Inicio / Al descubierto / JUL 25 2020 / 2 semanas antes

Mickey, el ‘ladrón’ de sonrisas en Quimbaya

Favorito

Autor : Héctor Javier Barrera Palacio

Mickey, el ‘ladrón’ de sonrisas en Quimbaya

El payaso Marcos Erazo siempre tiene una sonrisa para regalar.

Además de ser payaso, es todo un artista capaz de personificar, cantar y bailar para divertir a grandes y chicos.

 

Marcos Erazo Castañeda podrá tener pobreza material, pero ha sido millonario en talentos, porque la capacidad que tiene para robar sonrisas es una gran riqueza. Aunque cuenta con 23 años de edad, se podría decir que es un niño grande —debido a una discapacidad cognitiva— graduado en la universidad de la vida, con honores, en la carrera de hacer reír. Al montarse en un escenario se convierte en el centro de la fiesta, en el foco de la diversión y entonces, para entrar a tono con la época actual, las sonrisas de los espectadores se van volviendo virales. 

Las carencias que Erazo Castañeda ha tenido en su vida, en vez ser un impedimento, se le volvieron un aliciente para sacar a flote la capacidad de lucha que lo ha caracterizado y convertirse en un ejemplo de superación y de humildad, aseguró Luis Felipe Sicachá, quien es su profesor de teatro, el hombre que descubrió los talentos que tenía para actuar como payaso e interpretar a diversos personajes como Chavela, la cantante de música romántica, Pimpinela o para personificar a El man es Germán. A él no se le da nada disfrazarse de mujer, si le toca, porque es todo un malabarista de la personificación. 

Siempre sorprende hasta para improvisar 

“Se aprende los pasos de los bailes y los hace a la perfección, pero no se queda en una sola rutina, que era lo que hacía antes, sino que ha venido diversificando sus presentaciones”, aseguró María Eugenia Salazar, otra de sus profesoras. 

Además aprendió a improvisar, lo que hace más especiales y llamativas sus intervenciones artísticas, porque siempre sorprende a los asistentes. Sus apelativos de payaso los ha cambiado tanto como sus presentaciones, primero se hacía llamar Tostadito, pero quemó ese remoquete y se puso Repollito, que al final se le secó y ahora se llama Mickey, como el ratón, a quien posiblemente se lo comerá un gato y entonces reencarnará en otro personaje acorde a la necesidad del momento. 

El docente Sicachá lo ha ido puliendo en la parte técnica del oficio y ha logrado que haga reír a los demás con mucha seriedad, porque él es un payaso en todo el sentido de la palabra. Añadió que a la hora de actuar, conoce los talentos de sus compañeros de escena y acorde con eso también les busca personajes que se acomoden a su personalidad y a sus características particulares. No solo se mete en el cuento de hacer reír, sino que también tiene olfato como cazatalentos. En su corazón no existen esos egoísmos de opacar a los demás, sino que por el contrario le gusta verlos brillar, como él, en el escenario.    

Sicachá rememoró que antes de conocerlo, lo veía vestido de payaso por las zonas comerciales del municipio repartiendo volantes para promocionar, con mucho humor, los productos y servicios de los negocios. Aún se gana la vida así para ayudarle a su madre, quien es ama de casa, y para costearse sus propios gastos. 

Desde muy pequeño ya mostraba sus dotes actorales con la entonación, la voz y los chascarrillos típicos de un hazmerreír. “A él le gusta todo lo que sea arte: cantar, bailar y actuar. Cuando comenzamos las clases de teatro pudimos identificar en él las habilidades como la tonalidad de la voz que utilizaba para animar las fiestas infantiles. Ya venía personificando, ya tenía sus trajes de payaso, su nariz, su peluca, se maquillaba él mismo. Ya estaba metido en el cuento”, recordó Sicachá. 

El docente vio que este bufón de espectáculos tenía la capacidad de liderar shows. “Él tomaba la batuta, cuando íbamos a hacer una presentación artística ya sabíamos que iba a ser uno de los personajes principales por las habilidades que tenía y también por el interés y el entusiasmo que mostraba”. 

No deje de leer: Claudia Morales, un libro abierto para hablar del país

Erazo Castañeda aprendió el oficio de ser payaso por reflejo, porque su padre también lo ha sido. Es algo que lleva en la sangre y que poco a poco ha ido perfeccionando. Su interés por llevar un espectáculo cada vez mejor lo han llevado a ver videos de otros payasos reconocidos, quienes se han convertido en sus referentes para aprenderles los gestos, el tono de la voz, los movimientos escénicos y hasta los chistes para divertir a grandes y chicos, pero siempre impregnando su toque particular. 

‘Ladrón’ de sonrisas 

“Esa es la vida de él, hacer reír a los demás”, cuenta la profesora María Eugenia Salazar entre carcajadas, mientras Mickey añade que le gusta sacar su energía positiva para ‘contagiarla’ a los demás.   

Cada que un circo ha llegado a Quimbaya, él siempre se le ha ofrecido a los administradores para participar de los shows y hasta para repartirles volantes promocionales. Le han visto tanto talento que se lo han querido llevar a sus giras, pero él dice que no se puede ir porque no puede dejar sola a su madre. 

“Mickey no reconoce el valor de los billetes y simplemente les pide a quienes lo contratan lo que de corazón les nazca darle”, detalló Salazar. 

Ella reveló que lo ha ido induciendo para que valore su trabajo y le ponga una tarifa a sus presentaciones, en caso de que los interesados no cuenten con esos recursos, que él tenga la capacidad de negociar otro precio, pero que no se regale ni se deje engañar porque muchos, incluyendo a gente muy cercana a la familia, se han aprovechado de su inocencia y de su talento para explotarlo laboralmente. Él termina desplegando sus dotes para brindar un sano esparcimiento, en el que se convierte en un ‘ladrón’ de sonrisas, pero a él le roban la plata. 

Dicen que los payasos son los únicos que se ríen de tristeza y esa pareciera ser la procesión que lleva por dentro Mickey, quien aunque tiene una discapacidad cognitiva, nos enseña que no existen imposibles para regalar sonrisas. 


Temas Relacionados: Quimbaya Entretenimiento Payaso

COMENTA ESTE ARTÍCULO

En cronicadelquindio.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc. Lo que no está permitido es insultar o escribir palabras ofensivas o soeces, si lo hace, su comentario será rechazado por el sistema o será eliminado por el administrador.

logo-copy-cronica
© todos los derechos reservados
Powered by: rhiss.net