Inicio / Fauna / JUL 06 2020 / 4 semanas antes

2 ranitas que enriquecen la naturaleza del Quindío

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Autor : Carlos Wílmar López Rodríguez

2 ranitas que enriquecen la naturaleza del Quindío

Un macho transportando en su dorso a 2 renacuajos. Él los llevará —a sus hijos— a cuerpos de agua que se forman en las axilas de bromelias.

En el departamento hay reportadas 51 especies de ranas. Este número se incrementará con las investigaciones.

Pese a ser el segundo departamento más pequeño de Colombia, Quindío, por su ubicación privilegiada, cuenta con una variedad de ecosistemas que contribuyen a una riqueza de organismos vivos, que suelen desconocerse, pero en los que muchos investigadores están trabajando para describirlos, registrarlos y conservarlos.    

Desde el programa de biología de la Universidad del Quindío, el profesor Fernando Vargas Salinas y sus estudiantes tesistas trabaja en la ecología del comportamiento de las ranas, un ser vivo fascinante, que juega un papel trascendental como depredador de muchos insectos y alimento para animales más grandes, un rol ecológico que los biólogos denominan como el flujo de nutrientes en un ecosistema.    

En Quindío hay reportadas 51 especies de ranas, pero este número se incrementará con la descripción de nuevas especies  o con el registro de especies que no se sabía que estaban presentes en el departamento.  

La investigación que lidera Vargas Salinas se centra en 2 especies en particular, la rana de cristal  Centrolene  savagei  y la  Andinobates  bombetes.  

La rana de cristal pertenece a una familia que se llama  Centrolenidae, existe en la región neotropical.    

“La  Centrolene  savagei  es muy bonita, es verde, los individuos tienen punticos blancos en el cuerpo. Es una rana arbórea, de costumbres nocturnas y se encuentra en altitudes intermedias de la cordillera, como los bosques que hay alrededor de Armenia, o de municipios como  Filandia  y Salento”, relata el investigador, que es biólogo de la Universidad del Valle, magíster en biología tropical de la Universidad de Puerto Rico y doctor en ciencias biológicas de los Andes.  

En las épocas de lluvia, los machos se acercan a las vegetaciones que hay en las orillas de las quebradas y cantan para atraer a las hembras.  

“Cuando un macho sale a cantar toda una noche, tiene un gran desgaste fisiológico, sin embargo, hemos descubierto que los que cantan durante más noches seguidas son los que tienen más posibilidades de atraer pareja. Es muy posible que el canto esté asociado a la condición física del individuo, lo cual le resulta más atractivo a las hembras”.  

Una vez se aparean, la hembra pone los huevos y el macho se encarga de cuidarlos, manteniéndolos hidratados y protegiéndolos de algunos depredadores.    

“Pasados unos 6 o 7 días, el macho comienza a cantar de nuevo para atraer otra hembra, pero sin dejar de cuidar los huevos. Entonces es posible encontrar a un individuo cuidando 3 posturas de huevos pertenecientes a madres diferentes, dando prelación al cuidado de las crías más jóvenes, ya que los huevos son amenazados por grillos, arañas y hormigas”.  

Esta rana de cristal es una especie pequeña, los machos miden, en promedio, 2.2 centímetros, mientras que las hembras pueden llegar hasta los 2.7.    

“Generalmente la vemos en temporada de lluvias, el resto del año, los individuos se mueven en el bosque, en partes muy altas y es muy complicado encontrarlos”.    

Al igual que  muchos otros organismos, la rana de cristal se ve afectada por la deforestación y la contaminación de las quebradas.    

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Inofensiva  

La rana  Andinobates  bombetes  pertenece a la familia  Dendrobatidae, la cual es muy famosa por ser muy colorida, algunas especies son muy venenosas, pero en el caso de la que habita los bosques de Quindío, cuenta con defensas químicas que evolucionaron con relación a sus depredadores.    

“Un pájaro que se la coma experimentará muy mal sabor, lo cual le enseñará que no deberá volver a comer esta especie”.  

La  Andinobates  también se encuentra en bosques de  Filandia  y Salento, pero contrario a la rana de cristal, está activa en el día y tiende a vivir entre la hojarasca.  

“En medio de la hojarasca los machos empiezan a cantar para atraer pareja. La hembra deja los huevos en sitios húmedos como los troncos de los árboles, cuando los huevos eclosionan, los renacuajos se suben a la espalda del papá, quien los deja en pequeños cuerpos de agua que se forman en las bromelias, donde terminan la metamorfosis”.  

La rana de cristal y la rana venenosa son 2 representantes de la riqueza biológica del departamento de Quindío y que la ciudadanía puede ayudar a conservar.    

“A medida que la gente se da cuenta de que tiene todas estas especies tan bonitas a su alrededor, empieza a ser un poquito más consciente y desarrolla un sentido de pertenencia. Muchas personas, por iniciativa propia, cuidan bosques, establecen reservas privadas, lo cual es positivo, aunque para enfrentar desafíos como el cambio climático se necesitan planes mucho más grandes”, concluyó el científico.

 



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