Lunes, 17 Feb,2020
En profundidad / ENE 19 2020 / hace 4 semanas

Me encontré en la vida con… Valentina Macías de Mejía

Autor : Gabriel Echeverri González

Me encontré en la vida con… Valentina Macías de Mejía

La escritora nació en la balle ‘Ciudad Milagro’. 

Valiosa escritora, columnista y poetisa nacida en el Armenia en el hogar de Nicolás Macías Hernández –hermano del afamado Valentín Macías- y Nora Salazar Gómez, hijos: Nelly, Enrique, Hernando y Valentina.

Hizo sus estudios básicos en el colegio Sagrado Corazón de Jesús de  las Hermanas Betlemitas y culminó su bachillerato en 1955; cursó tres años de Derecho en la UGC.

Desde su temprana adolescencia se inclinó por las letras, con notas escritas en los periódicos escolares y su pasión por la poesía compañera de todas las horas; con el tiempo se fue especializando como columnista desde sus pinitos en el famoso Satanás de Alfredo Rosales, La Patria de Manizales, Diario del Quindío, hasta su leída nota en LA CRÓNICA que inició en 1994, de ella dice el editor: “Caracterizada por tener un alto nivel de sensibilidad social, apasionada desde niña por el maravilloso arte de escribir, formada en periodismo y vinculada desde hace varios años como columnista de opinión con temas de interés general”.

Casada con el pintor y escultor Hernando Mejía  Henao, tres hijos: Luis Fernando ingeniero agroindustrial, su esposa Luisa Fernanda Solórzano, un hijo Maximiliano; Nora Patricia abogada laboralista y Claudia Constanza,  Gerentóloga, dos hijos: Mateo -brillante joven empresario- y María José.

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Laboriosa y servicial

Trabajadora incansable e infatigable comenzó en la oficina regional de la Federación Nacional de Cafeteros como secretaria, contadora de Mora Hermanos, jefe de la oficina pro-palacio departamental  y en el Sena como instructora y promotora de aprendices desde 1976 hasta 1994, toda una vida al servicio de sus alumnos, a quienes ayudaba a promover en sus trabajos y oficios.


El Sena y sus poetas

En ese período de trabajo productivo floreció la publicación de poemas auspiciado por el Servicio Nacional de Aprendizaje, con una amplia compilación de poetas de todo el país1, funcionarios de la entidad; en relación con Valentina, dice esa publicación: “la poesía de Valentina Macías es de profundo contenido humanista y tocada de fina convicción religiosa. Su verso es libre y se siente en ella gran preocupación por cantar la temática que el amor a su terruño, a su querida provincia, le inspira, de allí que en sus versos se respiren todos esos valores entrañables dictados por su comunidad”.2

Debo expresar que existe una exclamación existencial señalada en su poema El Anciano: “(…) en su cuerpo ya un fantasma/ sin juventud,/ sin reposo,/ sin vigor y sin confianza,/ sus pies que antes caminaban,/ ya no se alzan, se desplazan,/ sin aliento… cómo pesan… se resbalan!/ (…) Oh juventud que se ha ido,/ cuánta ingratitud amarga…/ ¿Qué se hicieron los amigos?/¿ Los hijos por dónde  andan?/ Se olvidaron del anciano,/ Ya no les importa nada…”. Como un ejercicio interior demuestra  su amor por la vida y su fe en el devenir,en su poema vivir:” Mirar el sol,/ respirar…/sentir su calor,/ vivir…/ Caminar por el campo/ y contemplar,/ su verdor, su paisaje,/ y suspirar…/ vivir / luchar en vano,/ contemplar el firmamento,/ preguntar a las estrellas,/ buscar entre las sombras,/ ahondar entre las aguas,/subir, bajar…” 2

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Actividad social y cívica

Fue muy  activa en la vida de la ciudad  y perteneció a entidades como la ‘Unión de Ciudadanas de Colombia’, presidenta de la asociación de padres de familia del colegio Sagrado Corazón, miembro del consejo Scout del Quindío, hizo parte y fue presidenta muchos años del Centro Administrativo de Secretarias y Oficinistas Cades,  de las Damas de la Caridad, miembro de la primera junta fundadora de la universidad del Quindío, cuando apenas era una estudiante de colegio, era quién tomaba las notas para las actas—la universidad le entregó un pergamino como reconocimiento a su labor—, ha colaborado con otras instituciones cívicas.


Escritora de vocación

En una excelente crónica  de su autoría, sobre el nacimiento del periodismo en el Quindío 3, esboza la vida de su abuelo Nicolás Macías Macías, “quién se dio a la tarea en el año de 1903 de escribir los hechos noticiosos de la ciudad y la región. Su caligrafía era impecable y su redacción y ortografía la envidiarían muchos jóvenes en la actualidad” 4. En efecto, Nicolás, fundó el Quindío, escrito a mano en dos hojas de papel oficio rayado y tenía corresponsales. Siguiendo su huella, su hijo Valentín Macías Hernández 5  fue el gran cronista de Armenia, lo que llamaríamos un reportero. 

De esta notable ascendencia proviene la vena  de Valentina, una veterana columnista, como ya señalé, actualmente en el periódico LA CRÓNICA del Quindío donde ha sido considerada como diez por su fidelidad y seriedad en sus escritos. Entre sus obras se destaca un bambuco: ‘Ay campesino del alma’, con música de Rafael  Cárdenas, último álbum de Rubén Márquez.

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Condecoraciones

Por su inteligencia y por su vocación de servicio, ha recibido condecoraciones del Sena,de la UQ, de la Unión de Ciudadanas de Colombia, de las Damas de Caridad y de otras entidades. Su ejercicio periodístico y poético ha sido reconocido  por sus publicaciones en medios escritos.

En su vieja casona de la trece— antigua posada del padre Londoño donde residieron  los hermanos Manzur Londoño, Valentina Macías de Mejía— vive rodeada de libros y de obras de arte; con los nervios a flor de piel porque debe escribir la próxima columna. Su vida trascurre entre los avatares de su vida cotidiana y   su estudio bañado de papeles y de numerosos escritos de toda una vida diligente. Su mirada atenta y un poco nostálgica, recorre los espacios de su entorno y de su existencia pródiga y ejemplar; el café es reemplazado por un delicioso vino español y el artista Hernando Mejía, ayuda a recordar  las hazañas de una valerosa gran dama quindiana. 

Apegada a las letras, sus crónicas son un delicioso estimulante para vivir mejor, sabios consejos  sobre la vida en sociedad  y el  necesario imperio de la ética y la moral.

Su obra permanece inédita  y una  muestra de ella bien podría ser impresa por el gobierno local.

Una dama valiente como su nombre, madre y maestra, ¡Dios proteja su existencia!.


1 Maya Betancourt, Arnobio. Octubre de 1988. El Sena y sus poetas. Compilación y notas. Publicaciones Sena, 412 páginas.
2 Opus cit, páginas 373
3 Macías de Mejía, Valentina. El nacimiento del periodismo en el Quindío. La Crónica del  Quindío. 20 años.
4 Opus cit.
5 De Henao Ospina, Evelio: Valentín Macías, cronista de Armenia,  en Huella Centenaria, publicado por AHQ.1989. Tesis para ingresar como académico. 


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