Inicio / Al descubierto / ABR 07 2020 / 3 meses antes

“La salud y la vida no se compran con dinero”: Yenny Alexandra Trujillo

Favorito

Autor : Héctor Javier Barrera Palacio

“La salud y la vida no se compran con dinero”: Yenny Alexandra Trujillo

Yenny Alexandra Trujillo Alzate, secretaria de Salud del Quindío.

La funcionaria relató lo que le ha tocado vivir durante estos 17 días de aislamiento social absoluto.

 

 

 

Sintió miedo de contagiar involuntariamente a otros que tuvieron contacto con ella, fue víctima del rechazo de los administradores del conjunto residencial que habita, se deprimió al segundo día de estar aislada. Sin embargo, Yenny Alexandra Trujillo Alzate, secretaria de Salud del Quindío, siguió ejerciendo sus funciones virtualmente. Asegura que de no haber sido así se hubiera enloquecido durante los 17 días que estuvo en absoluto aislamiento social.

Ella fue una de las primeras personas en dar positivo en la prueba de COVID-19 en el departamento, pero gracias a que siguió las recomendaciones, los médicos la declararon curada, a pesar de que aún presenta una tos seca y mucha secreción nasal.

La funcionaria le narró a los lectores de LA CRÓNICA lo que padeció durante todo este tiempo en el que sintió, en carne propia, lo frágil que es la vida. Espera que su historia, dolorosa, pero a la vez ejemplarizante, sirva para que, aquellos que aún creen que el virus es un juego y no acatan las recomendaciones de las autoridades en salud, tomen consciencia para que no tengan que vivir lo que le tocó a ella.

Recomendado: Vigilantes se sienten inseguros por la COVID-19

 

¿Cómo se encuentra su salud en este momento?
Muy bien gracias a Dios, mucho mejor.

¿Cómo se enteró de que estaba contagiada de la COVID-19?

En vista de que al alcalde de Popayán le dio positivo para COVID-19 y nosotros –ella, el alcalde de Armenia y el gobernador del Quindío– estuvimos con él en una reunión en la Casa de Nariño en la que estaban alcaldes, gobernadores y el presidente de la República justamente para hablar de la pandemia, el Ministerio de Salud y del Instituto Nacional de Salud Pública nos llamaron porque teníamos que hacernos la prueba todas las personas que habíamos estado todo el día en la reunión. En esos días sentía como carraspera y dolorcito en la garganta, pero no le presté mayor atención porque estaba concentrada en el trabajo. El 20 de marzo me hicieron la prueba y me pidieron que me aislara socialmente, que me quedara en mi habitación. Nosotros seguimos laborando de forma virtual y telefónicamente con todo lo que teníamos pendiente del COVID-19. El 22 de marzo recibí los resultados en los que me notificaron que habían sido positivos, pero yo ya estaba en cuarentena. El equipo de vigilancia epidemiológica de la secretaria de Salud empezó a investigar con qué personas estuve, que fueron muchas. Estuve 17 días sin tener contacto con nadie.


¿Físicamente qué sintió durante todo este tiempo?

Sentía demasiada sed, carraspera, tos seca y por las noches me daba dificultad para respirar, me ahogaba mucho. Pero seguí mis labores como secretaria de Salud, en esos días tuve que hacer demasiados informes para los entes de control. Inclusive, yo misma le dije al gobernador que no quería frenar mis labores por la responsabilidad que tengo frente al cargo. Él me dijo: “Lo veo bien, usted trabaja hasta donde se sienta capaz”. Fui capaz de superar esta batalla de la enfermedad y también de trabajar y responder con mis labores de secretaria de Salud común y corriente. Todas las reuniones se han hecho por medio de videollamadas. He tenido mucho apoyo de mi familia, inclusive del gobernador, de mis amigos y he recibido muchos mensajes de solidaridad. Es en estos momentos es cuando uno se da cuenta realmente de la solidaridad de las personas, quién lo quiere, de los seres humanos que lo rodean a uno y pues yo tengo personas muy maravillosas a mi alrededor.

Estoy muy contenta porque ayer recibí la grata noticia de estar negativa para COVID-19. Esto me ha permitido saber lo vulnerables que somos los seres humanos. Muchas veces uno ve las noticias y cree que solo a los demás les va a dar las enfermedades, pero a mí no. Pero uno es muy frágil así labore en el sector de la salud. Les pido mucho a las personas que, por favor, acaten las órdenes que dan nuestros gobernantes, que estemos en aislamiento social. Si esto se ha salido de control a nivel mundial, especialmente a los países desarrollados, que revisemos y seamos responsables con nuestra salud y la de nuestras familias. Si bien es cierto que hay un impacto social grande, también es verdad que la salud y la vida no se compran con dinero.


¿Llegó a sentirse triste durante esta etapa de aislamiento social?

Si, especialmente el segundo día que me dieron el diagnóstico, me dio mucha depresión porque me ponía a pensar que llevo más de 17 años trabajando en lo público y que uno nunca quiere hacerle daño a nadie y que antes por el contrario, quiero servirle a la comunidad, ayudarle. Me daba mucha impotencia estar esperando los resultados de las personas con las cuales tuve contacto y saber que de pronto pude haberlas contagiado y producirles un problema en su salud, pero que fue algo involuntario porque yo no sabía, nadie quiere estar contagiado de esto y nadie quiere contagiar a nadie, o por lo menos yo. Gracias a Dios con las personas que tuve un contacto cercano salieron negativas en la prueba.
 

¿Cree que el alcalde de Popayán la pudo contagiar?

Fue la única persona contagiada con la que tuve contacto, pero no hay certeza. Igual, no guardo resentimiento con nadie. Me pasó a mí y lo veo de forma positiva porque un grupo de investigadores de la Universidad del Quindío va a hacer un estudio clínico de mi caso y van a ejecutar una investigación para saber si el plasma mío lo pueden usar como profilaxis para que le sirva al personal de la salud para prevenir y salvar vidas. Cada batalla que Dios me ha puesto en la vida ha sido para cosas grandes.

Recomendado: Respirar bien para inhalar paz y salud
 

Se conoció que durante su tiempo de encierro usted recibió desplantes de la comunidad. ¿Eso es cierto?

Es cierto. Las dos mascotas mías no las podía sacar mi familia al parque del conjunto donde vivo porque yo era positiva en COVID-19, viendo que yo estaba en aislamiento total. La administración del conjunto dio la orden. Es terrible que la humanidad no se sensibilice y no se ponga en el lugar de los otros. ¿Qué nos ganamos con salir a aplaudir a los balcones al personal de la salud, si los estamos discriminando? Yo me pregunto qué pasaría si un profesional de la salud se negara a atenderlos cuando requieren un servicio vital.



COMENTA ESTE ARTÍCULO

En cronicadelquindio.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc. Lo que no está permitido es insultar o escribir palabras ofensivas o soeces, si lo hace, su comentario será rechazado por el sistema o será eliminado por el administrador.

logo-copy-cronica
© todos los derechos reservados
Powered by: rhiss.net