Miércoles, 22 Ene,2020
En profundidad / DIC 15 2019 / hace 1 mes

El nuestro, un planeta que arde

El nuestro, un planeta que arde

El cambio climático existe desde hace millones de años, pero quienes han vivido en los últimos dos siglos lo aceleraron.

Un nuevo informe de la ONU, de finales de noviembre, afirma que si se cumpliera con todos los compromisos actuales del Acuerdo de París, la temperatura aumentará hasta 3,2 grados Celsius, muy por encima del límite establecido por los científicos de 1,5 grados, lo cual se convertirá en un hecho que desataría eventos climáticos extremos en el planeta. El dos de diciembre comenzó la 25 Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, que se realiza en Madrid, España. 

El secretario general, SG, de la ONU, Antonio Guterres, al inicio de la reunión advirtió a los líderes mundiales que si no actúan estarán traicionando a la humanidad y las futuras generaciones, y les pidió a los principales emisores de gases de efecto invernadero, que actúen con “la ambición que pide la gente” para evitar un desastre que ponga en peligro la salud y la seguridad de todos en el planeta.

¿Realmente queremos ser recordados como la generación que enterró su cabeza en la arena, que trapicheó mientras el planeta ardía?”, expresó durante la inauguración del evento. En desarrollo de esta reunión se han revelado cifras escabrosas: Siete millones de personas mueren al año por la contaminación del aire con los mismos gases que causan el cambio climático. Además, en 2018 la cantidad de personas de más 65 años expuestas a olas de calor aumentó en 220 millones con respecto a la media del período comprendido entre 1986 y 2005. 

A pesar de la degradación del planeta y de quienes lo habitan — situación que ha sido avizorado por los científicos desde hace más de un siglo — los principales responsables, hacen muy poco por, al menos, frenar la locomotora de la destrucción. 

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La ciencia ha explicado el problema 

La ciencia ha estudiado muy bien el efecto antropocéntrico sobre el cambio climático. Centenares de artículos científicos y libros están publicados, explicando con datos obtenidos durante las últimas décadas el cambio ambiental. Jean Baptiste Joseph Fourier —1768-1830—, fue un matemático y físico francés, considerado como uno de los primeros en explicar el efecto invernadero.

En 1824 señalaba que veía a la atmósfera como un cristal que dejaba pasar la luz solar manteniendo el calor debajo. Es decir, Fourier descubre que la atmósfera es capaz de absorber el calor que emite la Tierra. Asimismo, el físico inglés John Henry Poynting —1852-1914—, planteó el mismo fenómeno. La mujer también ha estado en la labor de explicar lo que le ha estado pasando al planeta.

En 1856 la científica de EE. UU., Eunice Newton Foote —1819-1888— demostraba que una atmósfera de dióxido de carbono, CO2,  le daría a la Tierra una temperatura alta. Conclusión a la que llegó también el físico irlandés Jhon Tindall —1820-1893—. Foote, aseveró lo mismo para el metano y el vapor de agua, así que ella fue de las primeras, junto con Fourier, en alertar sobre el fenómeno de gases de efecto invernadero. 


¿Cómo se produce el dióxido de carbono? 

¿De dónde le llega a la atmósfera el CO2? Lo obtiene principalmente de la quema de combustibles fósiles — petróleo, carbón, gas natural, o sus derivados —, que se usa produciendo energía eléctrica, en el transporte y en todos los procesos industriales. No se puede olvidar que la deforestación al provocar la descomposición de la materia orgánica, también contamina con este gas. Sin embargo, derribar bosques genera más efectos: erosión, desiertos, agotamiento del agua, etc. En Colombia todos los gobiernos han permitido la deforestación. La cifra oficial del 2018 fue de 197.159 hectáreas. 

En las ciudades donde vive más de la mitad de la población del mundo están siendo afectados por el cambio climático y la misma población genera su propia destrucción. De acuerdo a un informe de la ONU, son responsables del 70% de las emisiones antropogénicas globales, la mayoría procedentes del consumo de combustibles fósiles por el uso de vehículos. 
 

Animales y personas desplazadas

Los animales también están recibiendo la “factura de cobre por parte del planeta”. Las condiciones atmosféricas los están desesperando y no tendrán tiempo de adaptarse. Después de evaluar 10.000 estudios científicos, un trabajo publicado en Nature Communications, muestra que no todas las especies podrán hacer frente al vertiginoso ritmo del aumento de temperaturas. En menos de 60 años, casi la mitad de las especies podría desaparecer si las emisiones de gases de efecto invernadero continúan su frenético ritmo.

Animales desplazados o que pierden la vida, millones de personas desalojadas de su tierra, o que se quedaron viviendo en condiciones precarias, unos 880 millones, la mayoría de ellos en países pobres, y a diferencia de quienes viven en las ciudades, que contaminan mucho, esta población de desplazados es la que menos emite gases de efecto invernadero.

 

Diego Arias Serna 
Profesor-investigador universidad del Quindío
[email protected] / [email protected]
LA CRÓNICA

 


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