Jueves, 12 Dic,2019
General / FEB 16 2014 / hace 5 años

La evolución hacia la ciudadanía virtual

La evolución hacia la ciudadanía virtual

A pocos días de la realización de dos debates electorales en Colombia (2014), se nos hace de gran importancia didáctica e informativa exponer una serie de reflexiones sobre lo que son actualmente nuestra estructura social, los desarrollos tecnológicos propios de estas nuevas condiciones históricas y el estatus político de los ciudadanos participantes en dichos certámenes.

A estos tópicos nos referiremos en las notas que siguen.

La nueva sociedad de la comunicación

En el momento histórico actual la condición ciudadana aparece enmarcada y determinada por nuevas estructuras de poder, por novedosas formas sociales y por revolucionarias tecnologías de la información y de la comunicación.

El principio de este nuevo condicionamiento social del individuo es la correspondencia o las homologías entre la red comunicacional y la organización de las relaciones entre los individuos y los grupos sociales. La idea básica que subyace, tal como lo explica el especialista Osvaldo León (en su ensayo “Movimientos sociales en red”), es que la sociedad y la tecnología se coproducen y que la distinción misma entre lo social y lo técnico debe entenderse más como el resultado de un proceso de interacción (homología de sociedad y estructura tecnológica).

Por esto mismo los sociólogos de hoy nos hablan más bien de entramados sociotécnicos en los cuales no existen a priori elementos ni puramente técnicos ni puramente sociales, por lo que se impone estudiar a la sociedad como una conjunción entre un modo de producción y un modelo de desarrollo tecnológico, una simbiosis interactiva de la misma sociedad industrial (que algunos llaman postindustrial) con las diversas tecnologías de la comunicación.

Dueños y controladores de los medios

En realidad lo que incide de manera definitiva sobre las conciencias ciudadanas en el mundo de hoy es el peso regulador de un ordenamiento social orientado por los dueños y controladores de los medios de comunicación, mediante múltiples formas de circulación informativa abierta y sin fronteras.

Dentro de este ámbito sociotécnico han aparecido el internet y las posibilidades de comunicación directa que éste conlleva en su doble condición de “medio” y de “espacio” para la interactividad social. De manera que en este doble sentido (de instrumento y de ámbito, a la vez) podemos entender, a cuatro décadas de su enunciación, la formulación de M. McLuhan de que “el medio es el mensaje”.

Como nos lo aclara el especialista Eduard Aibar (en su texto “La vida social de las máquinas: origen, desarrollo y perspectivas actuales): “la lógica del informacionalismo no es, ni más ni menos, que la lógica de la red, es decir, la interconexión de elementos de forma flexible, en un sistema reticular”. O sea que existe una nueva estructuración social que se extiende a todos los ámbitos de la sociedad-red y que llega hasta la regulación de las relaciones entre los seres humanos.

La organización de la sociedad en forma de múltiples cuadros (retículas) de las que hace varias décadas nos habló Alvin Tofler, las relaciones multidireccionales del poder (horizontales y verticales) que nos ilustró M. Foucault y el dominio del conocimiento y la información (incluso más allá del poder derivado de los medios de producción) colocan al ciudadano de hoy ante la novedad de una sociedad reticular, configurativa, distinta de la sociedad piramidal y de relaciones de poder vertical que fue la propia de la primera mitad del siglo XX.

A tal condición apuntan los sociólogos cuando distinguen la nuestra como una sociedad de múltiples formas interconectadas y ordenada más por relaciones de micropoderes y distintos centros de decisión que por la clásica pirámide de las relaciones verticales.

La ciudadanía virtual

En relación con estas nuevas condiciones de la sociedad se presenta la evolución hacia la ciudadanía virtual   (e-ciudadanía) que supone el acceso de los ciudadanos a las tecnologías digitales y, por este camino, a la llamada “democracia electrónica” y a los beneficios del gobierno electrónico (E-government).

Por esto mismo se hace necesario desde las instancias estatales facilitar el conocimiento por parte de los ciudadanos de los procesos internos del gobierno, relacionados con su accesibilidad a los servicios y a la información requeridos.

De manera especial el internet y sus aplicaciones el fille transfer protocol (envío de archivos), el correo electrónico y la worl wide web (intercambio de información en formato hipertextual) han llegado a convertirse en fuentes y medios directrices de la comunicación entre personas y entre instituciones y personas: se trata de un verdadero milagro de la tecnología con sus múltiples servicios puestos al alcance de los ciudadanos sin distingos de credos o de posición social.

Las redes sociales

En la actualidad se reconoce que las experiencias del tiempo y del territorio, formadoras de sentido, se tornan cada vez más abstractas, en la medida que a las vivencias concretas (como las del hombre campesino) se sobreponen múltiples idealidades o virtualidades emanadas de la complejidad social y de la intrincada red comunicacional. Este es el fenómeno que se conoce como “desterritorialización de la cultura”, producida a través de la acción de la radio, la tv y el internet.

Dentro de este nuevo universo de determinaciones para la manifestación de la cultura, se evidencia ahora la presencia de las llamadas “redes sociales” como gran fenómeno de la intercomunicación directa, de sentidos, significados, opiniones, conceptos y valoraciones entretejidos a través de un espontáneo flujo conversacional.

De manera que el llamado “tejido social” tiene cada vez menos connotaciones metafóricas y más sentido de realidad como “membrana” de las relaciones sociales. A través de la “práctica de red” se construyen estructuras de mediadores sociales (organizaciones, grupos, asociaciones) que posibilitan el flujo de los discursos, entendidos éstos como sistemas autoorganizados de conversaciones con sus múltiples posibilidades para la creación de sentido y para la misma confirmación o negación de las imágenes simbólicas propuestas por la institución social. Se trata del potencial de la red como movilizadora de sentido y como creadora de nuevas situaciones sociales.

En resumen, estas nuevas condiciones del poder de la información, de la desterritorialización de la cultura, del dominio de la imagen, del flujo interactivo conversacional, de la desaparición de los centros de control informativo y de la misma democratización y expansión de las comunicaciones terminan por modelar un nuevo espacio para las representaciones sociales y, naturalmente, para la organización de los movimientos de afirmación o de negación frente a las instituciones de la sociedad.

De manera que los conflictos y los modos controversiales de existencia social son las formas espontáneas de acción que están en la naturaleza misma de una sociedad contemporánea que se crea y se recrea a cada momento a través de los medios.

Por: Nodier Botero J.
Especial para LA CRÓNICA


COMENTA ESTE ARTÍCULO

En cronicadelquindio.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc. Lo que no está permitido es insultar o escribir palabras ofensivas o soeces, si lo hace, su comentario será rechazado por el sistema o será eliminado por el administrador.

logo-copy-cronica
© todos los derechos reservados
Powered by: rhiss.net