Región / ENERO 29 DE 2022 / 3 meses antes

Metal-riff: el sonido y la furia de una generación

Autor : Juan Felipe Gómez

Metal-riff: el sonido y la furia de una generación

Foto : Mario Andrés Gutiérrez

A ocho años de su publicación en la Biblioteca de Autores Quindianos, la novela Metal-riif para una sirena varada, de Omar García Ramírez, sigue teniendo eco.  Y lo tiene no solo porque su historia esté atravesada por una poderosa banda sonora, sino porque las voces y los gritos de sus protagonistas son los de una generación que aún pide ser escuchada. 

Vertiginosa y estridente, Metal-riff atrapa al lector en el desasosiego y la elocuencia de sus personajes centrales: Salomé, la sirena gótica que trasiega por las aguas turbias de la escena metalera bogotana; y Gregorio, romántico conocedor y crítico de lo que se escribe, canta, produce y sueña en ese mundillo oscuro y etéreo donde no se puede parar porque «esa es la ley de la vida rocanrolera, tú no puedes parar; lo único que se puede parar es tu corazón».  

Con una estructura narrativa acorde al frenesí musical y a la errancia de sus personajes, la novela se desdobla en tres líneas que el autor explica así: «La novela motora, como un engranaje de dinámica dramática; la novela del autor, conformada por una serie de textos paralelos a la línea principal en donde se diserta sobre el acto de escribir y sus complejidades; y la tercera novela, que es suma en donde se aspira a una poética en comunión con el lector. Una poética de encuentro que descubra nuevas imágenes, ideas y sueños». El tono elegido por el narrador para encauzar sus reflexiones sobre el quehacer creativo es en buena medida el de la ironía y el humor ácido, entregándonos apartados como este: «…la lírica musical no la hacen bardos iluminados ni monjes tibetanos, sino seres de carne y hueso; débiles, presuntuosos, orgullosos, combativos, envidiosos. Y también talentos, con sus rencillas de honor y sus competencias de pequeños genios del pentagrama; sus trucos maravillosos de magos de la escena musical. Es claro que yo estaba con gente que creía en el arte, pero era gente que siempre esperó llegar a vivir decentemente de esto, a triunfar y ganar mucho o poco, pero a ganar. No a mendigar».        

Así pues, en sus páginas nos embarcamos en una experiencia de lectura que comprende la narrativa convencional, las posibilidades líricas y estéticas del rock y el metal, el ensayo, la parodia, el periodismo y la crítica musical, además de una puesta en escena del deseo en todas sus dimensiones y que atraviesa todo el entramado. 

Con estos rasgos, resulta inevitable dimensionar un tipo de lector para la novela, y preguntarse si el autor lo tuvo en mente al concebir la historia y sus derivaciones. Lector errante, lector melómano, lector insatisfecho, lector apasionado, lector romántico, lector delirante, lector cínico, lector sincero, lector amante de la noche, lector hijo de la calle, lector que sueña, lector que vive dentro y fuera del libro, lector que dialoga y sufre con los personajes: en todo caso lector activo y fundamental para que la historia tenga resonancia.    

La novela da cuenta con suficiencia de las inquietudes estéticas de Omar García. Sumado al buen pulso narrativo y la construcción de voces contundentes y verosímiles para la historia, encontramos una notable curaduría musical que completa la arquitectura narrativa y evidencia un buen oído y sensibilidad para el rock y sus vertientes extremas. Desde los fragmentos de clásicos incluidos como epígrafes de los capítulos, el repaso por la escena underground del metal nacional, y la construcción del mito alrededor de la agrupación “Quimeras” y sus líricas, García Ramírez enfatiza la escucha como una experiencia consustancial a la lectura, donde las palabras, su sonido y su significado, conducen a un estadio de trascendencia casi mística. «De eso saben los músicos y nosotros los escritores y poetas; unas veces logramos tocar la energía de esas cuerdas, de esa melodía, y entendemos que todo se inicia en el fuego de las palabras», dice el narrador.

Quizás sea el “fuego de las palabras” y la plasticidad del lenguaje que compone su entramado narrativo y poético lo que hace de Metal-riff una novela de singular fuerza dentro de la literatura del Eje Cafetero de las últimas décadas. Además de lo ya reseñado, la novela es susceptible de un análisis de carácter sociológico y antropológico, al que se acerca el docente e investigador Rigoberto Gil Montoya en el ensayo incluido a manera de epílogo en la edición de la Biblioteca de Autores Quindianos. Entre otras apreciaciones, señala Gil Montoya: «Los personajes de la novela de Omar García abominan de la sociedad normalizada y deciden pertenecer a clanes anómicos, con la aspiración de ser libres en el sobresalto de sus estados anímicos, en la brea de su rabia heredada. Por eso caminan sobre el filo de la navaja y se arriesgan, lanzándose al vacío de sus propias vidas, dejando su furia con el país en las canciones de rock, sus huellas heridas en los instrumentos musicales y sus desequilibrios en los cuerpos: esos delicados escenarios donde cada cicatriz recuerda el dolor de lo que no está bien en la vida social, de lo que suena a mentira y huele a excremento. Si bien los excesos dejan tristeza y es duro vivir, arriba en su auxilio la poesía en forma de psicodelia para calentar el aire y animar el cuerpo a buscar una nueva huella, otra cicatriz que pueda enderezar, al menos como ilusión, un destino».  

Siempre resulta estimulante encontrarse o redescubrir obras que sacuden los cimientos de una narrativa anclada en la tradición, rezagada frente a otras literaturas regionales y con escasa figuración a nivel nacional. La de Omar García Ramírez es una novela que merece seguir encontrando lectores, y movilizando ideas y sentimientos con el eco de sus páginas.   

Ver también: Por fin un manual para evitar la propagación de la plaga poética

 *Contenido realizado como parte del proyecto “Lecturas y miradas a la Biblioteca de Autores Quindianos, una década de historias y voces recuperadas”, ganador de la Beca para el Fortalecimiento a la Creación y Circulación de Contenidos de Crítica Cultural y Creativa del Programa de Estímulos del ministerio de Cultura 2021.


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