l

Por Ejemplo / OCTUBRE 27 DE 2023 / 5 meses antes

Tiene casi un siglo de vida y sigue vendiendo lotería y prensa en Génova

Autor : Laura Maria Espinosa Estrada

Tiene casi un siglo de vida y sigue  vendiendo lotería y prensa en Génova

Acompañado de su hija, don Luis Eduardo Arias recorre todos los días el municipio, repitiendo una rutina que adquirió desde joven.

Compartiendo sus experiencias, hablando de sus anécdotas y con la actitud física y mental intactas, así pasa sus días Luis Eduardo Arias Gómez, un habitante de Génova que, a sus 99 años de edad, sigue siendo el encargado de vender lotería y la prensa del municipio.    

“Desde que salió la prensa, yo comencé a venderla”, con esas palabras recuerda ese trabajo que todos los días, recién llegados los periódicos, este hombre se encargaba de distribuirlos en todos los rincones del municipio y se fue convirtiendo en su oficio insignia, eso sí, después de la lotería, de la cual no recuerda hace cuántos años, de ese casi siglo, le ha dedicado a esta labor.  

Don Luis, aún vive con su señora y algunos de sus hijos, todavía lo acompañan. Este hombre que llegó de Granada, Antioquia, a Génova joven, gracias a la propuesta de un amigo que lo incitó a venir a las tierras a apostarle a la cosecha de café que por ese entonces se encontraba en auge, y no había personal para recogerlo.    

“Yo vine a Armenia sabiendo que un tío mío vivía en Calarcá y tenía una tienda, así que le propuse a mi amigo y cliente irnos para este pueblo, apenas llegamos, mi tío me ordenó quedarme en la tienda, pero yo iba acompañado, el cliente me había prestado la plata para poder llegar”. Don Luis resultó en la tienda de su tío y no cogiendo café, como lo había pensado; tiempo después su familiar le consiguió trabajo atendiendo en otra tienda del municipio.  

Calarcá, Barragán, Salento, Pijao y Génova fueron algunos de los destinos de este hombre aventurado, fue así como conquistando terrenos, trabajando y con la intención de sobrevivir, así fue pasando este hombre de tierra en tierra, hasta que finalmente quedó conquistado con el paisaje, la oferta laboral y la amabilidad de la ‘Esmeralda Verde de Colombia’, donde después de muchos años, aún es recordado y conocido como el encargado de la lotería y los periódicos del municipio.    

Recomendado: Claudia Milena y María Cristina Restrepo Sierra son las hijas de Teatro Azul   

¿Cómo fue su recorrido por las tierras cafeteras?    

Primero estuve harto tiempo en Barragán administrando una tienda, recomendado por mi tío, pese a eso después atacaron esa zona, esperé a que el patrón llegara para informarle que no me quedaba ni un día más ahí por miedo a que me mataran; volví a Calarcá donde mi tío y le comenté lo sucedido, me dio la mano, e inmediatamente me pidió hacerle un mandado en Armenia, consignando una plata, a la devuelta para el pueblo me encontré con un paisano venido también de Antioquia y me ofreció irme para la finca a arriar terneros en Salento, y me fui; allá estuve un tiempo aunque tampoco se conseguía nada; después llegó un hermano mío que preguntando por mí y resultó que él charlaba con una muchacha allá, un cliente resultó bravo y nos hizo ir.    

¿Qué lo hizo empezar a vender lotería y prensa?    

  Llegamos a Calarcá, mi hermano enfermó, fui a llevarlo y en ese ir y venir me encontré con mi papá, un hombre que en vida me maltrató mucho y yo le huía, fui hasta Antioquia y sabiendo que él estaba por ahí, me devolví rápido, pensaba que eso podía ser para más pelas, regresé a Calarcá y mi tío me comentó que unos primos habían llegado también al Quindío, me fui para donde uno de ellos, inmediatamente me preguntó en qué trabajaba y en ese momento no tenía nada, apenas había regresado del viaje, fue así como este me llevó donde un señor que tenía venta de loterías y de prensa y así empecé en ese negocio, vendiendo lotería en la mano, contratado por Jorge Jaramillo.    

¿Qué recuerda de las primeras experiencias en esa labor y cómo llegó finalmente a Génova?  

  “Gritaba la prensa y la lotería” en ese entonces en Calarcá, he sido aventurero y terminé en Pijao, con un primo, allí le cogieron antipatía a él y decidimos irnos, fuimos a hablar con Jorge para ver cuál podía ser un buen destino para nosotros y nos recomendó Quimbaya, ahí estuvimos un tiempo largo, pero después otro primo me vio por allá y me invitó a trabajar con él en Génova y eso hace que me vine y no me volví a ir.    

¿Qué se encontró al llegar a este municipio?  

  En esta tierrita me amañé, aquí no había ni un solo vendedor de lotería, yo fui el primero que llegó con la lotería, porque el periódico se encargaba de venderlo el primo mío, el que me convidó y yo llegué a trabajarle a él.    

¿Cómo empezó a ser su vida allí?  

Aquí llegué a conocer a mi esposa Oliva González y formamos una familia, siempre me ha parecido que este municipio es muy amañador, su gente siempre ha sido muy buena. Hoy día vivo con mi señora, mi hija es la que me acompaña a venderla.    


Temas Relacionados: Por ejemplo

COMENTA ESTE ARTÍCULO

En cronicadelquindio.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc. Lo que no está permitido es insultar o escribir palabras ofensivas o soeces, si lo hace, su comentario será rechazado por el sistema o será eliminado por el administrador.

Comentarios Bloqueados solo suscriptores

  • Suscríbase a nuestra página web y disfrute un año de todos nuestros contenidos virtuales.

Acceda sin restricciones a todos nuestros contenidos digitales


copy
© todos los derechos reservados
Powered by: Rhiss.net