Sabado, 16 Nov,2019
En profundidad / MAY 19 2019 / hace 5 meses

¿Para dónde va Colombia con la paz?

“Solo si conseguimos acabar con el servicio militar podremos implantar la educación de la juventud en un espíritu de entendimiento entre los pueblos y una actitud de amor hacia todo lo viviente”: Albert Einstein.

¿Para dónde va Colombia con la paz?

La ONU en aras de orientar a sus Estados miembros, determina fechas conmemorativas sobre temas importantes relacionados, por ejemplo, con la sostenibilidad del planeta, la convivencia pacífica, la alimentación, la educación, la ciencia y la tecnología y demás. Esos días, meses y años se conmemoran para que los gobiernos, entidades públicas y privadas, así como toda la sociedad, reflexionen y adopten prácticas que contribuyan a que el planeta y la población convivan en un ambiente saludable

Por eso a mediados de mayo tenemos: día internacional de la Familia, 15 de mayo; día internacional de la Convivencia en Paz, el 16; día mundial de las Telecomunicaciones y de la Sociedad de la Información, el 17. Parece ser que se ha querido cubrir el calendario con más conmemoraciones, por eso algunos países como Colombia asignan una fecha como el día de la Educación, el 15 de mayo. Sin embargo, da la impresión de que esas celebraciones no han sido muy efectivas, pues no es un secreto que “la Tierra está girando con dificultad y dolor”. 

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En toda su existencia la humanidad no ha podido convivir en paz. Al estudiarse su larga historia, solo se aprecian cortos momentos de tranquilidad, lo que nos indica que sí se puede vivir sin violencia. No importa el espacio donde se congregue un grupo social, desde el grupo familiar, una unidad residencial, el barrio y la ciudad, hasta los países, en todos —con mayor o menor proporción— ha habido y sigue existiendo el elemento destructor de la violencia

Pero por fortuna hay pequeños espejos que sirven para que se vean imágenes virtuales que ‘pintan’ la antítesis de la tesis que no podemos seguir desarrollando. Tenemos familias modélicas, aunque no son muchas, unas pocas comunidades que se relacionan usando como ‘pegamento’ el respeto, la cooperación y la solidaridad’, también hay unos pocos países en los que la mayoría de la población, sino toda, gozan de asistencia médica, vivienda digna, servicios de transporte, agua, luz, energía y medios de comunicación adecuados, educación de calidad para todos y no para unos pocos, lo que permite ese estado de bienestar son los niveles casi cero de corrupción de sus gobernantes.


El país no es viable

Así que se tiene una luz de esperanza si esos pocos ejemplos permitan el ‘contagio’ de grupos sociales más amplios y de nuevas naciones que tengan la dignidad de “dar un paso al costado” del atraco al erario público. En el caso particular de Colombia, por el “ambiente que se respira”, se tiene la impresión de que en vez de acercarnos a la convivencia pacífica y el respeto por el dinero que aportamos todos, más bien estamos tocando fondo. Ya es común escuchar la expresión: “El país es inviable”. 

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Han pasado pocos días o hasta horas del rechazo de sectores sociales y “hasta del gobierno”, por el asesinato de un líder social o defensor de derechos humanos, así como de un dirigente sindical o indígena y de un ambientalista, cuando el dolor que eso deja es remplazado por otra infamia. La suma de la ‘liquidación’ de quienes piensan diferente a los del establecimiento crece. A esa lista hay que agregar el asesinato de exmiembros de las Farc, que ya van más de un centenar desde los acuerdos de La Habana. ¿Está pasando lo mismo que el crimen cometido con la Unión Patriótica

La operación de exterminio contra ese partido conocida como “El Baile Rojo”, se inició asesinando a sus militantes de base, luego dirigentes regionales, llegando hasta el asesinato de dos candidatos presidenciales.  Recodemos —porque es parte de nuestro problema olvidar la historia o ignorarla— que en 1985 se firmaron los acuerdos de cese al fuego y búsqueda de la paz entre el gobierno de Belisario Betancur y el Estado Mayor de las Farc en La Uribe, Meta, que buscaban una salida política al conflicto armado entre el gobierno y esa guerrilla.

Ese intento de construir la paz no prosperó y luego surgió un grupo insurgente con más miembros y más presencia en varias regiones del país. Después de un saldo trágico de víctimas y casi 30 años más tarde, volvieron a la mesa de negociaciones, firmaron acuerdos y porque no les gustó a fulano o zutano, azuzando a un sector de la población, hasta con mentiras, le han atravesado palos de intolerancia al carruaje que podría llevar a que Colombia, la Casa de Nariño y el Capitolio Nacional contaran con personas dignas y convencidas de que la paz es más rentable que la guerra


¿Cuál es la verdad sobre la dimisión del fiscal?

Hasta la ‘cabeza’ del exfiscal acaba de caer, supuestamente porque no se permitió, por ahora, la extradición de un exguerrillero. Quien estaba en líos por sus vínculos con los contratos de Odebrecht, ahora es un gran señor, conspicuo. Veamos lo que al respecto escribió Juan Esteban Lewis, el pasado 16 de mayo, en La Silla Vacía: “Menos de media hora después de que el magistrado Jesús Ángel Bobadilla de la JEP leyera el comunicado de prensa anunciando la decisión de no extraditar a alias Jesús Santrich y ordenar su libertad, Néstor Humberto Martínez renunció a ser fiscal general alegando que no puede refrendar la decisión”. 

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Agrega: “Con eso, Martínez termina aprovechando un papayazo para salir ganando cuando estaba en una situación difícil, y dándole otro papayazo al presidente Iván Duque y al uribismo. Mientras tanto, pierden los colombianos”. Este país se mueve entre escándalos, no con propuestas que alivien la situación de miseria de millones de compatriotas, y una algarabía oculta la que le precedió. Casi que paralelo se supo de las afirmaciones del otro exfiscal, Eduardo Montealegre, y su exvicefiscal Jorge Perdomo, contra el ‘semidiós’ Álvaro Uribe, dueño de la conciencia de muchos colombianos. 

Rechazaron la petición del representante Edward Rodríguez —Centro Democrático— de la Comisión de Acusación de la Cámara de compulsar copias para que se les investigue por el escándalo del ‘cartel de la toga’, según se divulgó en La FM: “Montealegre y Perdomo argumentan que se trata de señalamientos falsos y sin fundamento, y advierten que detrás de ello estarían el expresidente Álvaro Uribe y su partido, el Centro Democrático.

“No nos dejaremos intimidar ante la arremetida del ‘presidente eterno’ a la justicia; no descansaremos en investigar y denunciar los crímenes de guerra en que incurrió Álvaro Uribe y su ronda de violadores a los derechos humanos”, aseguró Montealegre, al leer un comunicado conjunto. Montealegre se refiere a las matanzas que sucedieron en Antioquia cuando el ‘honorable’ expresidente todavía en funciones, fue gobernador. ¿Ya se olvidó a Montealegre el crimen de lesa humanidad con los falsos positivos, otra deuda pendiente de ese ‘semidiós’? Esperemos que no. 


La ONU debe mirar lo que pasa en Colombia

Entonces sería de esperar que la ONU “mirara con mal ojo” a los gobernantes colombianos, y el día internacional de la Convivencia en Paz, hubiese sido un balance negativo del país, porque como dice el lema de Naciones Unidas para ese día: “Convivir en paz: un proceso necesario para el desarrollo sostenible”. Expresa la organización en su página web: “La paz no solo es la ausencia de conflictos. Convivir en paz consiste en aceptar las diferencias y tener la capacidad de escuchar, reconocer, respetar y apreciar a los demás, así como vivir de forma pacífica y unida”.

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Y se agrega: “Es un proceso positivo, dinámico y participativo en que se promueva el diálogo y se solucionen los conflictos en un espíritu de entendimiento y cooperación mutuos”. Colombia está lejos de ese espíritu que invoca la ONU, y por tanto, la paz está cada vez más lejos. 

El día mundial de las Telecomunicaciones y de la Sociedad de la Información, estuvo acompañado de un fenómeno natural: Una tormenta solar. ¿En qué consiste? La tormenta sola ocurre cuando una onda de choque de viento solar es atraída por el campo magnético de la Tierra y afecta el funcionamiento de las telecomunicaciones como la internet. Apoyándome en Manuel Vásquez, experto en física solar del Instituto de Astrofísica de Canarias, aclaró aún más la explicación.

“Durante una tormenta solar, el flujo de partículas de alta energía se incrementa. En pocas horas se emiten miles de millones de toneladas de partículas cargadas eléctricamente que, en ocasiones, impactan con nuestro planeta”, Vázquez añadió: “Transportadas por el viento solar, estas partículas dan lugar a perturbaciones geomagnéticas y auroras boreales intensas, que son especialmente dañinas para la tecnología espacial, la salud de los astronautas y las grandes redes de distribución de energía eléctrica en tierra. Y tienen suficiente energía para que su impacto pueda romper los enlaces de moléculas tan esenciales para la vida como las del ADN”. 

Así lo expresó en la página web de la Organización de Estados Iberoamericanos, OEI. El fenómeno comenzó el 14 de mayo y terminó este jueves, corresponde a la categoría G3. Los especialistas esperaban que fuera más leve porque el sol está en un ciclo mínimo de 11 años. En la página de la OEI, se afirma: “Las tormentas magnéticas, en condiciones extremas, pueden además alterar el ritmo cardíaco de los astronautas en la estación espacial internacional, la cual dispone de una habitación especial para que se refugien en ella durante una tormenta”.

Dice además la OEI: “Las perturbaciones en la ionosfera repercuten en la transmisión de ondas de radio, por ejemplo, desde los satélites espaciales a las estaciones terrestres. La precisión de los sistemas de navegación como el GPS se ven afectadas por la pérdida temporal de la señal, algo que ocurre casi de forma rutinaria en las regiones ecuatoriales”. Para mitigar los efectos del tiempo espacial en el GPS, en esta década se han estado instalando códigos más resistentes a los apagones causados por el centelleo o las ráfagas solares. 

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La educación sigue siendo “la cenicienta”

El día del Maestro Mineducación en su página web manifiesta: “Un solo día es, sin duda, poco para agradecerles a los maestros todo lo que con amor, paciencia y dedicación, hacen por la educación de niños y jóvenes. Ellos, con su trabajo diario, guían a sus estudiantes no solo por un mundo de conocimientos, sino por el camino de la vida. A través de este especial multimedia, el Ministerio de Educación Nacional quiere agradecer a todos los maestros del país por su tesonera e invaluable tarea formando el futuro del país”.

¿Será verdad lo que dice el mensaje? ¿Qué pueden decir los maestros sobre ello? ¿Acaso no hay una arremetida oficial para privatizar la educación? ¿Cuánto tiempo llevan los docentes esperando que les cumplan con lo que les deben por las promesas que no cumplen?, y si se agrega el mal servicio médico, el pésimo estado de las edificaciones de varias instituciones educativas en todo el país —como pasa con el Rufino Sur en Armenia—, las amenazas de dirigentes sindicales, etcétera.

Es muy difícil que todos los docentes del país puedan dedicarse a la formación académica de los dicentes cuando muchos niños llegan a la escuela sin haber desayunado, viven en hogares, si se pueden llamar así, con múltiples problemas, que en varios casos se deben por el mal gobierno. Además, la violencia y el expendio de sustancias psicoactivas es un asunto que implica a sus docentes e impide que se dediquen a las actividades propias de la escuela. Así no es posible que Colombia tenga futuro, y si se sigue ‘homenajeando’ a la violencia el país no es viable. 


Diego Arias Serna ([email protected] / [email protected])
Profesor-investigador universidad del Quindío
Especial para LA CRÓNICA


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