Domingo, 13 Oct,2019
Medio ambiente / FEB 24 2019 / hace 7 meses

Petróleo, sinónimo de contaminación

Autor : Diego Arias Serna

Colombia debe mirar hacia otras opciones energéticas que le hagan menos daños al planeta y reformular su economía para poder resolver las necesidades de la población, sin afectar su salud.

Petróleo, sinónimo de contaminación

Los técnicos e ingenieros trabajan felices en la exploración de petróleo con el fracking, pero no se enteran de que esa actividad genera daño al planeta.

El oro negro lleva más de 100 años siendo fuente de noticias y polémicas, ya sea por la importancia que tiene como fuente de energía no renovable y por el gran número de productos que se derivan de sus procesos y que tienen mucha importancia para el desarrollo industrial, pero tanto su extracción, como su transporte y uso produce contaminación.

Además, por los dividendos económicos que produce, ha sido el origen de conflictos bélicos y el sometimiento a países productores de petróleo por parte de las compañías dedicadas durante décadas a esta industria y que han contado con el apoyo de gobernantes, tanto de los países poderosos como de las naciones ricas en este recurso natural, que no solo provee riqueza, en general para unos pocos, sino que también contamina el planeta desde que se extrae hasta cuando se consume.

Lea también: Minería, petróleo, agricultura y desperdicio, succionan el líquido vital

Así que es un producto de ‘amores’ y ‘odios’. Colombia, que no es un gran productor —unos 2.500 millones de barriles son las reservas estimadas y son de alrededor de 900.000 barriles diarios lo que se están produciendo actualmente—, ha sido fuente de noticias porque hace poco una Comisión de Expertos, CE, nombrada por el gobierno, dictaminó sobre la posibilidad de extracción usando un método polémico por su efecto negativo sobre el medio ambiente

Las noticias de la CE, conformada por personas del ministerio de Minas y Energía, además de once académicos nacionales y dos internacionales, han prendido las alarmas de los centinelas de nuestro espacio vital y de lo que sí es oro pero que no brilla, no genera lujos, pero garantizan nuestra subsistencia: el agua, el aire, los bosques y en general la flora y la fauna. ¿Qué dijeron los expertos? Que sí es factible el fracking, técnica para extraer hidrocarburos inyectando agua y químicos a alta presión para fracturar las rocas de los yacimientos.
 

Los expertos recomendaron su uso con precauciones

Los expertos, tal vez para “estar bien con Dios y con el diablo”, recomendaron que el posible uso del fracking debe estar mediado por la identificación de los riesgos asociados, así como la participación de las comunidades en los proyectos y que se les debe presentar una completa información sobre los efectos que se presentasen sobre los acuíferos, la salud y la sismicidad de la zona explorada. Y para que la implementación de esa técnica sea ‘democrática’, se deben definir los mecanismos de participación y veeduría ciudadana

Además, para que quede ‘claro’ cómo la comunidad podrá participar en la implementación de esa forma de extraer petróleo, en la etapa de ejecución, la ciudadanía podrá vigilar de qué manera se utilizan los recursos públicos, y si la explotación se torna comercial, identificará las utilidades y podrá hacerle el seguimiento a su uso. “Toda una maravilla de participación ciudadana” que va a producir envidia en otros países. ¿Este gobierno y los venideros les darán vida a esas recomendaciones de la CE?

Recomendado de archivo: Fracking, otro atentado al planeta

Como el estilo de vida norteamericana es algo a ‘imitar’ y a EE.UU. el fracking lo convirtió en el primer productor y ha reducido la necesidad de depender del petróleo de otros países, entonces Colombia debe seguir ese ejemplo, pero no el de Francia, en donde está prohibido. 

Ese método no está tomando carta de ciudadanía en estos días con el manifiesto de la CE, ya que ha sido usado años atrás. Tan solo en la cuenca del Valle Medio del Magdalena, la exploración ha permitido calcular un depósito de unos 5.000 millones de barriles de petróleo. Así que el gobierno y los entes rectores del manejo de este combustible, como son Ecopetrol y el ministerio de Minas y Energía, no están dando “palos de ciegos “.
 

Científicos advierten del peligro

EE.UU. además de usar el fracking, también nos advierte de sus peligros a través de investigadores de varias universidades. Un nuevo estudio realizado por científicos de Stanford y publicado en la revista Environmental Science & Technology, en 2016, concluye por primera vez que las operaciones de fractura hidráulica llevadas a cabo cerca de Pavillion, un pequeño pueblo del estado de Wyoming, han tenido un claro efecto en las fuentes subterráneas de agua potable. 

La investigación describe prácticas poco seguras, entre ellas, el vertido de fluidos de perforación y producción que contienen gasoil, altas concentraciones químicas en piletas a cielo abierto y una falta de cementación adecuada para proteger el agua subterránea. La zona de explotación ha contado con la presencia de distintas empresas desde 1960, pero fueron las operaciones de fracking a poca profundidad y con prácticas al mismo nivel en el que se hallan los pozos de agua de la zona, las que han ocasionado el daño al agua que usan los habitantes de la zona.

Le puede interesar: En La Tebaida y Quimbaya habrían remanentes para estudios en busca de petróleo, gas y agua

“Este es un llamado de alerta”, expresó Dominic DiGiulio, profesor invitado de la facultad de Ciencias de la Tierra, Energía y Medio Ambiente de la universidad de Stanford y autor principal del estudio. Asimismo, Rob Jackson, profesor de la misma facultad, manifestó: “Décadas de actividades industriales en Pavillion ponen a las personas en riesgo. Esto no es lo que indican las buenas prácticas para la mayoría de las compañías perforadoras”.

Dice la información que parte del agua que se inyecta en el subsuelo, contiene compuestos químicos peligrosos como el benceno y el xileno. Cuando el agua residual vuelve a la superficie suele contener estos químicos junto con una serie de otras sustancias naturales potencialmente peligrosas. Lo peor es que no existen normas que prohíban a las empresas hacer esto mismo en cualquier sitio, dijo Jackson, quien además es investigador emérito en el Instituto Stanford Woods del Medio Ambiente y el Instituto Precourt para la Energía.
 

La población de Pavillion se quejó 

Desde el 2008 los habitantes de Pavillion prendieron las alarmas cuando se quejaron del mal olor y sabor del agua potable y plantearon que esto podría estar relacionado con dolencias físicas. En 2011 la Agencia de Protección Ambiental, emitió un informe preliminar que puso al pequeño pueblo en el epicentro de un debate cada vez más amplio sobre el fracking.

El estudio de DiGiulio y sus colegas utilizó registros de dominio público y documentos obtenidos mediante la Ley por la Libertad de la Información y es parte de la investigación que realiza Jackson sobre el fracking a poca profundidad y sus efectos en aguas subterráneas. Los científicos han estado al frente de varios estudios a lo largo y ancho del país y en el Campo Pavillion, un área situada en la cuenca del río Wind, perforada por más de 180 pozos de petróleo y gas, algunos tapados y abandonados.

Como siempre sucede con estas investigaciones, fue criticada por la industria de la perforación y los entes reguladores de petróleo y gas. Sin embargo, la Agencia para Sustancias Tóxicas y el Registro de Enfermedades, aconsejó a los habitantes de la zona que evitaran utilizar el agua corriente para bañarse, cocinar o para consumo. 

Por otra parte, Lilia América Albert, en un artículo de publicación reciente en la revista digital La Jornada Ecológica, titulado “El fracking y sus consecuencias en el ambiente”, manifestó: “El proceso de fracking conlleva un número elevado de efectos ambientales, algunos de los cuales aún no están plenamente caracterizados. Entre ellos destaca el elevado consumo de agua y su pérdida para el ciclo hidrológico, la elevada generación de desechos tóxicos y dificultades para su manejo, la contaminación de los mantos freáticos y el agua superficial, así como el agotamiento de las fuentes de agua.

Como si esos daños al planeta fuesen pocos, Albert agregó: “Contaminación atmosférica. Migración de gases y sustancias del fluido hidráulico hacia la superficie. Contaminación del suelo por derrames y flujos de retorno. Emisión de gases de efecto invernadero —metano y otros—. Sismicidad inducida. Contaminación acústica. Impactos paisajísticos adversos. Alteración de la biodiversidad. Además de estos impactos, también se deben tener en cuenta los relacionados con el importante tránsito de vehículos pesados para transportar el gas extraído y la ocupación del territorio para la extracción”.
 

Pruebas de la contaminación del agua

Lilia América Albert también hizo referencia en su artículo a un estudio de 2011 del Instituto Tecnológico de Massachusetts, MIT, en el que se encontró pruebas de que en algunas zonas de Estados Unidos, el gas natural —metano— está migrando a las fuentes de agua potable. Investigaciones de ese mismo año llevados a cabo por la escuela de Salud Pública de Colorado y la universidad Duke, mencionaron la contaminación del agua subterránea por metano a causa del proceso de perforación, lo que afecta negativamente la calidad del agua y, en casos extremos, puede causar explosiones.

Igualmente expresó la ecologista: “En las sustancias disueltas durante el proceso de fractura, hay metales pesados, hidrocarburos y elementos radiactivos que pueden presentar riesgos adicionales”. Y como además del petróleo también se extrae gas, agrega que es motivo de controversia si el gas natural producido por fracking causa más emisiones pozo-quemador que el gas de pozos convencionales, pero según algunos estudios, el fracking genera más emisiones debido al gas que se libera durante la perforación y preparación de los pozos, además de algunos retornos a la superficie del gas asociado con los líquidos del fracking.

Recomendado de archivo: Se necesita gobernanza en el manejo de la minería y el petróleo

Como si fuera poco lo anterior, Albert expresa que el gran número de vehículos que se necesitan durante el proceso —cada plataforma de pozos requiere entre 4.300 y 6.600 viajes de camión para el transporte de maquinaria, limpieza— y las operaciones de la propia planta también causan contaminación atmosférica significativa, en especial, por gases ácidos, hidrocarburos y partículas finas. 

Apoyando las alertas de Albert, un reciente artículo publicado en la revista Science afirmó que en Oklahoma, uno de los estados que permite el fracking, los sismos entre 2008 y 2013 han aumentado 40 veces con respecto al periodo 1976-2007. Otro estudio realizado por investigadores de la universidad de Duke, reúne evidencias de contaminación de aguas subterráneas y superficiales por cuenta de fallas en los pozos y de la inadecuada disposición de las aguas residuales del fracking.

A pesar de esa amplia información advirtiendo los peligros del uso de esa técnica, seguramente Colombia va a ser otra de las víctimas de esa otra forma de contaminar, aunque el presidente Duque prometió en su campaña para llegar a la Casa de Nariño, que no se haría uso de fracking


Diego Arias Serna ([email protected] / [email protected])
Profesor-investigador universidad del Quindío
Especial para LA CRÓNICA


COMENTA ESTE ARTÍCULO

En cronicadelquindio.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc. Lo que no está permitido es insultar o escribir palabras ofensivas o soeces, si lo hace, su comentario será rechazado por el sistema o será eliminado por el administrador.

logo-copy-cronica
© todos los derechos reservados
Powered by: rhiss.net