 km2). Para cumplir la misión, le fueron asignados los batallones de infantería Vencedores, Voltígeros y Rifles; un batallón de artillería, el San Mateo, y uno de Ingenieros, Francisco Javier Cisneros. A ello se sumó una compañía de Lanceros (que cobró protagonismo por su efectividad) y otra de Comando y Servicios. Tiempo después, llegaría la compañía Arpón de la Escuela de Infantería. Pero, además, en octubre de 1962, fue agregado el Batallón Colombia que operó hasta abril de 1963 en el norte del Valle.  

Lea también: La joven flautista quindiana que conquista escenarios nacionales y mundiales

En 1962, no menos de 30 bandas asolaban el territorio. El drama de la Violencia era preocupante, se volvió nota común el abandono de las fincas y la huida de propietarios, familias y trabajadores hacia poblados cercanos o centros urbanos como Armenia, Manizales o Pereira.  Con este difícil panorama, inicia sus tareas la VIII Brigada. Para junio de 1963, el coronel Ómar Gutiérrez Ospina, comandante de la Unidad, expuso la situación de la región: “[…] El Quindío en estos últimos meses, ha recobrado su pujanza de pueblo progresista, y de paz. Demostrando al país que una página de prensa no solo se puede llenar de muertos, sino también de obras de relieve y aliento cívico”. 

En 1965, se publica el libro De la Violencia a la paz, escrito por el coronel Armando Vanegas Maldonado, en concurso con el estado mayor de la VIII Brigada. En él, se detalla el trabajo llevado a cabo para pacificar la región. Una nota al inicio del texto resalta “[…] la vinculación de todas las fuerzas vivas de la región que, mediante el esfuerzo conjunto, lograron erradicar la violencia y dar paso al progreso y la tranquilidad”. A la par con esta publicación, el 18 de junio del mismo año, se presenta a la Cámara de Representantes el proyecto de ley que crea el departamento del Quindío. 

La Brigada, en concurso con las gentes de la región fue recuperando la tranquilidad perdida. Lo ocurrido en la celebración del 75º aniversario de Armenia, el 14 octubre de 1964, da cuenta del ambiente que se vivía. La visita del presidente Guillermo León Valencia (episodio relatado en la columna Fiestas de antaño), marcó un antes y un después para el futuro departamento. En el salón del aeropuerto El Edén, Valencia ofreció un discurso. En uno de sus apartes, destacó la labor de las tropas: “[…]  la paz de la región se consiguió gracias a la voluntad de los ciudadanos y al trabajo de las Fuerzas Armadas. […] la Violencia empezó a naufragar cuando el gobierno aprobó la “Operación Lazo” propuesta por los militares”. El mandatario finalizó, prometiendo convertirse en: “[…] vocero para reclamar las transformaciones que necesita el Quindío”.

 El 19 de enero de 1966, el Senado crea y organiza el Departamento del Quindío. Al brigadier general Vanegas Maldonado, como gobernador de Caldas (1966-1967), le correspondió hacer la transición política para la disgregación del ‘Viejo Caldas’ y la creación del nuevo departamento. 

La historia de la región tiene como protagonista de excepción a la VIII Brigada, unidad que hoy cumple 61 años. Su presencia seguirá siendo fundamental para la protección de la vida, el desarrollo de la región, el cuidado del medio ambiente y la participación en los planes de emergencia. A quienes la integran… Gracias.


Temas Relacionados: Violencia Paz Por ejemplo

COMENTA ESTE ARTÍCULO

En cronicadelquindio.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc. Lo que no está permitido es insultar o escribir palabras ofensivas o soeces, si lo hace, su comentario será rechazado por el sistema o será eliminado por el administrador.

Comentarios Bloqueados solo suscriptores

  • Suscríbase a nuestra página web y disfrute un año de todos nuestros contenidos virtuales.

Acceda sin restricciones a todos nuestros contenidos digitales


copy
© todos los derechos reservados
Powered by: Rhiss.net