Inicio / Ciudad / MAY 16 2020 / 2 meses antes

2 familias de Armenia, víctimas de noticias falsas

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Autor : LA CRÓNICA

2 familias de Armenia, víctimas de noticias falsas

La paparruchada ya ‘dio la vuelta’ por varias ciudades del país e incluso tuvo trascendencia internacional.

Un vecino las señaló de estar contagiadas de la COVID-19, lo cual concluyó porque vio a los servicios médicos en las afueras de una vivienda. 

Una desagradable sorpresa se llevó doña Adriana Milena Torres Palomar el pasado lunes, cuando se enteró de que un mensaje difundido por WhatsApp insinuaba la llegada del coronavirus a su vivienda, localizada en el barrio San José de Armenia. Una foto que muestra una venta de arepas y de fondo a una ambulancia y a personal médico frente a la fachada de su casa, fue suficiente para que un hombre difundiera un audio irresponsable, descontextualizado y mezquino.

“Patroncito, eso fue hace 4 días que llegó la ambulancia y sacaron a esa señora. Y hoy la señora sacó las arepitas, pero yo no soy capaz de denunciar. (...) Entonces uno se contagia por comprar una arepa y contagia a toda la cuadra”.

El audio, tan carente de veracidad como de lógica, estaba circulando desde hacía por lo menos una semana en el sistema de mensajería, saltando de grupo en grupo, yendo de teléfono en teléfono, sin ningún tipo de filtro, hasta encontrar, en España, a una conocida de la señora de la venta de arepas, quien la alertó de lo que estaba sucediendo.

“Entonces la vecina de las arepas me llamó a contarme lo que el señor estaba diciendo y nos dimos cuenta de que era la voz de un vecino, que el día que llegó la ambulancia empezó a tomar fotos”. 

Para cuando se dieron cuenta, el rumor se había convertido en prejuicio, por lo cual ambas señoras comprendieron el porqué, en los últimos días, se habían sentido discriminadas en el sector.

“La gente lo mira a uno y lo señala, hay partes donde ya no nos quieren vender, a mí me negaron el producto en una panadería, a pesar de que estaba en la vitrina”, aseguró la señora Torres Palomar. 

En el caso de doña Luz Castañeda Vanegas, la señora del puesto de arepas, el mensaje la afectó directamente en la estabilidad del negocio, con una reducción considerable, de más del 50 %, en las ventas.

“Yo me vendía 5 bultos de maíz semanal, pero ahora solo me estoy vendiendo 2. Es que, si a uno le dicen que un producto está contaminado, pues lógicamente no lo compra”.

Al impacto económico y moral se le debe sumar el emocional, pues tanto ellas, las directamente afectadas, como sus familias, temen ser agredidas cuando salen a la calle. 

“Si al personal médico lo tratan mal, sabiendo que nos está ayudando a todos, entonces qué podemos esperar para nosotras. Mi esposo madruga todos los días a las 4 a. m. a montar el puesto y mi hijo hace los domicilios, yo temo por la integridad de ellos”.

Lo único positivo que, hasta ahora, les ha dejado la experiencia, es que la próxima vez que les llegue algún mensaje por redes sociales se lo pensarán 2 veces antes de reenviarlo. “Uno tiene que estar muy seguro de lo que va a escribir o va a decir, como dice el cuento no todo lo que brilla es oro y no todo lo que se dice es cierto”, concluyó doña Luz.

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Negativo para coronavirus

Aunque estar enfermo, por cualquier razón, no debería representar tener que salir a dar explicaciones ante la opinión pública, doña Adriana Milena Torres Palomar compartió el porqué se encontraba una ambulancia en las afueras de su vivienda.

“Yo vivo con mi esposo, mi hijo y 2 tías, ellas son ya mayores. Una tiene 76 años, y la otra, 80 años. Esta última desde hace 6 años sufre de Epoc —Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica—, razón por la cual periódicamente debe asistir a controles y debe permanecer con oxígeno. Hay días en que se ve tan afectada, que se la tienen que llevar a la clínica. 

El 19 de marzo había sido el último control, así que con todo el tema de aislamiento preventivo y por ser ella una paciente de alto riesgo, nos dijeron que, para el siguiente mes, la iban a atender aquí, en mi casa. Además, el médico sugirió tomar la prueba de coronavirus para estar seguro.

El 30 de abril —día en que fue tomada la foto — vino el personal médico con la ambulancia, y tomaron las pruebas, las cuales resultaron negativas. Ni a mis tías, ni a nadie de aquí se lo llevaron en ambulancia. A la señora de las arepas, la relacionaron solo porque ella tiene el puesto a 2 casas de distancia”. 

En la edición web de este artículo en www.cronicadelquindio.com se pueden observar los resultados negativos de las pruebas.

Encuentre aquí los resultados de las pruebas

 

¿QUÉ SUCEDIÓ CON LA PERSONA QUE ENVIÓ EL AUDIO?

Doña Luz y doña Adriana coinciden en que la persona que difundió el rumor es el vecino que les tomó las fotos el día de la llegada de la ambulancia, sin embargo, cuando lo confrontaron, en primera instancia, les negó que él fuera el autor.

Una vez empezaron con los trámites para denunciarlo por calumnia, el señor las buscó y les ofreció dinero, el cual rechazaron. 

Este medio intentó contactarse varias veces con él, pero no fue posible, razón por la cual se decidió omitir la identidad, a la espera de una segunda publicación. 

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