En profundidad / MAR 29 2020 / 2 months before

Cien años del primer alzamiento ciudadano del quindío

Autor : Roberto Restrepo Ramírez

Cien años del primer alzamiento ciudadano del quindío

El 28 de marzo de 1920 se llevó a cabo un movimiento popular de protesta.

El 28 de marzo de 1920 será recordado como el primer intento de independencia del mando centralista de Manizales en las tierras del Quindío. Se recuerda como ‘la quema de tabaco’.

Ese día, sábado, también como el correspondiente al 2020, muchos cultivadores enardecidos, y cansados del trato recibido por los guardas del Estanco municipal, se tomaron las instalaciones donde se guardaban las existencias del producto decomisado y las quemaron, junto con los archivos oficiales y las guías de registro.

Es el historiador Jaime Sepúlveda quien relata de manera más clara aquel suceso. “En 1920, el café era el principal producto agrícola del Quindío, pero el tabaco aún tenía cierta importancia, a pesar de su declinación en el país debido a la competencia de otros centros de producción en el exterior. Manizales mantenía un control absoluto sobre los productores, buscando prevenir el contrabando, ya que este reducía los ingresos departamentales. Los pequeños productores de tabaco necesitaban del contrabando para sobrevivir, pero eran a menudo blanco de la rudeza de los guardas departamentales, lo que fue generando un gran descontento que culminó el 28 de marzo de 1920 en un movimiento popular de protesta. Esa noche en Armenia los manifestantes asaltaron las oficinas del estanco y se apoderaron de los archivos fiscales haciendo con ellos una gran hoguera en la plaza Bolívar”.

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Otro relato escrito en el título La quema de tabaco, un grito de rebeldía, por Bernardo Ramírez Granada, nos describe con claridad los pormenores de aquella manifestación popular. Tal descripción fue incluida en su libro Fundación de Quimbaya, por el historiador Jesús Alberto Alzate. El nombre asignado a los guardas era el de ‘rematadores’ y su labor consistía en decomisar los tabacos fabricados que también tenían las denominaciones populares de ‘rodillones’ y ‘calillas’. Existían abundantes razones del descontento por aquellas medidas, pues los guardas del estanco cometieron muchos abusos, al arremeter bruscamente en sus acciones contra los humildes productores y jornaleros.

Varias historias de maltrato e infamia se contaron en esa época. Uno de los relatos, narrado por Ramírez en su libro Crónicas de Dionisio, se refiere a los golpes y arrastre sufridos por doña Isabel, madre de Marguelis, en Armenia. En su libro Diálogo con Simón Bolívar el libertador, el circasiano Helio Fabio Henao incluyó el relato de don Enrique Alonso Henao, que cuenta cómo un alcalde de Circasia, don Alfonso Londoño, fue muerto por la Policía al ser confundido tras un cierre de los establecimientos públicos y toque de queda, en medio de las medidas adoptadas por él en la lucha contra el contrabando de tabaco.

Pero el acontecimiento más lamentable en esa tarea de los decomisos fue protagonizado por Juan Fernández, alias Arrayanales. Su madre vivía en el camino del sitio que de Arrayanales conducía a Boquía. Fue sorprendida por dos rematadores, dentro de su vivienda, fabricando tabacos rodillones y aquellos guardas la obligaron a introducir sus manos en la olla hirviente donde cocinaba el maíz en ese momento, pues la humilde mujer había arrojado los tabacos en el recipiente. Al entrar Arrayanales a la vivienda, y presenciando aquello, desenfundó un machete y mató a los dos individuos. Fue capturado meses después y encerrado en la cárcel de Circasia. Cuando era trasladado a Armenia, se cuenta que la gente salía a su paso para conocerlo y rogar por su liberación. Sin duda se había convertido en un ‘forajido’ famoso. Pero su nombre se volvió legendario porque, quince días después de su reclusión en Armenia, protagonizó una espectacular fuga y se escapó en un caballo robado hasta el sector de Hojas Anchas. De él nunca se supo y solo circulaban los comentarios que enviaba dinero a su madre desde Panamá.

En otros municipios, días después del alzamiento de Armenia, se produjeron protestas de sencillos cultivadores y productores de tabaco. Sepúlveda relata, en su artículo titulado La creación del departamento del Quindío, que todos los estancos de los municipios fueron atacados y que las plantaciones de tabaco fueron quemadas. También escribe que “en Calarcá una multitud derribó las puertas del estanco y de las oficinas colectoras del impuesto y se tomó la plaza, encendiendo toneladas de tabaco procesado y sin procesar”.

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Pero el hecho más curioso sucedió en Filandia. Alzate, en su libro Fundación de Quimbaya, menciona que el 6 de junio de 1920, el concejo municipal de Filandia protestó por los sucesos recientemente ocurridos en los corregimientos de Puerto Rico y Alejandría, lo mismo que en las poblaciones de Armenia, Calarcá, Montenegro y Circasia. Su considerando es muy diciente: “… este movimiento de las turbas sediciosas, para hacerse justicia por sí mismos, entraña un germen de socialismo anarquizador, que al tomar preponderancia, se llegaría a la ruina de la Nación y a la subversión, por consiguiente, del orden y la tranquilidad pública”.

Luego de estos movimientos de Armenia, que incluso considera Jaime Lopera en su libro La colonización del Quindío, pudo ser “una protesta contra el régimen de marco Fidel Suárez”, la producción de tabaco se redujo. Y, como también lo anotó el escritor, “al final de la década de 1920 desaparece el cultivo del tabaco en el Quindío, no solo a causa de los mejores jornales, que se pagan en el café, sino también por la persecución coactiva de los resguardos y, sobre todo, por la escasa tecnificación del cultivo”.

Hace un siglo, entonces, se puede decir con propiedad que comienza el proceso descentralizador e independentista. Irónicamente, como lo menciona Jaime Lopera en su artículo El caso de los tabacaleros, los movimientos de protesta contra Manizales empezaron a tener eco en otras partes del departamento, en 1928, como ocurre en Manzanares, o en la primera convención de municipios del Quindío realizada en Filandia en el mismo año.


 



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