Miércoles, 11 Dic,2019
Ciencia y Tecnología / JUN 02 2019 / hace 6 meses

Lavoisier, otra víctima de la intolerancia

Lavoisier, otra víctima de la intolerancia

Ojalá las nuevas generaciones tomaran nota de las nefastas consecuencias de la intolerancia, también con los científicos. Lavoiser fue una de esas víctimas lamentables.

“Sólo ha hecho falta un instante para cortarle la cabeza; pero Francia no será capaz de producir otra semejante en un siglo”: Lagrange.

Recordando que 2019 es el año de la Tabla Periódica de los Elementos Químicos y de la Química Verde, es bueno rememorar a quien es considerado como el padre de la Química Moderna: Antoine-Laurent Lavoiser —1743-1794—. Asimismo, cuando Colombia vive, tal vez, el peor momento de la intolerancia, es sano evocar el asesinato de un hombre de ciencia. 

Además, cuando no solo en nuestro país sino también en otras naciones, y peor aun EE.UU., siendo el  más avanzado en producción científica, están en manos de supuestos dirigentes que con baja ‘conducta’ intelectual no soportan la crítica y eliminan a sus contradictores con declaraciones que disparan veneno. 

La intolerancia ha sido de todo tipo: política, religiosa, sexual, racial y hasta en la forma como se administran  instituciones oficiales y, por desgracia, inclusive en las mismas universidades, de donde debe salir la luz que ilumine a la sociedad con ideas y propuestas que contribuyan al bienestar de todos. Da la impresión de que estuviésemos en momentos obscuros de la humanidad, como los vividos en el medioevo, cuando solo valía un credo religioso. 

Antes de morir, Lavoiser vivió la Revolución Francesa, RF, cuando se quiso acabar con la ignominia de la monarquía y se acuñaron las palabras: igualdad, libertad y fraternidad. Sin embargo, la igualdad no se gestó, la libertad fue pisoteada, sobre todo la del pensar, y la fraternidad se presentó con rostro de odio. Esas tres ‘monedas’ sirvieron para que ese momento histórico se mancillase con el “Reinado del Terror”, RT. 

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La Revolución Francesa no eliminó la guillotina, la usó

Esa época del terror se inició cuando Madame Roland —1754-1793— apuñaló a Jean-Paul Marat —1743-1793—. Ella de niña fue un prodigio intelectual y desde entonces sentía un profundo amor por la libertad. 

Al estallar la RF, pensó que ese suceso pusiera punto final a la arbitrariedad política, pero a raíz del crimen que cometió y por pertenecer al partido de la Gironda —grupo moderado en la RF— fue llevada a la guillotina y antes de morir exclamó: “¡Libertad, cuántos crímenes se cometen en tu nombre!”.

Para llamar la atención sobre lo que dejan los crímenes políticos y la intolerancia, hay que decir que la amante de la libertad creyó que eliminando a Marat, serviría para terminar con la hegemonía de los radicales jacobinos y la guillotina, pero no solo fue llevada al cadalso, sino que le dio inicio al RT alimentando el fortalecimiento de los jacobinos, integrantes del movimiento político radical de esa revolución.

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¿Por qué asesinaron a Lavoiser y cuál fue su aporte científico? Varios aspectos influyeron. Un primer punto tiene que ver con el mismo Marat, quien había estudiado medicina en Francia y se había interesado por las propiedades curativas de la electricidad, además del estudio sobre el fluido ígneo, que, según él, podía observarse en algunos experimentos, lo que generó polémica en la comunidad científica, y en particular por Lavoiser, quien lo descalificó.  

Además, como miembro de la honorable Academia de las Ciencias Francesas, Lavoiser contribuyó a que se le negase a Marat su ingreso a esa institución. Así que era de esperarse que en ese ambiente de intolerancia, el médico contraatacara y como tenía un periódico, en 1791 publicó un artículo en el cual señaló a Lavoiser de charlatán y aprendiz de químico. 


Un motivo más para su crimen

Un segundo aspecto tiene que ver con el hecho de haber sido recaudador de impuestos de la Ferme Générale, FG, organización que, por concesión real, gestionaba el cobro de los impuestos en Francia. Por ese motivo, Lavoiser fue arrestado con todos los miembros de la FG y estando en el poder Maximilien Robespierre —1758-1794— la revolución se radicalizó y su dirigencia desató el odio hacia los recaudadores. 

Hay que recordar que Marat hacía parte de ese grupo radical y junto con Robespierre condenaban a muerte a quienes disintieran de ellos.  

El tercer factor que pudo haber influido fue su estatus social, pues Lavoiser era de familia pudiente; su padre era abogado. Asimismo, en 1771 se casó con Marie-Anna Pierrette, hija de un copropietario de la FG. Recibió la dote que le permitió construir un laboratorio totalmente equipado, donde la esposa fue ayudante en sus experimentos.

En 1793 Lavoiser fue arrestado, juzgado y sentenciado a la guillotina, igual que los otros miembros de la FG. Durante el proceso, el químico alegó que no era recaudador, sino científico. 

Numerosos amigos y científicos mediaron apelando a su valía, pero el juez ‘revolucionario’ respondió: “La República no necesita ni sabios ni químicos”. El 8 de mayo de 1794 fueron guillotinados en la plaza de la Revolución. 

Después de su ejecución, un gran matemático, Loseph Lagrange —1736-1813—, escribió: “Sólo ha hecho falta un instante para cortarle la cabeza; pero Francia no será capaz de producir otra semejante en un siglo”.

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El aporte del científico

Lavoiser se inició en los estudios del derecho, pero luego de escuchar una conferencia del astrónomo Lacaille —1713- 1762—, le nació el entusiasmo por conocer las ciencias. Empezó con la  geología y, aunque alcanzó a realizar un notable trabajo, pronto se encontró con la pasión de su vida: la química. El Tratado elemental de Química —1789— puede ser considerado el primer texto de la química moderna, publicado cuatro meses antes del inicio de la RF. 

Sus aportaciones fueron múltiples y entre las más importantes se encuentran el descubrimiento del oxígeno, eliminando la teoría del flogisto —sustancia invisible que se creía que existía en todas las cosas materiales y que explicaba su combustión—, la introducción del concepto de medida, la ley de la conservación de la masa y la elaboración de un sistema lógico de nomenclatura.

Midió los cambios de peso que se producían en las reacciones químicas, explicando lo que ocurría cuando se calentaban los metales, demostrando que en realidad el metal se unía al oxígeno del aire, oxidándose. Usando la balanza, demostró que si se tienen en cuenta todas las sustancias que forman parte en las reacciones químicas, no se produce un cambio de peso, lo que le condujo a su célebre ley de la conservación de la masa. 

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Su cooperación con otros científicos

Lavoise realizó investigaciones sobre la respiración animal. Luego de estudiar el intercambio de gases durante ese proceso, concluyó que la respiración es un tipo de reacción de oxidación similar a la combustión del carbón, siendo el pionero en el campo de la bioquímica, con lo cual se anticipó a las posteriores explicaciones del proceso cíclico de la vida animal y vegetal. Para este trabajo contó con la ayuda de otro famoso científico francés: Pierre Simon Laplace —1749-1827—.

Ambos científicos sentaron las bases fundamentales de la termoquímica, cuando estudiaron los cambios de calor que se producen durante la reacción química. Descubrieron que la cantidad de calor necesaria para descomponer un compuesto, es igual a la cantidad de calor liberada durante la formación del compuesto a partir de sus elementos.

La producción científica de Lavoiser fue vasta y no se concibe que la intolerancia hubiese acabado con su vida. ¿Cuántas personas han sido asesinadas tanto en Colombia como en el resto de países, que pudieron haber hecho contribuciones a la sociedad, porque no se ha  tenido la inteligencia emocional como para saber escuchar y dialogar con quienes no  piensan igual que el contrario?
 


Diego Arias Serna ([email protected] / [email protected])
Profesor-investigador universidad del Quindío
Especial para LA CRÓNICA


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